El amor y San Valentín siempre han ido de la mano, quizá porque es por ‘culpa’ de este santo que ahora se celebre el 14 de febrero como el día de los enamorados en conmemoración de las buenas obras realizadas por san Valentín de Roma, relacionadas con el concepto universal del amor y la afectividad.
Por ello, los enamorados suelen regalarse obsequios para demostrar el cariño por su pareja, pero lo que no suele ser tan habitual es disfrutar de un plan como HOLLYLOVE, un recital a cargo de la Film Symphony Orchestra en el que dejarse llevar por las bandas sonoras más románticas de la historia del cine. Hace unas semanas os instábamos a haceros con vuestra entrada para vivir un concierto tan especial como éste, pero si no pudisteis ir no os preocupéis porque os vamos a contar cómo fue para que el año que viene os pique el gusanillo.
¿Qué podemos esperar de HOLLYLOVE?
Bajo la dirección del magnífico Constantino Martínez-Orts, la orquesta promete un viaje directo al corazón con música de clásicos eternos y vaya que si lo consigue porque a estas alturas de la vida ¿quién no ha escuchado el mítico tema de Céline Dion en Titanic o I will always love you de El Guardaespaldas? Bueno, siempre habrá gente que no, pero la mayoría de los mortales reconoce estas canciones y como tal obras de arte no podían faltar en el repertorio de Hollylove.
El espectáculo comienza por todo lo alto con Lo que el viento se llevó un clásico entre los clásicos y que seguramente el público más joven no sabrá ni qué película es porque les sacan de las películas de Marvel y no saben por donde les sopla en viento, nunca mejor dicho.
El programa está repleto de auténticos peliculones. A las ya mencionadas se unen otras como La la land, Moulin Rouge, Memorias de una geisha e incluso Star Wars, sí habéis leído bien, en la película de George Lucas también hay cabida para el amor.
Como ya es habitual en los conciertos de la FSO además de interpretar las bandas sonoras, también hay lugar para piezas vocales. En esta ocasión, las elegidas fueron temas cuyas cantantes originales tienen (o tenían) gran calidad vocal, vamos, hablando en claro, cantan como la copa de un pino, pero ¿ocurre lo mismo con la intérprete de la FSO? Pues la respuesta es sí, la cantante, Anais Sincruz, no tiene nada que envidiar a Whitney ni a Céline ni a Lady Gaga. Así que desde aquí le damos nuestra más sincera enhorabuena porque hace disfrutar de las canciones de principio a fin, al igual que su compañero masculino Toni Dublet, quien clava al mismísimo Ewan McGregor en Moulin Rouge.
Todas las piezas están tocadas de una forma sublime que te transporta a esa escena donde los protagonistas se declaran, se besan y por fin surge el amor. Además, para lograr esto también influyen mucho en la inmersión los juegos de luces, que en esta ocasión se tiñen de tonos rojizos en sintonía con el rojo pasión. De entre todas destacaría Shallow (Ha nacido una estrella) que fue la sorpresa de la noche al estar fuera de cartel, pero también nos encantó la suite de Amélie, West side story, Esencia mujer… ¿Hay que elegir una? Diría que no, es imposible porque cada una de ellas tiene algo que la hace especial.
Y aunque no pueden estar todas porque si no sería un concierto eterno, sí hemos echado en falta temas de películas como Ghost y su Unchained Melody, Pretty Woman o Sonrisas y Lágrimas con su archiconocido Edelweiss.
En resumen, si sois unos románticos y os gustan este tipo de películas y su música, este espectáculo os encantará. Pero como siempre decimos, una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejamos un vídeo de lo más destacado y si os gusta, apuntad la fecha para 2027.
Tras este especial de San Valentín, la orquesta seguirá con su gira TOON STORY, dedicada a la música del mejor cine de animación y que nosotras ya tuvimos la oportunidad de disfrutar y contaros qué nos pareció (spoiler: id a verla).

