STEELRISING - ANÁLISIS EN XBOX SERIES S | Cosas de Chicas Gamers

STEELRISING - ANÁLISIS EN XBOX SERIES S

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Portada crítica Steelrising

Nos hemos pertrechado con barriles de pólvora y multitud de armas frente al televisor para hacer frente al análisis en Xbox Series de Steelrisingel nuevo juego distribuido por Nacon. Spider, que ya había sorprendido con GreedFall (2019), nos invita a revisitar la Revolución Francesa en una ucronía donde el Rey Louis XVI se convierte en un tirano poseedor de autómatas destructivos. La historia no es como la que nos contaron. Con ciertos elementos que lo adscriben al género soulvania, cogemos el mando con energía y ganas de repetir una y otra vez secciones  y jefes.

¿Habrán dotado de personalidad a su mundo para no quedarse en otro producto basado en la saga de From Software? ¡Acompáñanos en este análisis y lo descúbrelo!

¿Quién soy yo? 

Estamos en 1789. El humo sobresale por encima de los edificios de la capital francesa. La lucha entre los revolucionarios y el ejército del rey es desigual, siendo ahora las calles dominadas por la monarquía. Pero uno de los enemigos está formado con criaturas incansables que no necesitan más que una motivación para moverse: matar al contrario. 

La batalla final se realiza en Versalles
Aquí estoy, aquí hemos llegado, pero estáis en nuestro camino

Marie-Antoinette observa todo desde el palacio en el que el rey la ha dejado con su guardaespaldas, Aegis, una autómata bailarina reconvertida en guerrera debido a modificaciones. Pero la preocupación de la reina por su pueblo crece y las dudas acerca de la muerte de su hijo comienzan a tambalearse, por lo que toma la decisión de enviar a su protectora a la ciudad a investigar cómo parar la amenaza autómata y, de paso, conocer la verdad acerca del accidente de su descendiente.

Así inicia la historia. Nos localizamos en medio del conflicto armado y controlamos a un personaje cuyas acciones están regidas por la orden de la reina de Francia. Desconocemos todo lo asociado a su construcción, su capacidad de hablar y su habilidad para mantenerse en ciertas situaciones, por lo que estas preguntas (sumadas a la propia guerra) serán las que irán guiando la trama y se irán entrelazando con las acciones de los distintos personajes de la resistencia que iremos conociendo. La línea general de acción no deja de ser el afán de descubrir lo que ocurre tras el alzamiento de las máquinas, tratando de localizar la mejor manera de conseguir destruirlas (aunque eso acabe también con nosotros) y enfrentándose finalmente a los causantes de la masacre, con sus giros narrativos, eso sí.

¿Puede ser que estemos de acuerdo con los franceses?
¡¡Vive la France!!

A pesar de que el juego puede completarse concluyendo la trama central, existen diferentes historia paralelas (con personajes interesantes y pedantes por igual) que pueden irse resolviendo a lo largo de la aventura aportando más contexto y, en algunas, resolviendo algunas de las preguntas que nos hicimos al inicio de la trama. Esta suerte de misiones secundarias tienen una gran motivación narrativa detrás, algunas incluso mística, pero se acaban volviendo tediosas al descubrir que en la mayoría nos convertimos en simples recaderos o investigadores de marcas en un escenario. De este modo, nos veremos recorriendo una y otra vez algunos de los escenarios para poder cumplir esos objetivos.

Pero los escenarios no estarán vacíos. En las pasadas que realizaremos, además de encontrar objetos para la batalla, descubriremos notas que ha ido dejando la gente, documentos sobre el contexto o pequeñas pistas escritas para abrir una zona o encontrar un objeto. No dejan de ser un método bastante común para ampliar los datos con los que el jugador cuenta, guardándose para poder revisarlas en cualquier momento. Lo que sí que cambia un poco son los Ecos, pequeños fragmentos de recuerdos que suelen quedarse adheridos a objetos y que Aegis puede recoger para conocer el pasado de ciertos personaje e ir tejiendo la trama. Aunque no es obligatorio tenerlos, recomiendo su búsqueda para no seguir avanzando con la mente vacía.

Los ecos te muestran escenas del pasado para que puedas conocer lo que ha ocurrido.
Baila, pequeña danzante, baila... la coreografía de la MUERTE

En Steelrising tenemos una historia interesante que se revela poco a poco. A diferencia de los Souls, aquí no se busca que el jugador extraiga sus propias concusiones, si no que se aporta la información necesaria, solo que es importante buscarla. Esto puede hacer que acabes llegando al final con algunas lagunas en el contexto, pero con una idea general completa y resuelta. Del mismo modo que en Greedfall, aquí también han querido añadir ciertas acciones que modifican el final del juego, aunque sin mucha trascendencia para el jugador.

Otro día se va y otro día te espera

Como ya avanzamos con anterioridad, la jugabilidad del título está muy influenciada por los juegos de From Software. Así, además de las conocidas barras de vida y aguante, también contamos con ataques débiles y fuertes, el salto, las esquivas, las buretas de aceite (estus) o las Vestales (las hogueras), que al usarlas devolverán la vida a los enemigos [pero justificado narrativamente]. Aunque pueda parecer que no aporta nada nuevo, hay un detalle que generará dolores de cabeza a quien juegue: la gestión del aguante. Aquí controlamos una máquina y quedarnos sin energía puede resultar fatal. Para representarlo, el estudio decidió que, al vaciar la barra, Aegis entrase en modo sobrecalentamiento, donde no podrá atacar, saltar, esquivar ni correr durante unos segundos, después de los cuales la barra volverá a subir paulatinamente. Este problema mecánico puede intentar solventarse con la refrigeración rápida: pulsar un botón en el momento exacto y recuperar un porcentaje de la barra, eso sí, sumando un poco de estado congelación al personaje. De este modo, estarás continuamente revisando el aguante o evitando tener suficiente frío para evitar quedarte paralizada. También es digno de comentar la imposibilidad de cancelar cualquier tipo de ataque. Si lo inicias, no podrás esquivar en medio, por lo que hay que escoger el momento exacto (o dejarse llevar por la ira).

La personalización es bastante interesante, aunque no podrás cambiarlo en ningún momento de la partida (sí ocultarlo con ropa o sombreros).
Personalización desde el inicio. Materiales, pelucas, atributos, armas...

Para ello tendremos que tener muy claro el estilo de juego que queremos seleccionar. La versatilidad llega desde el inicio, pudiendo escoger entre diferentes clases que ofrecen más beneficios a la fuerza, la velocidad, la alquimia... Las diferentes estadísticas podrás irlas aumentando en las Vestales usando esencias de ánimas, al tiempo que podrás equiparte con módulos (habilidades pasivas con varias opciones) o vestirte con diferentes conjuntos (para ir a la moda de la época).

De cualquier manera, la forma en la que decidas preparar tu personaje facilitará el uso de ciertas armas que se ajustarán más a tu método de juego (ya sea combate cercano o lejano). La selección, además de basarse en los números, también tendrá el factor de las habilidades únicas que ofrecen (ya sea un escudo resistente, el parry o golpes de energía, entre otros).

Pero las armas no serán tus únicas compañeras. En tu inventario podrás contar con muchos elementos que podrás usar a tu favor en medio de la batalla. Además de pociones temporales u otras que aportan resistencia a estados, me parece interesante comentar el uso de las granadas. Existen varios tipos que podrán servir para noquear mejor a uno u otro enemigo, pero, sin duda, son las explosivas las que pueden llegar a convertirse en las mejores aliadas del jugador (llegando a poder derrotar jefes solo con ellas). Nota: pueden comprarse en la boutique.

Un mapa para dominarlos a todos
¿Por dónde nos movemos? Creo que hay alguna misión por la zona de La Bastilla.

Una vez pertrechados y preparados, nos lanzarán a lo largo de diversos escenarios independientes entre sí que se localizan en la capital francesa. Para viajar entre ellos usaremos un carruaje que nos servirá de base para mejorarnos, comprar objetos o mandar cartas. En cada mapa irás recorriendo las distintas callejuelas, jardines o palacios de la ciudad, pudiendo crear interconexiones que sirven de atajos. Aunque la distribución y su similitud con la realidad favorece la inmersión dentro del mundo, no se tardará en comenzar a ver las costuras de los mismo. Las barreras que limitan las zonas suelen ser el agua (Aegis muere en ella) o muros, pero hay otras veces que los muros invisibles sorprenden durante un salto con el que claramente alcanzas una cornisa o queriendo pasar junto a un tronco. Esto, algo que ya hemos sufrido en muchos juegos como Leyendas Pokemon: Arceus (2022), podría llegar a comprenderse si solo fuera en los bordes, pero no es así. Al ir avanzando en la aventura irás descubriendo algunas habilidades que harán que tu mente se expanda y quiera explorar zonas donde una sábana impactará contra ti como un muro de madera, donde no podrás pasar por una puerta semiabierta o donde no alcanzarás el otro lado del techo...

Al final de cada uno de ellos y tras recorrer multitud de autómatas enemigos que tendrás que apalear y descubrir sus puntos débiles (o ir a piñas contra ellos), te las tendrás que ver con grandes jefazos que pondrán a prueba tus habilidades. Aunque su diseño pueda ser más interesante, no son para nada difíciles y pueden completarse fácilmente (y más si usas las granadas).

Y este no fue el primer encuentro con la oscuridad del mapa...
Fijo que puedo pasar por esta puerta... (respuesta: NO)

Y sobre la dificultad tenemos que hablar. Aunque pueda parecer un Souls en esencia, no es tan exigente como podríamos imaginar.  A lo largo de la aventuras obtendrás varios objetos que te harán la vida más sencilla, por ejemplo, además de los "estus", existen unas curas que te recuperan paulatinamente la vida y que se pueden conseguir matando enemigos. Aun así, si eres de los que no entiende el mando y no sabe por dónde cogerlo, tampoco tendrías motivos para preocuparte. Existen opciones que te permiten minimizar la complejidad, a cambio de no poder conseguir Trofeos/Logros. Eso ya es decisión de cada uno...

Un día más, sale el Sol

Una de las cosas por las que este juego entró en mi lista de deseados fue el visual. Con tantos juegos cultivando las épocas medievales, este centró su atención en la Revolución Francesa y bebe de ella en muchos de los diseños con los que trabaja. Al comenzar la partida tienes que decidir si darle más importancia a la calidad gráfica o a la frecuencia.

Cuando todavía no estaba quemada
Ya queda menos para que estés habitada por un jorobado y unas buenas gárgolas viviente

Ya desde el inicio podemos observar cómo las localizaciones por las que nos movemos mantienen gran similitud con los escenarios reales en los que se basan, permitiendo trazar esas líneas que anclan la historia a los hechos reales. Aquí hay que destacar los diseños de los palacios y los grandes edificios, tan impresionantes y, al mismo tiempo, tan bellamente decorados. 

Del mismo modo tenemos a los autómatas, con diseños interesantes. A diferencia de otros juegos en los que el nivel de poder se muestra con cambios cromáticos, en este caso existen variaciones en su configuración que avisan de que estamos ante alguien más imponente, ya sea mediante cambios de material, inclusión de placas de defensa o cambios en las armas. Pero donde verdaderamente han volcado el trabajo es en el diseño de los jefes. Cada uno de ellos se muestra diferente entre sí y con una personalidad sorprendente. 

No es el más bello, pero sí uno de los más curiosos de ver en movimiento.
¡Oooooooolé! Démosle trabajo a estos jefes que se creen dioses

Dicho esto y tras alabar la parte de dirección de arte, que ha conseguido interesar a muchos, me toca irme al lado contrario. Aunque los autómatas se mueven decentemente, es llegar a los humanos y comienza a haber problemas. Aunque su diseño recuerda mucho a los personajes históricos que representan, las animaciones no tienen el mismo cuidado. Desde las cinemáticas hasta las escenas de diálogos con Aegis, los movimientos se vuelven menos naturales y consiguen echarte de la partida. En algunos casos, la cámara que se intercambia entre personajes durante las conversaciones se ha bugeado y ha quedado anclada en el exterior mientras se escucha lejos a los personajes. Y no son los únicos errores, en mayor medida me encontré con fallos gráficos en los objetos recogidos. 

Ninguno de estos errores me ha dificultado la tarea de parar la tiranía de Louis XVI, pero puede causar extrañeza en los jugadores. Es probable que los errores acaben solucionándose con un parche (posiblemente uno el día 1).

Canta el pueblo su canción

La banda sonora te recibe desde el menú de inicio con un leitmotiv bastante destacado que irá repitiéndose a lo largo de la aventura en escenas determinantes. Acompañando tus pasos, se sumarán melodías más suaves basadas en la época, pero que crecerán y atronarán durante los combates con los jefes. 

Y si bajas el volumen de la música, descubrirás el motivo del terror de muchos paisanos que encontrarás. Los engranajes, los motores, el fuego... toda la mecánica entrará por tus oídos y serás capaz de introducirte en el escenario.

¡Qué recuerdos del instituto!
¿Hablas francés, compañero? Comencemos con la primera clase

El juego, sorprendentemente, viene doblado al inglés y no hay opción de cambiar el audio (quedaría bien ponerlo en francés). Por el contrario, los subtítulo están bien implementados y no hay errores, aunque hay ocasiones que permanecen algunas expresiones francesas sin traducir que hay personas que podrían no conocer.

Conclusión

Tras el éxito que tuvo GreedFall, los ojos estaban puestos en ver qué sería lo siguiente que nos traería el estudio francés y con Steelrising demuestran que no temen lanzarse a probar nuevas temáticas y mecánicas en sus juegos. Partiendo de una interesante ucronía, nos lanzan a la Revolución Francesa, alejándose del realismo y ganando por un camino el gran foco de atención para el público: los autómatas. Cuando te adentras en las mecánicas de juego, el problema es que presenta unas muy similares al Souls y, aunque logra marcar ciertas diferencias, no consigue que te quites de la cabeza el título en el que se basan. Lo bueno, es que la parte narrativa tiene bastante peso y puede convertirse en una motivación más que suficiente para dedicarle las horas necesarias (unas 16 dando bastantes vueltas por los escenarios). Junto con un diseño atractivo y una música interesante, el resultado se mantiene coherente y completan un juego más que notable.

Steelrising saldrá el día 8 de septiembre de 2022 en Xbox Series, PS5 y PC. Ya tiene anunciado un DLC que saldrá en noviembre que continua la búsqueda de respuestas por parte de Aegis. Sin duda, disfrutarás del juego si te gustan los desafíos y si te has sentido atraído por la estética. 

Lo mejor

- El diseño de autómatas y los jefes finales
- El trabajo para recrear los escenario y que se sientan ciudad
- La inmersión que consiguen dentro de los escenarios
- La banda sonora
- El no resultar tan exigente para pasarlo (y más teniendo tanta importancia la narrativa)
- Subtitulado al castellano

Lo peor

- Las misiones secundarias de recadero. La historia interesante, pero las mecánicas un poco flojas
- Las paredes invisibles que pueblan el escenario
- Las animaciones de los humanos del juego
- No he visto opción de poner el audio en francés

Antonio J. Rodríguez López

Antonio J. Rodríguez López

De tierras gallegas con un lacón bajo el brazo. La vida frente a la pantalla me entregó unas gafas con las que veo en 8K. Me gustan las cosas bien narradas, sean del formato que sean. Mis estanterías están a rebosar de juegos, libros, miniaturas...

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