Os tengo que ser sincera, nunca me he drogado. Jamás, y nunca he tenido esa sensación de éxtasis, o alucinaciones, paranoia al consumir… Hasta hoy, porque os traigo el análisis de Sleep Awake en PlayStation 5, un juego de terror psicodélico (no sé si existe ese género, pero lo he bautizado así), porque el terror que tiene no es de pasarlo mal, es de no saber si lo que estás viviendo (o jugando) es real.
Y con esto y una buena cena, me dispongo a intentar explicaros qué sensaciones me ha dejado el juego desarrollado por Eyes Out y BlumHouse Games: Sleep Awake, y si he dormido bien.
Y la respuesta es: no. No dormí bien el primer día que jugué, para nada, tuve sueños muy extraños y muy… eso, psicodélicos. Intentar entender qué estás jugando de inicio es como intentar que tu primera impresión 3D te salga bien a la primera: imposible. Pero gracias a la intriga que genera este juego, puedo contaros unas pinceladas de su historia, porque sí, tiene una historia bastante perturbadora.
Historia y ambientación
Aquí controlas a Katja, una joven que intenta mantenerse despierta a toda costa, y para ello, necesita un “mejunje” o más bien un colirio que hace que tu mente se abra… a niveles que tu cerebro no es capaz de procesar ( y no hablo del cerebro de Katja).
Te moverás por la casa de Katja, un lugar pésimo, sucio, destrozado… pero curiosamente bien adaptado para poder elaborar esas gotas. Vamos, al más puro estilo Breaking Bad, la autocaravana hecha apartamento, pero con menos química. Si la Claudia Blanca te deja la psique destrozada, no te puedes ni imaginar qué hace este fármaco que debes administrarle a Katja para que no se duerma.

El Silencio y El Colapso del mundo
En este universo existe algo llamado «El Silencio», un fenómeno tan grave que ha convertido el sueño en una sentencia. Porque aquí dormir no es descansar, dormir es arriesgarse a desaparecer. Y claro, la humanidad está como está, al límite, paranoica, rota, buscando soluciones desesperadas, creyendo en cualquier cosa que prometa un poco de control, aunque sea a costa de perderse a sí mismo.
Esto podremos deducirlo no porque nos vayamos a encontrar con muchos supervivientes, pero sí vamos a poder escucharlos, a través de las paredes, o por teléfono. Porque de pronto estás en medio de un puzle y suena un teléfono, y no es ninguna llamada importante que te revele la existencia de algo, sino que es gente tremendamente aburrida (o desesperada) que necesita escapar de esa realidad de alguna manera, te cuentan su historia y te cuelga.
Ahí es donde reside el miedo de Sleep Awake, el miedo no solo a dormirte, sino de no poder escapar de tu propia mente, y cuanto más avanzas en el juego, más te cuesta distinguir si estás viendo algo real, si Katja se ha dormido, si es una de sus alucinaciones por el agotamiento excesivo, el colirio que te ha hecho perder la noción de la verdad, o es el propio juego que te está vacilando. Y lo mejor es que esa sensación no se va, no es una escena puntual y ya. Es una sensación constante.
Sectas y supervivientes: el terror humano
Durante tu recorrido por las calles, empiezas a intuir la existencia de sectas, grupos extremistas que han surgido como respuesta a El Silencio. Gente que ha decidido abrazar el caos o rendirse a la locura colectiva, y lo inquietante es que el juego no te lo explica de inicio, te lo sugiere, te lo deja caer y luego ya tú interpreta. Todo se siente desesperado y perturbador, pero tampoco cuesta imaginar que en una situación así, pasaría algo muy parecido.
Jugabilidad: sobrevivir, esconderte y no perder la cabeza
IA y el comportamiento de los enemigos
Uno de los puntos flojos de Sleep Awake es la inteligencia artificial de los enemigos. Hay momentos en los que literalmente puedes estar al lado de un enemigo y no te ve, o reaccionan tarde. Si la IA fuera más sólida, algunos momentos serían muchísimo más agobiantes y la persecución se sentiría más tensa.

Aunque no todos los enemigos son sectarios y actúan igual, en cierta parte de la aventura nos encontraremos a ciertos enemigos que actúan de forma distinta, lo que alegra un poco el cambio, pero que la finalidad sigue siendo esconderte, esquivar y sobrevivir. Uno de los enemigos podrán verte, solo que tú deberás esquivar su mirada ( sí sí, literalmente tu vista va hacia ellas, y tu debes forzar el cambio de dirección), si estás muy cerca no vale, pero de lejos, aunque te vean, si no hay contacto visual, podrás escapar. Y aviso: no es tan fácil cuando hay pasillos estrechos.
Durante la exploración encontraremos unos «mini discos de vinilo» que funcionan como coleccionables narrativos. En lugar de ser simples audios, contienen recortes de periódicos antiguos, como si fueran fragmentos de información guardados de cuando el mundo todavía no se había ido al garete. Estos detalles ayudan a entender mejor como era la vida antes y durante de El Colapso.
Mecánicas principales en Sleep Awake
Una de las mecánicas más curiosas de Katja, es su canto, una especie de sintonizador para poder escuchar las últimas palabras de la persona a la que estás «sintonizando», con lo que puedes intuir cómo murió, en qué pensaba o por qué estaba ahí. Es como si el mundo estuviera lleno de notas de voz, pero con trauma. Más adelante en la historia podremos entender qué función real tiene este canto, pero ahí te dejo la incógnita por si te dan ganas de saberlo.

Y otra mecánica será la de aguantar la respiración, habrá pasillos, sótanos y lugares en concreto que te pedirán que no respires el gas que hay cerca. No es un momento tenso, ni lugares donde te vayan a perseguir y por ello vigilar si te vas a ahogar o morir por inhalación, así que fácilmente estos tramos serán eso, momentos que superar sin ningún tipo de dificultad.
Controles y DualSense en PS5
En cuanto a controles, Sleep Awake no tiene demasiada complejidad, ya que se siente bastante como un walking simulator. La mayor parte del tiempo estaremos explorando, moviéndonos por los escenarios e interactuando con objetos puntuales, así que no esperes un sistema de combate ni mecánicas muy elaboradas.
Las acciones básicas se reducen a lo típico: correr, agacharte e interactuar, y en momentos concretos usaremos R2 para aguantar la respiración, una mecánica que sirve tanto para no inhalar el gas de ciertas zonas como para escapar en situaciones determinadas cuando algún enemigo está cerca.
Respecto al mando DualSense, este vibrará en momentos de tensión o situaciones más intensas, pero más allá de eso no ofrece nada especialmente novedoso. Salvo en ciertas secciones donde tendrás que forzar la mirada a otra dirección para evitar el contacto visual con determinados enemigos, el juego no aprovecha demasiado las opciones hápticas, quedándose en una experiencia bastante simple en ese aspecto.
Apartado gráfico y artístico de Sleep Awake
Escenarios y ambientación: el verdadero protagonista
Si hay algo de lo hay que hablar es del apartado gráfico y la ambientación. Los escenarios tienen detalles y personalidad y consiguen que te sientas incómodo en muchos momentos, incluso si no pasa nada. El apartamento de Katja, las calles y los interiores transmiten decadencia, vacío, supervivencia sucia, con pequeños detalles visuales, como objetos, graffitis, murales, un parque para niños totalmente solo, donde los ecos de los niños resuenan en la cabeza de Katja.
El uso de las luces y colores
La iluminación es clave, porque el juego es realmente oscuro, pero en los momentos de más luz, las sombras parecen moverse con el entorno y te hacen ver siluetas donde no debería haber nadie, o puede que sí. Eso depende de lo que creas que has visto.
Un detalle visual que me llamó bastante la atención es el uso del color rojo. Aparece en momentos concretos y, aunque el juego no te lo explica directamente, da la sensación de que está ahí por algo, como si fuera una señal de alerta constante.
De hecho, llegué a pensar que el rojo significaba algo como: “no te acerques”, “aquí pasará algo”, “vas a entrar en un trance”… Al final, parece ser más un recurso visual para resaltar la zona, y lo cierto es que funciona bastante bien. Pero no voy a mentir: me habría gustado que tuviera un significado más claro o que el juego lo explotara más allá de lo estético.
Personajes y modelado
Pero cuando toca fijarse en los personajes, se nota que el juego no ha puesto el mismo nivel de mimo en el modelado. Al compararlo con lo bien que están los entornos, es un detalle que choca, pero que a la vez te hace dudar si es intencionado o han querido centrarse más en todo lo demás, que es realmente lo que importa.
Eso sí, el juego compensa esa carencia con los momentos de imagen real que aportan ese toque perturbador y de «peli rara» que buscan, pero no es un trabajo gráfico como tal, es más una decisión artística y narrativa que funciona, pero con matices.
La música y diseño sonoro: Robin Finck y el sonido como amenaza
La música y los efectos sonoros están diseñados para meterte en el mundo de Sleep Awake desde el primer momento. Compuesta por Robin Finck, guitarrista de Nine Inch Nails, la banda sonora mezcla ambientes industriales y electrónicos que encajan perfecto con la sensación de desorientación del juego.
En los momentos más raros los sonidos cambian de textura y se vuelven más inquietantes, contribuyendo a que las escenas psicodélicas te dejen aún más moñeco.

Conclusiones sobre Sleep Awake
En resumen, Sleep Awake es uno de esos juegos que se sienten más como una experiencia que como un videojuego de terror tradicional. Su premisa es potente: un mundo colapsado donde dormir es tu sentencia, por lo que mantenerse despierto potencia tu paranoia, alucinaciones y tu mente se empieza a romper.
La ambientación está realmente bien, el diseño de escenarios, (aunque muy lineal y oscuro), está lleno de detalles inquietantes y se respira una sensación de vacío y decadencia muy bien trabajado. Los momentos psicodélicos (con imagen real incluida) consiguen que te quedes con una sensación constante de mal rollo. Además la música y el sonido ayudan a que todo eso se potencie.
Pero también es un juego que se queda a medias en varios aspectos: La IA de los enemigos es irregular, los puzles no destacan y el ritmo puede sentirse cambiante, por lo que puede sentirse que no está bien equilibrado.
Aun así, si te gustan las propuestas raras, el terror experimental con fumadas mentales y los juegos que no te lo dan todo mascado, Sleep Awake puede ser una experiencia muy curiosa. No es perfecto, pero tiene una personalidad muy propia, y eso ya es más de lo que pueden decir muchos juegos.
Sleep Awake
Sleep Awake cuenta una historia fuera de lo común con una idea original que te atrapa… hasta que te das cuenta de que no está del todo bien ejecutada. Aun así, su ambientación, su sonido y sus momentos psicodélicos hacen que sea una experiencia diferente si te va el terror experimental.
Lo mejor
- La ambientación.
- Historia diferente.
- La paranoia se siente muy real.
- El diseño sonoro y la música de Robin Finck.
- Los trances con imagen real le dan personalidad.
Lo peor
- La jugabilidad es aburrida.
- La IA de los enemigos es pobre.
- Puzles fáciles.
- Modelado de personajes flojo.
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Historia
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Jugabilidad
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Apartado artístico
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Apartado sonoro






