Desde el anuncio oficial de la PS5 Pro, la comunidad de jugadores y los entusiastas de la tecnología hemos mantenido una pregunta constante en el aire: ¿Cuándo llegará el juego que justifique la existencia de este hardware? Si bien muchos títulos han recibido parches de actualización con mejoras incrementales, no ha sido hasta la llegada de Resident Evil Requiem (que por cierto, os dejamos una guía para completarlo al 100%) cuando hemos podido ver una verdadera demostración de fuerza.
Gracias al exhaustivo análisis técnico publicado por ElAnalistaDeBits, hoy podemos afirmar que el terror de Capcom es el nuevo estándar gráfico de la generación. En esta noticia exploramos a fondo por qué Resident Evil Requiem es el título que finalmente saca provecho de cada teraflop y cada núcleo de trazado de rayos de la nueva máquina de Sony.
PS5 Pro encuentra su «razón de existir»
El lanzamiento de una revisión de mitad de generación siempre ha sido algo controvertido. Los usuarios se debaten entre la fidelidad visual y la tasa de refresco, a menudo teniendo que sacrificar una por la otra. Sin embargo, Resident Evil Requiem parece haber sido diseñado con la arquitectura de la PS5 Pro en mente. Mientras que la PS5 estándar ofrece una experiencia sólida, se nota que el motor RE Engine ha encontrado en el modelo Pro el ecosistema perfecto para desplegar todas sus bondades sin las ataduras técnicas de antaño.
El análisis comparativo revela que no estamos ante una simple mejora de resolución, sino ante un rediseño de la experiencia visual que afecta desde la fluidez del combate hasta la inmersión atmosférica que solo un juego de terror de esta categoría puede ofrecer.
Resolución y rendimiento
Uno de los mayores logros de Resident Evil Requiem en PS5 Pro es la gestión de la resolución y el rendimiento. Históricamente, el «Modo Calidad» nos condenaba a los 30 fps para disfrutar de texturas en 4K. Eso ha cambiado. Se confirma que ambas consolas parten de una base interna de 1080p para escalar la imagen hasta los 4K y a 60fps, pero es aquí donde la tecnología de la PS5 Pro brilla con luz propia.

El escalado en la PS5 Pro no solo es más limpio, sino que permite desbloquear la tasa de fotogramas. El título soporta los 120 fps (aunque no son constantes), permitiendo una latencia de entrada mínima que es vital en los momentos de acción más frenéticos del juego. Esta fluidez no es solo estética; cambia la jugabilidad, haciendo que apuntar y esquivar sea una experiencia mucho más orgánica.
Ray Tracing sólo en PS5 Pro
Si hay un apartado donde la PS5 Pro saca pecho frente al modelo base, es en la implementación del Ray Tracing. En la PS5 estándar, activar el trazado de rayos suele implicar compromisos severos en la estabilidad de la imagen o en la tasa de cuadros por segundo. En Resident Evil Requiem, la PS5 Pro rompe estas cadenas.

El análisis de rendimiento muestra que la consola es capaz de mantener unos 60 fps totalmente estables con el Ray Tracing activado. Para aquellos que buscan la máxima fluidez y disponen de monitores con alta tasa de refresco, al desactivar el Ray Tracing la consola alcanza picos impresionantes de hasta 120 fps como comentamos arriba. Es decir, la PS5 Pro ofrece casi el doble de rendimiento que el modelo original en condiciones de alta carga gráfica, lo que supone el mayor salto generacional visto en una revisión de hardware de Sony.
Una atmósfera aterradora gracias a la iluminación y los reflejos
El terror se basa en lo que vemos y, sobre todo, en lo que creemos ver en las sombras. La iluminación global ha sido refinada en la versión Pro para ofrecer una dispersión de la luz mucho más realista. En los pasillos oscuros de Resident Evil Requiem, la luz se comporta de manera más natural, rebotando en las superficies y creando una profundidad que en la PS5 base se siente un poco más plana.
Los reflejos son otro punto donde la diferencia es abrumadora. El vídeo destaca cómo las superficies reflectantes, como los cristales de los vehículos o los charcos de sangre y agua, presentan una nitidez cristalina en la PS5 Pro. En la versión estándar, estos reflejos tienden a pixelarse o a perder resolución para ahorrar recursos, mientras que en la Pro se mantienen nítidos incluso en movimiento, aumentando la sensación de realismo y presencia física de los objetos en el mundo.
Sombras y oclusión ambiental: puro fotorrealismo
A menudo ignoramos la importancia de las sombras hasta que vemos una versión que las gestiona a la perfección. En Resident Evil Requiem, la PS5 Pro utiliza su potencia extra para renderizar sombras con una resolución mucho mayor, eliminando los bordes dentados y el parpadeo que a veces aparece en la PS5 original.
Esto se complementa con una Oclusión Ambiental superior. Esta técnica es la encargada de crear sombras en los puntos donde dos objetos se tocan o están muy cerca (como las esquinas de una habitación o el espacio bajo un mueble). En la PS5 Pro, esta oclusión añade una capa de «volumen» extra al escenario, haciendo que los entornos se sientan densos y reales, evitando que los objetos parezcan «flotar» sobre el suelo, un problema común en configuraciones gráficas inferiores.
Nitidez en cada rincón con esta calidad de texturas
El RE Engine siempre ha destacado por sus texturas fotorrealistas, pero en Resident Evil Requiem se ha llevado al límite. El hardware de la PS5 Pro permite cargar texturas de mayor calidad sin penalizar el rendimiento. Al observar de cerca los muros, la ropa de los personajes o los detalles de las armas, la diferencia de nitidez es evidente.

Donde la PS5 estándar puede mostrar una ligera borrosidad debido al escalado, la PS5 Pro mantiene una imagen definida y vibrante. Esto es especialmente importante en un juego donde la investigación y la búsqueda de pistas visuales son fundamentales; poder ver cada grieta en una pared o cada letra en una nota antigua con total claridad mejora la experiencia de usuario de forma tangible.
¿Es Resident Evil Requiem la razón para comprar una PS5 Pro?
La respuesta corta es: sí. Hasta ahora, la PS5 Pro era una promesa de «mejores gráficos», pero Resident Evil Requiem es la prueba de rendimiento que necesitábamos. No se trata solo de ver el juego un poco mejor; se trata de jugarlo a una tasa de fotogramas competitiva con una fidelidad visual que antes era impensable en nuestro salón.
Capcom ha logrado optimizar su motor para que el salto entre consolas no sea solo una nota al pie, sino un argumento de venta. Si tienes una PS5 Pro, este es el juego con el que querrás presumir de consola. Y si aún no has dado el salto, la diferencia en los reflejos, la estabilidad de los 60 fps con Ray Tracing y el soporte para 120 fps podrían ser los factores decisivos para actualizar tu hardware. Resident Evil Requiem no es solo un gran juego de terror; es el escaparate tecnológico que la PS5 Pro merecía desde el primer día.
Para terminar, os dejamos el vídeo al completo de ElAnalistaDeBits, de donde provienen las imágenes mostradas en este reportaje:

