‘El Hombre Menguante’ de Jan Kounen se atreve a revisitar un mito de la ciencia ficción como es ‘El increíble hombre menguante’ de 1957, dirigida por Jack Arnold, una película que marcó época tanto por su propuesta existencial como por su ingenio técnico.
Gracias a DeAplaneta me adentro en la sala de cine donde disfruto de una película que dialoga con la obra original y busca actualizar su discurso para refrescarla y hacerla llegar al espectador contemporáneo. Pero ¿es oro todo lo que reluce?
Aunque como siempre, te lo cuento todo sin spoilers, no nos apresuremos y vayamos por partes, como diría Jack el Destripador.Sinopsis
Paul lleva una vida estable: es un padre de familia feliz y dirige con éxito una empresa de construcción naval, lo que nos deja intuir que será un hombre con recursos.
Tras presenciar un fenómeno atmosférico inexplicable mientras nada en el mar, su cuerpo comienza a reducirse de tamaño paulatinamente y sin pausa sin que los médicos puedan determinar una causa científica racional que lo justifique.
El punto de no retorno llega cuando, de forma fortuita y a causa de su pequeño tamaño, queda atrapado en el sótano de su propia casa sin posibilidad de pedir ayuda a su familia. A partir de ahí, deberá emprender una lucha por la supervivencia en una zona de confort familiar en la que, de un día para otro, se transforma en un escenario hostil y potencialmente mortal.
Destripamos el apartado visual
Entramos al trapo del destripe, puesto que uno de los motivos principales para querer ir a ver en pantalla grande una película como es ‘El hombre menguante’ es evidentemente su apartado visual.
No obstante, me resulta paradójico que en pleno siglo XXI el uso del croma sea, en algunos momentos, más evidente que en la versión de 1957. Hay escenas donde el relato se apoya demasiado en el croma y la ilusión se rompe. En más de una escena, la integración resulta torpe y me sorprende que una producción actual no supere, e incluso empeore, soluciones que el clásico resolvía con mayor sutileza.
Si bien es cierto que el departamento de arte ha trabajado de lo lindo para recrear objetos cotidianos convertidos en elementos gigantescos, encuentro también que hay momentos en los que se marcan un deus ex machina y no logro entender cómo demonios ha conseguido obtener tal o cual elemento.
Dejando eso aparte, definitivamente la película funciona mejor cuando confía en lo tangible. Los objetos cotidianos convertidos en amenazas colosales están recreados con un cuidado notable y es en esos momentos en los que la cinta respira cine y conecta con la tradición artesanal de la original.
El verdadero pilar de la película y su mayor lastre
Si la película se mantiene a flote, es, sin lugar a duda, gracias a Jean Dujardin, que demuestra una enorme solvencia. El actor desprende una humanidad tan palpable que casi podríamos cortarla con un cuchillo. Desde el desconcierto inicial hasta la progresiva angustia existencial que provoca su transformación, Dujardin consigue en todo momento que me sienta identificada con su situación y no dejo de preguntarme qué haría yo, aparte de llorar mucho y muy fuerte.
Desafortunadamente, el mayor lastre de la película es su tendencia a hacerse repetitiva. La idea central es clara desde muy al principio y parece estancarse en su propia premisa, porque, y sin entrar en spoilers, llegar al mismo “callejón sin salida” varias veces resulta frustrante para el personaje y también para mí.
Conclusión
‘El Hombre Menguante’ se deja ver; esa es mi conclusión. Se trata de un remake respetuoso y visualmente más o menos atractivo, con momentos de auténtico ingenio técnico y una muy buena interpretación central. Aun así, sus problemas de ritmo, la repetición de situaciones y un uso irregular del croma impiden que alcance la grandeza de su predecesora.
En definitiva, la película es una propuesta recomendable para los amantes de la ciencia ficción clásica y del cine de Jean Dujardin, pero deja la sensación de que podría haber sido mucho más.
La película se estrena el viernes 16 de enero de 2026.El Hombre Menguante
‘El Hombre Menguante’ de Jan Kounen se atreve a revisitar un mito de la ciencia ficción. Una propuesta recomendable para los amantes del género y del cine de Jean Dujardin, pero que deja la sensación de que podría haber sido mucho más.

