Han pasado décadas desde que el nombre Marathon resonara en los pasillos de la industria. Lo que nació en 1994 como un shooter de culto para Mac, regresa en 2026 no como una secuela nostálgica, sino como una reinvención total del género de extracción. Tras semanas de pruebas intensivas, incursiones fallidas y extracciones milagrosas en una PS5 Pro, estamos listos para desglosar si los 40 € que Bungie pide por este viaje valen cada céntimo de ellos.
Si 2020 fue el año de los Battle Royale, 2026 es, sin duda, el año de la consolidación (y saturación) de los Extraction Shooters. Este género se basa en una premisa sencilla pero aterradora: entras en una zona, consigues botín y debes salir con vida para conservarlo. Si mueres, lo pierdes TODO.
Historia: Fragmentos de un pasado cibernético
La narrativa de Marathon no se cuenta; se reconstruye. Olvidaos de las cinemáticas de diez minutos al estilo de otros grandes lanzamientos de Sony. Aquí, Bungie ha vuelto a sus raíces más puras, utilizando un sistema de narrativa emergente y lore fragmentado.
Estamos en el año 2850. La humanidad ha abandonado casi por completo el sistema solar y Tau Ceti IV, una antigua colonia de la UESC (United Earth Space Council), se ha convertido en una ciudad fantasma de proporciones planetarias. Nosotros somos Corredores, mercenarios cibernéticos que se infiltran en esta zona de exclusión para «minar» recuerdos, tecnología y datos de las IAs que una vez gobernaron el lugar.
Las Facciones y el Mundo Vivo
El peso de la historia recae en los contratos. Al interactuar con facciones como la MIDA o el propio Sindicato de Corredores, desbloqueamos terminales; textos crípticos, registros de voz distorsionados y planos técnicos que nos cuentan cómo la colonia colapsó bajo su propio peso burocrático y tecnológico.
Lo interesante es que la historia evoluciona con la comunidad. Bungie ha diseñado el mapa para que cambie según las acciones globales de los jugadores. Si una semana la mayoría de los Corredores deciden ayudar a la UESC a reactivar un reactor, el mapa de «Perímetro» mostrará nuevas zonas iluminadas y peligros diferentes. Es una narrativa viva que recompensa al jugador que presta atención al entorno, aunque puede resultar demasiado esquiva para quien solo busca apretar el gatillo.
Bungie sigue siendo de las mejores en crear «shooters»
Si algo no ha perdido Bungie es su capacidad para hacer que disparar se sienta increíble. En PS5, el uso de los gatillos adaptativos del DualSense añade una capa de inmersión muy buena: cada arma tiene un «mordisco» diferente (aunque lo acabarás desactivando como en cualquier multijugador). Pero Marathon no es un paseo por el campo; es un ejercicio de gestión de estrés.
El Ciclo de Extracción
El juego se divide en incursiones de unos 20 a 30 minutos. Tu objetivo es entrar, cumplir un contrato, recoger todo el loot posible y llegar a un punto de extracción antes de que tu núcleo de energía se agote. Si mueres, lo pierdes todo. Y cuando digo todo, es todo: tu arma favorita, tus implantes caros y ese botín que te iba a permitir subir de nivel.
La gestión del Calor y la progresión
Una de las mecánicas más profundas es la del Calor. Todo lo que haces genera calor: correr, saltar, usar habilidades… Si te sobrecalientas, tu escudo se debilita y tu posición se revela en el mapa de los enemigos cercanos. Esto obliga a un juego táctico donde el sigilo es tan importante como la puntería.
La progresión es puramente RPG. Empezamos con un Corredor básico, casi «desnudo», pero a medida que extraemos materiales podemos fabricar mejores implantes. Estos modifican tu estilo de juego: desde saltos dobles hasta la capacidad de hackear torretas enemigas a distancia. La profundidad es inmensa, pero aquí es donde empezamos a ver las grietas para el jugador más casual. Aquí es necesario abrir un apartado y expandirnos.
Marathon es una «barrera» para los jugadores más principiantes
En Chicas Gamers somos honestos: Marathon no tiene piedad con el jugador casual, y te lo dice un antiguo enfermo de los shooters competitivos. Si vienes de juegos más tradicionales como Call of Duty o incluso del propio Destiny 2, el «bofetón de realidad» será monumental:
- El juego no te explica casi nada. El tutorial es apenas un esbozo de cómo moverte y disparar, pero te lanza a la zona de exclusión sin advertirte de la ferocidad de la IA o de la velocidad del Time to Kill (TTK). En Marathon, un Corredor veterano te puede eliminar en menos de un segundo si te pilla desprevenido, y ese castigo de perder horas de progreso es algo que muchos jugadores que solo tienen una hora al día para jugar no podrán tolerar.
El tutorial es un mero «trámite» que no te explica nada.
- Si entras en una mala racha y, por ende, pierdes tus mejores armas, el juego te ofrece un «Kit de Emergencia» básico que es, sinceramente, deplorable. Intentar recuperar tu estatus contra jugadores que ya van equipados con tecnología de punta es una tarea hercúlea que roza la frustración pura. El juego premia a los jugadores más «hardcore» y el estudio minucioso de los mapas, dejando a los jugadores más «relajados» en una posición de clara desventaja competitiva.
Un online a prueba de bombas
El multijugador es el alma de Marathon. Hemos podido comprobar la robustez de los servidores de Bungie, algo vital en un juego donde un micro-lag significa perder tu equipo.
Matchmaking y Modos
El juego soporta tríos, pero la gran noticia es la implementación de los Lobbys para Dúos. Esto equilibra mucho la balanza, permitiendo que las parejas de amigos no sean asediadas por equipos de tres mucho más coordinados. El matchmaking intenta agrupar por nivel de equipo, pero la realidad es que a menudo te encontrarás con «depredadores» que solo entran a cazar otros jugadores, ignorando los objetivos de la misión, algo típico en este tipo de juegos.
El Factor Social
El chat de voz de proximidad añade momentos de tensión absoluta. Puedes intentar negociar con otro equipo para compartir una zona de loot, pero la traición está a la orden del día. Esta imprevisibilidad es lo que hace que cada partida sea una historia diferente, aunque para los jugadores solitarios, el juego se convierte casi en un juego de terror y supervivencia donde cada ruido de pasos te acelera el pulso.
Un deleite visual retro-futurista
Marathon huye del realismo de otros «extractors». Bungie ha optado por una estética Neo-Industrial / Retro-Futurista. Es una macedonia de colores primarios muy saturados: naranjas vibrantes, azules eléctricos y blancos clínicos.

Los diseños de los Corredores son icónicos; parecen figuras de acción de alta gama cobran vida. Cada pieza de equipo tiene un diseño funcional y estético que te hace querer coleccionarlo todo. El mapa de «Ciénaga» es un ejemplo perfecto de cómo usar el color para guiar al jugador, con luces neón que indican zonas de seguridad frente a la oscuridad opresiva de las zonas de mayor riesgo. Es un estilo que amas u odias, pero que le da una personalidad que lo separa inmediatamente de la competencia.
El juego en PS5 Pro corre a 60fps completamente estables, y a 4K nativos. La cuestión es… ¿Dónde están los 120fps? En 2026 es una opción que debe de estar sí o sí en un título multijugador. Está claro que se implementará en el futuro, pero no tenerlo de salida es un punto negativo a tener en cuenta. ¡Necesitamos esos 120 frames por segundo con una resolución reescalada!
Una interfaz de usuario desafiante
Entramos en el punto más polémico del análisis —con permiso de su precio siendo un GaaS, del que hablaremos al final del análisis— . Si la jugabilidad es el cielo, la Interfaz de Usuario (UI) y la Experiencia de Usuario (UX) son, en el mejor de los casos, un rompecabezas de pesadilla.
Un laberinto de menús
Navegar por los menús de Marathon se siente como intentar programar en COBOL mientras te persigue un tigre. Bungie ha apostado por una estética minimalista, casi de «sistema operativo retro-futurista», que visualmente es impactante pero funcionalmente es un desastre.
- Iconografía confusa: Los objetos de inventario no tienen nombres claros a simple vista. Verás diez tipos de «Núcleos de Memoria» que tienen exactamente el mismo icono cuadrado con ligeras variaciones de color que apenas se distinguen. Tienes que pasar el cursor por encima de cada uno para saber si es basura de 5 créditos o el componente esencial para tu siguiente mejora.
- Jerarquía de menús inexistente: Para cambiar un simple implante, tienes que entrar en ‘Corredor’, luego en ‘Modificaciones’, luego en ‘Ranuras’ y finalmente elegir el objeto. No hay accesos rápidos lógicos. Es una fricción constante que te quita tiempo de lo que realmente importa: estar en el campo de batalla.
- La armería y las facciones: No hay un mercado centralizado claro. Cada facción tiene su propio menú oculto tras capas de texto de lore. Entendemos que Bungie quiere inmersión, pero cuando llevas diez horas de juego, solo quieres comprar munición y salir, no leer un manifiesto político cada vez que necesitas granadas.

Esta interfaz no es solo «difícil», es una barrera que aleja al jugador. Se siente desconectada de la fluidez del combate y parece diseñada para ser admirada en una captura de pantalla más que para ser usada en el fragor de la gestión post-partida.
El silencio es tu mejor aliado
El diseño de sonido en Marathon es, irónicamente, su herramienta de supervivencia más importante. Bungie ha creado un paisaje sonoro donde cada clic, cada roce de metal y cada zumbido de dron tiene un significado.
Si usas unos buenos auriculares, la inmersión es total. Puedes escuchar exactamente de dónde viene un disparo de sniper a cientos de metros. Sin embargo, el audio posicional de los pasos necesita un ajuste. A veces, un enemigo puede estar corriendo justo en la habitación de al lado y el sonido se amortigua de forma extraña, dándote la sensación de que está mucho más lejos de lo que realmente está.
La banda sonora es mínima durante las incursiones, dejando que la tensión ambiental haga su trabajo, pero estalla en temas electrónicos frenéticos cuando se activa un evento global o una cuenta atrás para la extracción final.
¿Por qué Marathon «huye» de ser gratis?
Chicas y chicos, hay que entender su «esqueleto» comercial. Marathon es un GaaS, o «Juego como Servicio». En 2026, este término ha madurado (o mutado) por la necesidad de «dopamina rápida». Ya no se trata solo de sacar un juego y olvidarse; un GaaS es un compromiso: el desarrollador promete actualizaciones constantes, nuevas temporadas, mapas y armas, mientras que el jugador aporta tiempo y, opcionalmente, dinero.
Sin embargo, aquí han tomado una decisión controvertida: no es gratuito. Mientras que la mayoría de los GaaS buscan una base de usuarios masiva con el modelo Free-to-Play, Marathon cuesta 40€. ¿Por qué?
- Filtro de comunidad: Al poner una barrera de entrada, se reduce drásticamente el número de «hackers» y cuentas desechables, algo vital en un género donde perder el botín duele tanto.
- Sostenibilidad sin Abuso: Al tener ingresos iniciales, Bungie puede permitirse un modelo de pases de batalla menos agresivo y evitar el Pay-to-Win.
- Calidad de Producción: La estabilidad de los servidores que hemos visto es fruto de este modelo de negocio más robusto.
Una joya con aristas afiladas
Hoy en día, el jugador tiene mil opciones: Delta Force, Exoborne, Gray Zone… pero el estándar actual lo ha marcado ARC Raiders. El juego de Embark Studios se ha asentado como la experiencia «industrial», más pausada, centrada en la cooperación contra una IA formidable y con un tono post-apocalíptico realista.
Mientras que ARC Raiders es un café cargado, táctico y amargo, Marathon es una bebida energética fluorescente. Es el juego más ambicioso de Bungie en una década, y lo decimos sin temor. Es una mezcla magistral de combate táctico, gestión de recursos y narrativa críptica. No es un juego amable; es un juego que te exige respeto, tiempo y una paciencia infinita para superar su horrorosa interfaz de usuario y su empinada curva de aprendizaje.
Su éxito a largo plazo dependerá de dos factores: el primero es la comunidad y la cantidad de jugadores que tendrá el juego, viendo los recientes fracasos de Concord o Highguard.
El segundo; cómo Bungie gestione la frustración de los nuevos jugadores y de si son capaces de simplificar la experiencia fuera del campo de batalla sin perder la profundidad que los veteranos adoran, además del contenido postlanzamiento que tenga, porque si no anuncias nada cada pocos días… En la era TikTok actual estás muerto.
¿Vale los 40€? Si te gusta la tensión, el riesgo total y tienes un grupo de amigos con el que coordinarte, la respuesta es un rotundo sí. Si buscas un shooter casual para desconectar después del trabajo, quizás Tau Ceti IV sea un lugar demasiado hostil para ti.
Marathon ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series y PC.
Marathon
Marathon redefine el género con su estilo y gunplay, pero su caótica interfaz y su nula piedad con los novatos lo convierten en una joya exclusiva para los más pacientes. Una apuesta magistral de Bungie que roza la perfección, siempre que estés dispuesto a luchar tanto contra los menús como contra el resto de jugadores.
Lo mejor
- Gunplay perfecto: Nadie hace que disparar se sienta tan bien como Bungie.
- Propuesta artística: Original, vibrante y con muchísima personalidad.
- Cada incursión es una historia de supervivencia real.
- Los 40€ aseguran un ecosistema más sano y sin trampas...
Lo peor
- ...aunque no ser gratis siendo un GaaS no gusta hoy en día.
- Interfaz de Usuario: Confusa, poco intuitiva y frustrante.
- Una curva de dificultad que no perdona errores para los casuals.
- El audio posicional necesita ajustes urgentes.
- IA Esponja: Algunos enemigos PvE absorben demasiado daño sin motivo.
-
Historia
-
Jugabilidad
-
Gráficos y apartado artístico
-
Apartado sonoro
-
Multijugador


