La historia nos sitúa en la idílica campiña toscana en 1944, en contraposición a la oscuridad y crudeza que se haya más allá del bosque con el peligro de la guerra y el oscuro secreto que esconde el lago. Conocemos a la joven Giulia, una joven que anhela el afecto de sus padres y admira a su hermana gemela Martha, a la cual sus padres siempre han tratado bien y tiene la condición de ser sordomuda.
Una mañana, Giulia descubre un cadaver flotando en el lago. Lleva su ropa, lleva un colgante con su fecha de nacimiento y su nombre. Es Martha. En un instante de desesperación y al ser confundida con su propia gemela por su madre, Giulia decide usurpar la identidad de su Martha. Imita sus gestos, permanece callada, pero la culpabilidad de llevar este secreto la atormenta.
Martha is dead comienza como un drama de suspense sobre la búsqueda de un asesino y la suplantación de identidad, se desmorona en los compases finales para revelar una verdad mucho más cruda: no estamos ante una crónica de sucesos real, sino ante el proceso de reconstrucción de una mente fracturada. El gran giro final nos traslada a un hospital psiquiátrico, revelando que gran parte de los horrores vividos son proyecciones de Giulia para procesar una realidad que su mente no puede soportar.
El origen del trauma
El verdadero núcleo del conflicto no es la muerte en el lago, sino un trauma de infancia arraigado en el rechazo materno. Giulia creció bajo la sombra de un odio visceral por parte de su madre, Irene, quien la consideraba una niña difícil y decepcionante. Para sobrevivir emocionalmente a este desprecio, Giulia creó o idealizó la figura de Martha como «la hija perfecta»: sorda, dócil y merecedora del amor que a ella se le negaba.
Esto se revela en una escena del juego de títeres que se esconde en la habitación de cuando Giulia era pequeña y guarda recuerdos de antiguas representaciones. Durante uno de los golpes que su madre lo propiciaba, Giulia cayó y es representada simbólicamente con la boca y orejas cosidas, como nacimiento de su nueva personalidad: Martha. No es solo una hermana, es un mecanismo de defensa; un recipiente donde Giulia depositó todas las virtudes que su madre exigía, permitiéndole sobrevivir a un abuso físico y psicológico sistemático que acabó por dividir su psique en dos. Pero algo ha ocurrido en este momento que va a cambiarlo todo: Martha está muerta (Martha is dead).
El verdadero monstruo
El núcleo para entender este análisis psicológico es la revelación clínica del Trastorno de Identidad Disociativo (TID) es el punto donde el juego alcanza su mayor profundidad psicológica. Los actos de horror gráfico, como la perturbadora escena de la mutilación del rostro, funcionan como metáforas visuales de la disociación: Giulia intenta «arrancarse» su propia identidad, que considera sucia y odiada, para vestir la piel de la hija amada.
El juego utiliza la psicosis de la protagonista para mostrar cómo el trauma extremo obliga a la mente a fragmentarse en compartimentos estancos, donde figuras como la Dama Blanca no son fantasmas externos, sino la personificación del terror que le inspira su madre y la culpa que siente por su propia existencia. Siendo así Irene K., la madre de Giulia, la verdadera villana de Martha is dead. Una mujer que probablemente no estaba preparada o no quería ser madre, que probablemente tuviera una depresión posparto no tratada por la época en que ocurre. Pero esto no justifica la extremada crueldad y violencia que ejerce sobre su hija.
Así es como Giulia, haciéndose pasar por Martha, asiste a su propio funeral en el que su madre no se siente triste, y su padre le dice las cosas que no le dijo en vida.
Guerra externa contra guerra interna
El título utiliza el contexto histórico de la Segunda Guerra Mundial, no como un simple decorado, sino como un espejo del infierno privado de la protagonista. Mientras en el exterior el nazismo y el fascismo colapsan bajo la violencia, en el interior de la villa se libra una batalla igual de destructiva marcada por la negligencia y el autoritarismo.
Erich, el padre, encarna la figura del estado negligente: un general alemán que, obsesionado con la disciplina y la imagen exterior, permite que el maltrato de su esposa hacia su hija florezca en el silencio de su hogar. Esta dualidad subraya que la verdadera destrucción de Giulia no vino de las bombas externas, sino de la falta de protección en el lugar que debía ser su refugio.
La cámara como ancla de realidad
En medio del caos mental, la cámara fotográfica y la grabadora se presentan como los únicos hilos que mantienen a Giulia conectada con el mundo tangible. Para ella, capturar una imagen o registrar un sonido es un acto de validación científica frente a sus propias alucinaciones.
En Martha is dead, la cámara es un recurso narrativo fascinante porque, aunque el jugador vea elementos paranormales a través del visor, el acto físico de revelar la foto representa el esfuerzo desesperado de Giulia por encontrar pruebas de que sus recuerdos son reales. Al igual que su padre utilizaba la cámara para documentar la guerra, ella la usa para intentar documentar su propia verdad, convirtiendo la tecnología en un ancla frente a la deriva de su psicosis.
El mecanismo para hacer las fotografías es realista y didáctico, teniendo instrucción sobre los procesos y con botones de omisión para las partes más repetitivas. No puedes revelar sin cerrar la puerta, sin electricidad. Debes enfocar bien y mover el zoom para enmarcar bien la fotografía en el papel. Has de quitar el papel a tiempo para que la foto no salga muy clara o muy oscura.
Trata la pasión por la fotografía y el proceso de revelado desde el romanticismo y el detalle. Hace que tengas ganas de revelar antiguos carretes por ti misma, hace que valores el esfuerzo de Giulia y el que estás haciendo tú misma al jugar porque el juego te obliga a buscar sitios u objetos, fotografiar, e ir a revelarlos.
Final explicado de Martha is dead
Martha is dead nos presenta a una Giulia algo desfragmentada y desnuda, como símbolo de haber expuesto su intimidad y su historia en la terapia. Nos dan a elegir si Martha no existe, está muerta o fue inventada. Esto le da una profundidad elegida por el jugador que especifica lo que realmente ocurrió y poder darle una explicación a este puzzle ambiguo.
Lo que sabemos por la historia que vemos los títeres, es que Irene y Erich tuvieron una sola hija. Por lo que puede que Martha fuera eliminada durante su gestación o puede que sólo fuera una invención de Giulia para sobrevivir.
Durante su niñez, Irene maltrataba física y psicológicamente a Giulia y, en algún momento detonante, ésta decidió hacerse pasar por muda y acabó creando una nueva personalidad. Por eso Giulia tiene un sangrado espontáneo cuando la que estaba embarazada era Martha, por eso Giulia sentía mucho cariño por Lapo pese a ser el novio de Martha. Luego de investigar con los diarios y los carretes de fotografía, lo que descubre es fruto de un narrador no fiable, ya que esta historia es el intento de la mente de Giulia adulta por recordar su pasado.
El análisis final de Giulia nos presenta un perfil de resiliencia frente a una tragedia absoluta. A pesar de haber perdido su libertad, su familia y casi perderse a sí misma, el final en el manicomio encierra un mensaje de esperanza poco común en el género del horror.
Al intentar reconstruir su historia pieza a pieza y ahondar en un pasado que duele, y que parte de él no está en sus recuerdos porque fue vivido por Martha, Giulia comienza el único camino posible hacia sanar: la aceptación del trauma. Martha is dead concluye que la identidad no es algo que se pueda robar o fingir, sino algo que debe reconstruirse pieza a pieza, sugiriendo que, incluso tras el abuso más atroz, la integración de la propia verdad es el primer paso hacia la paz interior.





