Marty Supreme es LA PELÍCULA. Todo el mundo habla de ella estos días. Timothée Chalamet está en boca de todas y no es para menos. La cinta, de nada más y nada menos que 2h y 30h, permite un despliegue de armas dramáticas para Chalamet que ya las quisiera una navaja suiza.
Pero, ¿es esta película digna de merecer un Oscar? Hoy analizamos esta obra producida por el propio Chalamet.
¿Arrancamos?
Sinopsis
Marty Supreme es una película sobre ambición, ego y obsesión que sigue la carrera de Marty Reisman, un don nadie buscavidas que pasa de jugar por dinero en los clubes más cutres de Manhattan a querer ser la élite del ping pong, sin ser él nada de eso. Se trata de un personaje egocéntrico, chanchullero y obsesionado por llegar a las altas esferas (del ping pong). La película está basada en hechos reales, ya que Marty existió y fue el campeón más veterano en un torneo nacional en USA.
Un biopic poco convencional
Esta cinta es una exploración incómoda del éxito, el talento y la competitividad pasados de revoluciones. Inspirada libremente en la figura del legendario jugador de ping-pong, Marty Reisman, la cinta de Josh Safdie es un biopic que, lejos de exaltar las bondades de su homenajeado, destaca sin ningún tipo de pudor todas sus obsesiones, manías y trapos sucios.
Tanto es así que realmente no es sencillo llegar a empatizar con el protagonista, como suele ser pasar en el género, y ni siquiera he logrado empatizar con ninguno de sus secundarios porque realmente llegan a caer mal, absolutamente TODOS.
Safdie es una de las voces más reconocibles del cine independiente estadounidense gracias a un ritmo acelerado, personajes dominados por la ansiedad y una puesta en escena que transmite presión constante y prisa, mucha prisa que suele imprimir en todos sus trabajos.
En este biopic “no-biopic”, el deporte no el tema central de la película sino el campo de batalla emocional donde el protagonista canaliza su ego, sus mayores inseguridades y su necesidad patológica de reconocimiento y aceptación. ¡Menuda joya!
Lejos de glorificar el deporte, la película utiliza el ping-pong profesional como metáfora de un sistema donde solo importa ganar, cueste lo que cueste. Cada partido funciona como un duelo psicológico, un reflejo de una sociedad obsesionada con destacar y aplastar al rival.
En este sentido, Marty Supreme conecta directamente con temas muy actuales: la meritocracia extrema, la masculinidad competitiva y el éxito como trampa emocional.
El papel más físico de Chalamet
Uno de los grandes atractivos de Marty Supreme es, sin lugar a duda, ver a Timothée Chalamet alejarse definitivamente del arquetipo de joven introspectivo, vulnerable y por qué no decirlo, guapete.
Este papel exige un gran trabajo a nivel físico, entendiéndose en la manera en que emana energía y mostrando una faceta más impulsiva, arrogante y abrasiva del actor. Chalamet parece decidido a consolidar una carrera adulta marcada por personajes complejos y moralmente ambiguos, y Marty Supreme tiene muchísimo de todo eso. Una no tiene claro si está ante un personaje al que debe compadecer o debe despreciar.
El actor pasa las dos horas y media que dura la película, corriendo, saltando, planeando, hablando, embaucando, jugando con esmero y engañando sin pausa. Realmente tiene un papel agotador que resuelve con soltura como si lo hubiese hecho toda la vida.
Considero que, en este caso, SÍ que estamos delante de un digno merecedor de la nominación, si no del Oscar, aunque tenga unos contendientes de alto nivel. Realmente su actuación merece quitarse el sombrero.
Ritmo, duración y resto del elenco
Se trata, sin duda, de una película estimulante que mantiene la atención de la audiencia en todo momento, puesto que no dejan de ocurrir cosas. Necesitas todos tus sentidos atentos. Aunque ciertamente el ritmo acelerado, frenético y con unos diálogos elocuentes, la película aún así la siento excesivamente larga.
En realidad, el esquema de la película es básico: una carrera contrarreloj de un personaje central que no acaba de caerle bien ni a su madre, rodeado de personajes secundarios que obstaculizan su propósito y a los que debe engañar para salir adelante. Probablemente haya “peripecias” que se pueden contar más rápido o que se pueden resolver en menos de tres escenas.
En cuanto a los personajes secundarios, a la que destaco sin duda, es a Odessa (oh dessa!) A’zion la amante obsesionada con retener a su lado al “bueno” de Marty. Es una actriz que ha ganado notoriedad gracias a su participación en la serie ‘I love LA’ y de la que se está hablando muchísimo gracias a su brillante papel en esta película. Mis dieces para esta señora, la verdad. Destacable también Abel Ferrara y su “adorable” perro como buen villano y a Gwyneth Paltrow que encarna a una actriz consagrada que se convierte en otro trofeo más a conseguir.
Vista para sentencia
Marty Supreme es una propuesta, sobre todo, intensa e incómoda. No se trata de la típica película palomitera para todos los públicos, pero sí una que da pie a generar diálogo y seguir dándole vueltas una vez abandonada la sala de cine. Y realmente, eso es lo que significa ir al cine para mí. Así que sí, es una película que te recomiendo, especialmente si te interesa ver la gala de los Oscar.
Esta película estará en salas de cine el próximo 30 de enero.Agradezco a Diamond Films la oportunidad de poder ver esta película antes de su estreno para traerte nuestra crítica. ¡Espero que te haya gustado!
Marty Supreme
Marty Supreme es una propuesta sobre todo intensa e incómoda. No se trata de la típica película palomitera para todos los públicos, pero sí una que da pie a generar diálogo y seguir dándole vueltas una vez abandonada la sala de cine.
