SANTOS CRIMINALES (ALAN TAYLOR, 2021) - CRÍTICA | Cosas de Chicas Gamers

SANTOS CRIMINALES (ALAN TAYLOR, 2021) - CRÍTICA

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Crítica de Santos Criminales de Alan Taylor

La nostalgia vende y el que quiera negarlo no tendrá más que ver la cantidad de proyectos que han surgido en los últimos años amparados en creaciones con cierto reconocimiento. Con esto en mente, acudimos a la invitación de Warner Bros. al estreno de su última película Santos criminales, que verá la luz el 5 de noviembre y que se presenta como una explicación sobre cómo se creo y creció uno de los personajes más carismáticos de las series de este siglo: Antonio Soprano. Sí, esta película te cuenta los antecedentes de los personajes de Los Soprano y, para ello, cuenta con Alan Taylor como su director y a David Chase (su creador original) como guionista, en colaboración con Lawrence Konner.

¿Conseguirán emocionar al público con esta historia? Seguid leyendo y sabréis nuestra opinión.

El nacimiento de un jefe

Lo importante es la familia. Eso es algo que sabemos desde el origen de la ficción de gangsters y aquí no iba a ser menos. Aunque el planteamiento de la película se nos presente como el aprendizaje de Antonio Soprano, comprenderemos pronto que el protagonismo de la misma no estará encarnado en su personaje. Es así como empezamos esta historia con su tío Dickie Moltisanti -Alessandro Nivola- que va a recoger a su padre, "Hollywood Dick" Moltisanti, que llega al puerto acompañada de una jovencita italiana, Giuseppina -Michaela De Rossi, a quien quiere tomar como mujer. Dickie, ese protagonista que tanto fue mencionado en la serie original, será el protagonista de la cinta, mientras que los demás personajes tomarán un papel secundario y serán, en muchas ocasiones, meras referencias para que los descubramos en su pasado. 

Pero continuemos...
En la imagen: Joanne Moltisanti, Dickie Moltisanti, "Hollywood Dick" Moltisanti, Giuseppina Moltisanti.
La "alegre y amistosa" familia Moltisanti

Estamos en 1967 y la vida en Estados Unidos está cercada por las noticias de la Guerra de Vietnam. En Newark, la actitud policial desencadenará unos disturbios y saqueos por parte de los afroamericanos. Harold -Leslie Odom Jr.-, un antiguo trabajador de Dickie,  se alzará entonces contra la familia dirigiendo un nuevo grupo de delincuentes que querrán ganar el territorio y copar el mercado. Moltisanti dirigirá a la familia y la alzará hasta conseguir que siga creciendo, al tiempo que sirve de referencia para un joven Tony -primer William Ludwig y luego Michael Gandolfini- que lo tomará como un mentor para su vida.
En escena: Tony Soprano y Dickie Moltisanti
Esta relación es la que nos han prometido con la película

Soprano para sus seguidores

Aquí tengo que hacer un apartado antes de pasar a hablar de otros conceptos. Una de las cosas que hay que entender cuando nos sentamos en la butaca es que esta película es para ellos, para los fans. Podría ser definida como un largo episodio de la serie, tiene todos los detalles que la caracterizaban. Es por ello por lo que no será observada con el mismo prisma por una persona que haya disfrutado de la serie o por un novicio que conozca a los personajes por primera vez. Y quizás esto puede llegar a crear una disparidad de opiniones entre los que acaben yendo al cine: algunos pensarán sobre el producto que acaban de ver y otros entenderán matices y descubrirán detalles que valorarán por encima de cualquier posible error. 
En escena: el cartel de Satriale's
Para vosotros, seriéfilos

Porque hay problemas en la trama. La de Harold podría haber sido más si hubiera sido ejecutada bien, pero parece que lo quisieron incluir para darle importancia por los disturbios y querer despistar al espectador. Y es que ese desenlace que parecía que iba a ocurrir (pero al final no) merma mucho el final de la historia, alzándose como un momento impactante que se desinfla con la motivación tras el acto. 

Los criminales que conocemos

Pero eso no quiere decir que nada sea reseñable. Alan Taylor, conocido por trabajos tan dispares como Thor: un mundo oscuro o por haber dirigido nueve episodios de la serie, toma la dirección de la cinta, mostrando unas secuencias montadas con buen acierto y con una fotografía que queda perfecta.
Una agradable comida familiar

La trama, aunque lenta en algunos momentos, mantiene la forma y los temas originales: hay violencia, hay familia, hay discusiones, hay Sopranos. Es que esto no podría funcionar si David Chase no hubiera aceptado este proyecto de Warner y, por lo que parece, esta nueva relación está funcionando, pues ya se comenta sobre una posible nueva serie dentro de esta saga. ¿Qué nos podría deparar?

Todos los italianos del barrio

Dickie Moltisanti. Ese "Santo" de buenas acciones que tan bien se referencia en su título en inglés ("The many saint of Newark") es interpretado por un excelente Alessandro Nivola. No es fácil su papel, pues en sus hombros estaba el mostrar ese maestro que llevó a Tony hasta su posición y lo consigue. 


Y no es el único. Lo que nadie podrá negar es que la elección de los actores ha sido un trabajo realizado con sumo cuidado. No solo encontramos ciertos parecidos entre algunos con sus predecesores, sino que otros han estudiado los tics y movimientos característicos de sus personajes y los han llevado a pantalla dotándoles de una segunda vida. Uno de los casos más destacados es el de Livia Soprano -Vera Farmiga (Lorraine Warren en The Conjuring)-.
En escena: Vera Farmiga como Livia Soprano
Grandísimo trabajo de Vera Farmiga

Pero la emoción de ver cómo Michael Gandolfini actúa en el papel de Antonio Soprano puede ser algo memorable para alguno de los fans. El hijo de James realiza un trabajo creíble que redondea con ese parecido que tiene con su padre.
En escena: Tony Soprano (Michael Gandolfini)
Yo soy mi padre

La vida antes de la Familia

Los Soprano centraban su atención en la familia criminal DiMeo durante los últimos y primeros años del milenio, pero aquí nos retraeremos más de veinte años desde el inicio de la serie para posicionarnos en una época concreta. Y hay que ser sincero, ¡qué buen trabajo de recreación han hecho! Durante las dos horas que dura la película no puedes para de observar las escenas y dejarte envolver por un escenario donde han cuidado el mínimo detalle para que parezca de finales de los años sesenta e inicios de los setenta.
En serio, esta casa es de los sesenta

De ahí que también hayan incluido numerosas referencias históricas (los disturbios de Newark) o culturales (la música de los Rolling Stones), entre otros. Para ello, también han tenido especial cuidado en la elección del vestuario, que no solo localiza a los personajes en un año, si no que acaba posicionándolos dentro de la cultura a la que pertenecen (italiana, afroamericana...).
En escena: Harold
Aunque sirve como trasfondo, esta trama no acaba en nada para la historia

Y con ello llega la caracterización de cada uno de los actores, sabiendo quiénes son (los que conoces de la serie) con solo echarles un vistazo por encima. Destacable Silvio Dante o Junior Soprano en este apartado.

La música se muestra más contenida, destacando junto al montaje en varias secuencias donde se entremezcla acción y lirismo. Recomiendo aquí la escena de las revueltas con el poema The Vulture de Gil Scott-Heron narrado de fondo.

Conclusión

Y como dije, la película está llena de matices que se unen creando un trasfondo que, cuando quieres darte cuenta, extiende sus alas y crea líneas con el futuro (lo que ocurre con las lágrimas y un rechazo de un bebé adelanta un acto que se cometerá en el futuro)... Y al final te paras a reflexionar. ¿Qué es esto que estoy viendo? 


Esto es una vida y en una vida nada es de un solo color. No hay una definición exacta: cualquier acción puede ser buena y mala a la vez. Quizás por ello creas ser un demonio y acabar siendo un santo, o al revés.

Santos criminales saldrá en los cines españoles el día 5 de noviembre de 2021. Si eres de los que disfrutó de Los Soprano y de lo que se quejó de ese final, esta película será muy recomendada.

Antonio J. Rodríguez López

Antonio J. Rodríguez López

De tierras gallegas con un lacón bajo el brazo. La vida frente a la pantalla me entregó unas gafas con las que veo en 8K. Me gustan las cosas bien narradas, sean del formato que sean. Mis estanterías están a rebosar de juegos, libros, miniaturas...

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