La historia de The Legend of Zelda es tan legendaria como compleja. A lo largo de más de 40 años, Nintendo ha construido en Hyrule un universo de héroes, reinos y ciclos marcados por el destino, dando forma a una cronología que puede resultar un auténtico laberinto para quienes quieren iniciarse en la saga o entender cómo se relacionan sus juegos.
En este reportaje recorremos, paso a paso y sin abrumar, la línea temporal de Zelda: desde el origen del mito hasta sus entregas más recientes, explicando las claves de su lore y las conexiones entre títulos. Si alguna vez te has preguntado por dónde empezar o cómo encajan todas las piezas, acompáñanos: aquí comienza el viaje.
Antes de empezar – Cómo funciona la cronología de Zelda
Zelda no es una historia que avance en línea recta, sino una leyenda que se repite, se fragmenta y evoluciona con el tiempo
Antes de entrar en el orden cronológico de los juegos, conviene aclarar una cosa importante: esta saga no fue concebida como una historia lineal desde el principio. A diferencia de otras sagas narrativas, su universo se ha ido construyendo a lo largo de décadas, priorizando la experiencia de aventura y exploración por encima de una continuidad estricta.
Por eso, entender cómo funciona su cronología no es un requisito para disfrutarla, pero sí una herramienta muy útil para quienes quieren descubrir cómo se relacionan sus juegos, qué elementos se repiten y por qué ciertas historias parecen ecos de otras anteriores.

Zelda no se contó en orden
Cuando Nintendo lanzó el primer juego, no existía una línea temporal cerrada ni un plan narrativo a largo plazo. Cada nueva entrega se pensaba como una aventura independiente, con su propio Hyrule, su propio héroe y su propia interpretación de la leyenda.
Con el paso del tiempo, algunos juegos empezaron a conectar entre sí de forma más clara, pero no fue hasta muchos años después cuando Nintendo decidió ordenar oficialmente estos relatos dentro de una cronología común. El resultado no es una línea recta, sino un conjunto de historias que se cruzan, se separan y se reinterpretan según el momento y el contexto.
Por eso, la cronología de Zelda no debe entenderse como una historia tradicional, sino como una leyenda que se repite, se fragmenta y evoluciona, adaptándose a cada era y a cada nuevo héroe.
La Trifuerza, el héroe y el ciclo que se repite
En el corazón de The Legend of Zelda no hay una única historia, sino un patrón que se repite. Un ciclo narrativo que, con matices y variaciones, aparece una y otra vez a lo largo de la saga y sirve como columna vertebral de su cronología.
Ese ciclo se articula alrededor de tres elementos clave: la Trifuerza, el héroe y la amenaza que pone en peligro el equilibrio de Hyrule.

La Trifuerza representa el poder absoluto, dividida en tres virtudes: valor, sabiduría y poder. No pertenece a una sola persona, sino que actúa como un símbolo del equilibrio del mundo. Cuando ese equilibrio se rompe, la historia vuelve a ponerse en marcha.
Cada juego de Zelda cuenta una aventura distinta, pero todas giran alrededor del mismo equilibrio: Hyrule, la Trifuerza y el surgimiento de un nuevo héroe
Es entonces cuando surge el héroe, casi siempre encarnado en un joven llamado Link. No se trata del mismo personaje reencarnado de forma literal, sino de distintas versiones de un mismo espíritu: el del valor. Cada Link vive su propia aventura, en un contexto distinto, pero todos comparten la misión de restaurar el equilibrio perdido.
Junto a él aparece Zelda, ligada a la sabiduría y al destino del reino, y una fuerza oscura que adopta distintas formas a lo largo del tiempo. A veces es un enemigo claro, otras una calamidad, una maldición o una sombra del pasado. Lo importante no es su nombre, sino su función dentro del ciclo.
Entender este patrón ayuda a comprender por qué los juegos de Zelda pueden parecer similares y, al mismo tiempo, tan diferentes. No estamos ante una única historia continua, sino ante una leyenda que se reescribe generación tras generación, adaptándose al momento, al mundo y al héroe que le toca vivirla.
Qué es una «línea temporal» en Zelda (explicado fácil)
Cuando se habla de líneas temporales en The Legend of Zelda no se está hablando de universos paralelos complejos ni de viajes en el tiempo al estilo de la ciencia ficción. En realidad, el concepto es mucho más sencillo: son distintas posibilidades de cómo evoluciona Hyrule a partir de un mismo acontecimiento clave.
Ese acontecimiento ocurre en un punto concreto de la saga y da lugar a futuros distintos según el resultado de los hechos. En lugar de elegir un único camino “correcto”, la cronología de Zelda acepta que la leyenda puede continuar de varias formas, como si se tratara de relatos transmitidos desde perspectivas diferentes.
Cada línea temporal agrupa juegos que comparten consecuencias, tono y evolución del mundo, pero todas parten de las mismas bases: la Trifuerza, Hyrule y el ciclo del héroe. No se contradicen entre sí, sino que funcionan como ramas de un mismo mito.

Por eso, no es necesario memorizar fechas ni aprenderse el orden de memoria. Basta con entender esta idea: las líneas temporales existen para dar contexto a los juegos y explicar sus relaciones, no para limitar cómo se disfrutan.
Con esta base clara, ya sí, es el momento de recorrer la cronología de Zelda desde su origen.
Entender la cronología de Zelda no es memorizar fechas, sino comprender cómo una misma leyenda se reescribe generación tras generación
El origen de la leyenda (antes de la división del tiempo)
Antes de que la historia de The Legend of Zelda se ramifique en distintas líneas temporales, existe un punto común: el nacimiento del mito. Estos juegos se sitúan en el origen de la leyenda de Hyrule y establecen las bases narrativas y simbólicas que se repetirán, con variaciones, a lo largo de toda la saga.
Aquí no hablamos todavía de futuros alternativos ni de consecuencias divergentes, sino de cómo se forja la historia que dará sentido a todo lo demás.
The Legend of Zelda: Skyward Sword
La historia de Skyward Sword se sitúa en un pasado muy remoto, cuando los humanos viven en Celéstea (Skyloft), un conjunto de islas flotantes que sobrevuelan un mar de nubes. Bajo ellas existe la Superficie, un mundo olvidado y peligroso del que apenas quedan leyendas.
Link es un joven estudiante de la Academia de Caballeros, mientras que Zelda es la sacerdotisa elegida para participar en los rituales que mantienen el equilibrio del mundo. Durante una ceremonia, Zelda es arrastrada a la Superficie por una fuerza misteriosa, lo que obliga a Link a descender tras ella.

Guiado por Fay (Fi), el espíritu de una espada ancestral, Link descubre que su destino está ligado a un conflicto mucho más antiguo que su propio mundo: una guerra primigenia entre los dioses y una entidad oscura conocida como el Heraldo de la Muerte (Demise).
A medida que Link avanza por la Superficie, se revela que Zelda no es una víctima pasiva, sino una figura central del conflicto. Ella es la reencarnación de la diosa Hylia, quien en el pasado sacrificó su divinidad para sellar a Demise y proteger a la humanidad.
El plan de Hylia consistía en:
- Abandonar su forma divina
- Reencarnarse como humana (Zelda)
- Forjar a lo largo del tiempo un héroe capaz de empuñar una espada con el poder necesario para destruir definitivamente a la oscuridad
Ese proceso es precisamente el viaje de Link: purificar la espada hasta convertirla en la Espada Maestra, superar pruebas impuestas por las diosas y fortalecer su espíritu como portador del Valor.
Mientras tanto, los seguidores de Demise intentan resucitar a su señor, forzando a Zelda a permanecer en un sueño eterno para mantener el sello que lo contiene.
Finalmente, Link se enfrenta a Demise en un combate que trasciende el plano físico. Aunque logra derrotarlo, la victoria no es absoluta. Antes de desaparecer, Demise lanza una maldición que marcará el destino del mundo:
El odio del demonio no se extinguirá, sino que se reencarnará eternamente, persiguiendo a quienes posean el espíritu del héroe y la sangre de la diosa.
Con estas palabras se establece el pilar fundamental de toda la cronología de Zelda: el ciclo eterno entre Link, Zelda y la oscuridad, que se repetirá una y otra vez a lo largo de los siglos bajo distintas formas.

Tras la derrota de Demise, los habitantes de Celéstea descienden a la Superficie y fundan lo que con el tiempo será conocido como Hyrule, dando inicio a la historia del reino y a la leyenda que se contará generación tras generación.
Skyward Sword no es solo el primer juego en orden cronológico: Es el origen de todos los conceptos clave de la saga.
Aquí nacen:
- La Espada Maestra
- El vínculo entre Link y Zelda
- La maldición que explica por qué la historia nunca termina
Todo lo que ocurre después en The Legend of Zelda es, en esencia, una consecuencia directa de este primer conflicto.
The Minish Cap
Mucho tiempo después de los acontecimientos de Skyward Sword, Hyrule comienza a consolidarse como reino. La leyenda del héroe y la Espada aún existe, pero se transmite como un relato antiguo, casi infantil. En este contexto conocemos a Link, un chico común que vive junto a la princesa Zelda, todavía lejos de las grandes gestas épicas que definirán a futuros héroes.
Durante una celebración anual, Zelda es convertida en piedra por Vaati, un hechicero ambicioso obsesionado con el poder de la Fuerza de la Luz, una energía ancestral relacionada con el equilibrio del mundo. Ante esta amenaza, Link se ve obligado a emprender un viaje inesperado para salvarla.

Es entonces cuando entra en juego una parte desconocida del lore: los Minish (o Picori), diminutas criaturas invisibles para la mayoría de los humanos, responsables de ayudar a los héroes en tiempos antiguos.
Los Minish revelan que en el pasado otorgaron a los humanos una espada sagrada y conocimientos para combatir el mal. Sin embargo, esa espada ha sido corrompida por Vaati. Para restaurarla, Link debe reforjarla en fragmentos, creando así la Espada Cuádruple, capaz de dividir al héroe en varias copias de sí mismo.
Aquí aparece uno de los conceptos más importantes del juego: El valor del héroe no depende de su fuerza ni de su tamaño, sino de su determinación. La mecánica de encogerse no es solo jugable, sino narrativa: Link debe mirar Hyrule desde otra perspectiva, descubrir secretos ocultos y aceptar ayuda de quienes normalmente pasan desapercibidos.

Mientras tanto, Vaati evoluciona de simple hechicero a una amenaza mayor, obsesionado con convertirse en un ser divino y romper el equilibrio del mundo para su propio beneficio.
En el clímax de la historia, Link derrota a Vaati y salva a Zelda, restaurando el equilibrio del reino. Sin embargo, a diferencia de Skyward Sword, aquí no se cierra un ciclo eterno, sino que se abre una nueva línea de conflictos.
Vaati no es la encarnación directa del gran mal, sino una consecuencia: Una figura nacida del deseo desmedido de poder. Su existencia demuestra que, incluso sin la gran oscuridad primordial, Hyrule sigue siendo vulnerable a nuevas amenazas.
The Minish Cap cumple una función muy concreta dentro del timeline:
- Presenta un Hyrule temprano, aún en construcción
- Introduce amenazas que no están ligadas directamente al gran ciclo de la Trifuerza
- Refuerza la idea de que cualquiera puede convertirse en héroe
Es el Zelda que transforma la leyenda primigenia en cuento heroico, preparando el terreno para historias más complejas y para la diversificación del mito.
Four Swords
Tiempo después de los acontecimientos de The Minish Cap, el reino de Hyrule vive una etapa de relativa calma. La historia del hechicero Vaati ha pasado a formar parte de las leyendas del reino, y la Espada Cuádruple, capaz de dividir al héroe en varias versiones de sí mismo, permanece sellada como protección ante futuras amenazas.
Sin embargo, la tranquilidad termina cuando Vaati logra escapar de su sello y secuestra a la princesa Zelda, desatando una nueva crisis en el reino. Ante esta situación, Link se dirige al santuario donde se encuentra la Espada Cuádruple para detenerlo.
Al desenvainar la espada, Link se divide en cuatro versiones de sí mismo, cada una con el mismo espíritu heroico. Este fenómeno no es un simple efecto mágico, sino la manifestación del poder de la espada creada para enfrentarse a Vaati.
Los cuatro Links deben colaborar para superar templos y desafíos, demostrando que el valor del héroe no solo reside en la fuerza individual, sino también en la cooperación y la unidad frente a la oscuridad.
Tras superar los desafíos y enfrentarse a Vaati, Link logra derrotarlo y volver a sellarlo dentro de la Espada Cuádruple. Zelda es rescatada y Hyrule recupera la paz, al menos por un tiempo.
Aunque la amenaza parece neutralizada, la historia deja claro que el conflicto no ha terminado definitivamente, y que la Espada Cuádruple seguirá siendo un elemento clave para contener a Vaati en el futuro.
Ocarina of Time (el punto de ruptura)
La historia comienza en el Bosque Kokiri, donde vive Link, un niño criado entre los kokiri, un pueblo que nunca envejece y está protegido por el Gran Árbol Deku. A diferencia de los demás, Link no posee un hada que lo acompañe, lo que lo convierte en un extraño dentro de su propio hogar. Pero todo cambia cuando el Árbol Deku envía a Navi, un hada mensajera, para guiarlo. El espíritu del bosque revela a Link que una amenaza oscura se cierne sobre Hyrule: Ganondorf, líder del pueblo Gerudo, busca acceder al poder de la Trifuerza.
Antes de morir a causa de una maldición, el Árbol Deku encarga a Link una misión: viajar por Hyrule, encontrar las tres piedras espirituales y acudir al castillo para advertir a la princesa Zelda del peligro que se aproxima.
Tras conocer a Zelda en el castillo de Hyrule, ambos descubren el plan de Ganondorf: abrir la entrada al Reino Sagrado, el lugar donde se encuentra la Trifuerza. Para evitarlo, Link reúne las piedras espirituales y obtiene la Ocarina del Tiempo, un instrumento capaz de controlar el flujo del tiempo y abrir la puerta del templo. Sin embargo, el plan fracasa. Cuando Link accede al Templo del Tiempo y desenvaina la Espada Maestra, Ganondorf aprovecha la oportunidad para seguirlo y reclamar la Trifuerza.
La espada, sin embargo, no permite que un niño empuñe su poder. Para protegerlo, el espíritu del héroe queda sellado durante siete años, tiempo durante el cual Ganondorf conquista Hyrule y lo transforma en un reino oscuro.
Cuando Link despierta, ya no es un niño, sino el Héroe del Tiempo.

En el Hyrule del futuro, Ganondorf gobierna con puño de hierro. El castillo está en ruinas, las ciudades han sido devastadas y criaturas oscuras dominan el reino. Para restaurar el equilibrio, Link debe despertar a los seis sabios, figuras destinadas a sellar el poder de Ganondorf. A lo largo de su viaje, descubre que muchos de sus antiguos aliados han asumido ese papel.
Finalmente, Zelda revela su identidad secreta como Sheik, la misteriosa figura que ha guiado a Link durante su aventura. Tras reunir a los sabios, Link se enfrenta a Ganondorf en su castillo. El combate culmina con la derrota del villano, que revela su verdadera forma demoníaca: Ganon. Con la ayuda de Zelda y los sabios, Link logra sellar definitivamente al Rey del Mal dentro del Reino Sagrado.
Sin embargo, la historia no termina ahí. Zelda comprende que Link ha sacrificado su infancia para salvar Hyrule. Como gesto final, utiliza el poder de la Ocarina del Tiempo para enviarlo de vuelta al pasado, devolviéndole los años que perdió.
Este acto provoca algo inesperado: la historia deja de tener un único futuro posible.
La división del tiempo: las tres líneas temporales
Los acontecimientos de The Legend of Zelda: Ocarina of Time marcan el momento más importante de toda la cronología de The Legend of Zelda. Hasta ese punto, la historia del mundo había seguido un único camino. Sin embargo, las decisiones tomadas durante el enfrentamiento contra Ganondorf y el uso del poder del tiempo provocan que la leyenda continúe de formas distintas.
En lugar de una única línea histórica, la saga pasa a desarrollarse a través de tres líneas temporales diferentes, cada una explorando cómo evoluciona Hyrule según el resultado de los acontecimientos de Ocarina of Time. No se trata de universos completamente separados, sino de ramas de una misma historia, todas nacidas del mismo punto de origen. Cada línea refleja una consecuencia distinta del conflicto entre el héroe, la princesa y la oscuridad.
Las tres ramas de la cronología son las siguientes:
- La línea del Héroe Derrotado: Esta línea plantea una posibilidad alternativa: un futuro en el que el héroe no logra detener a Ganondorf. La oscuridad se impone y Hyrule debe reconstruirse tras un periodo de conflicto. Los juegos de esta línea exploran un mundo donde la leyenda del héroe sigue viva, pero el reino ha sufrido las consecuencias de esa derrota. Aquí encontramos varias de las aventuras más clásicas de la saga, en las que el mito del héroe se mantiene como una esperanza frente a la oscuridad.
- La línea del Héroe Adulto: Esta rama representa el futuro del mundo que Link salvó como adulto en Ocarina of Time. Sin embargo, tras la derrota de Ganondorf, el héroe desaparece de esa línea temporal. Con el paso de los siglos, Hyrule debe enfrentarse nuevamente a la oscuridad sin la presencia del héroe que lo salvó en el pasado. Esta ausencia marcará profundamente la historia de esta línea temporal y dará lugar a uno de los escenarios más singulares de toda la saga.
- La línea del Héroe Niño: Cuando Zelda envía a Link de vuelta al pasado al final de Ocarina of Time, el héroe regresa a una etapa anterior de la historia con el conocimiento de lo que está por venir. Ese regreso altera el curso de los acontecimientos y crea una nueva línea temporal en la que el destino de Hyrule toma un camino distinto. En esta rama, la historia se centra en las consecuencias de ese regreso y en un mundo donde el héroe ya conoce la amenaza que se avecina.
Comprender esta división no significa que sea necesario seguir la saga de forma estricta para disfrutarla. Cada juego puede vivirse como una aventura independiente. Sin embargo, conocer estas tres ramas permite entender mejor cómo se conectan las distintas leyendas de Hyrule y por qué sus historias pueden ser tan diferentes entre sí.
A partir de aquí, recorreremos cada una de estas líneas temporales para descubrir cómo evoluciona la historia del reino y qué aventuras marcan cada era de la leyenda.
Línea temporal I: El Héroe Derrotado (La era del mito clásico)
A Link to the Past
La historia comienza una noche de tormenta en Hyrule. Link, aún joven, recibe en sueños un mensaje telepático de la princesa Zelda, quien le pide ayuda desde las mazmorras del castillo. Allí ha sido encerrada por Agahnim, un misterioso hechicero que ha tomado el control del reino y manipula al rey. Guiado por la urgencia de la princesa, Link abandona su hogar y se infiltra en el castillo para rescatarla. Con la ayuda de su tío y de un sacerdote leal a la corona, Zelda logra escapar, pero el reino ya se encuentra bajo una sombra creciente. Agahnim no actúa por ambición propia: está preparando el regreso de una amenaza mucho mayor.

A medida que avanza la historia, se revela el verdadero plan de Agahnim. El hechicero está intentando abrir de nuevo la puerta al Reino Sagrado, el lugar donde descansa la Trifuerza. Sin embargo, ese reino ya no es el lugar puro que fue en el pasado.
Siglos antes, el ladrón Ganondorf logró acceder a la Trifuerza. Al reclamar su poder, su corazón corrupto transformó el Reino Sagrado en una dimensión distorsionada conocida como el Mundo Oscuro, un reflejo oscuro de Hyrule moldeado por la ambición y el odio. Agahnim es, en realidad, un siervo de Ganondorf que trabaja para romper el sello que lo mantiene atrapado. Para lograrlo, secuestra a las descendientes de los Siete Sabios con el objetivo de completar el ritual que permitirá al Rey del Mal regresar al mundo.
Durante su aventura, Link obtiene la Espada Maestra, el arma destinada a combatir la oscuridad, y atraviesa el portal hacia el Mundo Oscuroy tras reunir el poder de los sabios, Link se enfrenta a Agahnim y finalmente a Ganon, la forma demoníaca de Ganondorf. En el corazón del Mundo Oscuro, el héroe logra derrotarlo y reclamar la Trifuerza. A diferencia de otras historias de la saga, aquí la Trifuerza concede a Link el deseo de restaurar el equilibrio del mundo. Con ese poder, el héroe devuelve la paz a Hyrule, rompe la maldición del Mundo Oscuro y devuelve la vida a quienes se habían perdido durante el conflicto.
Oracle of Ages y Oracle of Seasons
Tras los acontecimientos de The Legend of Zelda: A Link to the Past, la Trifuerza vuelve a llamar a Link. Guiado por su poder, el héroe es transportado a tierras lejanas fuera de Hyrule, iniciando dos aventuras paralelas en los reinos de Labrynna y Holodrum.
En Oracle of Ages, Link llega a Labrynna, donde la joven Nayru, oráculo del tiempo, es poseída por la hechicera Veran, quien utiliza su poder para alterar el pasado y el presente. Mientas, en Oracle of Seasons, el héroe aparece en Holodrum, donde Din, el oráculo de las estaciones, es secuestrada por el general Onox, provocando que las estaciones del mundo se descontrolen.
Aunque ambas historias comienzan de forma independiente, pronto queda claro que los acontecimientos están conectados. A medida que Link derrota a Veran y Onox, se revela la verdadera amenaza detrás de ambos conflictos: Twinrova, las brujas Kotake y Koume. Estas dos hechiceras, antiguas seguidoras de Ganondorf, buscan completar un ritual oscuro para resucitar al Rey del Mal.

Para lograrlo necesitan encender tres llamas rituales:
- La Llama de la Destrucción
- La Llama del Dolor
- La Llama de la Desesperación
Cada una se alimenta del caos generado en Labrynna y Holodrum. Los conflictos provocados por Veran y Onox no son más que piezas de un plan mayor destinado a devolver a Ganon al mundo.
Si Link logra completar ambas aventuras y conectar las historias, el plan de Twinrova entra en su fase final. Las brujas sacrifican sus propias vidas para culminar el ritual que resucita a Ganon. Sin embargo, el proceso queda incompleto. El Rey del Mal vuelve a la vida como una criatura salvaje y descontrolada, sin la inteligencia estratégica que poseía en el pasado.
Link se enfrenta a esta versión inestable de Ganon y logra derrotarlo una vez más, frustrando el intento de restaurar su dominio sobre el mundo.
Link’s Awakening
Tras sus aventuras en tierras lejanas después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: A Link to the Past, Link emprende un viaje por mar para seguir entrenando y fortaleciendo su espíritu como héroe. Durante una tormenta, su barco naufraga y el héroe queda inconsciente.
Cuando despierta, se encuentra en la isla Koholint, un lugar extraño donde nadie parece conocer Hyrule ni la Trifuerza. Allí conoce a Marin, una joven que lo rescata y le explica que la única forma de abandonar la isla es despertando al Pez Viento, una criatura mítica que duerme dentro de un enorme huevo en la cima de una montaña.

Pronto queda claro que Koholint no es un lugar común, y que algo más profundo se oculta tras su aparente tranquilidad. Para despertar al Pez Viento, Link debe reunir ocho instrumentos musicales sagrados repartidos por templos de la isla. Cada uno forma parte de una melodía destinada a romper el sueño de la criatura.
Durante su viaje, Link se enfrenta a las criaturas que intentan impedir que el Pez Viento despierte. Estas entidades revelan gradualmente la verdad detrás de la isla: Koholint existe únicamente dentro del sueño del Pez Viento.
Si el pez despierta, la isla —y todos sus habitantes— desaparecerán.
Esta revelación convierte la misión del héroe en un dilema moral. Despertar al Pez Viento significa regresar a su propio mundo… pero también borrar la existencia de todos los que ha conocido. A pesar del peso de esta decisión, Link decide completar su misión.
La isla comienza a desaparecer lentamente. Sus habitantes se desvanecen mientras el mundo onírico se disuelve. Finalmente, el Pez Viento despierta y el océano vuelve a su estado natural como antes de la tormenta. Link aparece flotando sobre los restos de su barco en medio del mar. El sueño ha terminado, pero la experiencia permanece como una de las aventuras más extrañas y personales de su viaje.
En el cielo, el Pez Viento vuela libre mientras el héroe continúa su camino.
A Link Between Worlds
Mucho tiempo después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: A Link to the Past, Hyrule vive una nueva era de relativa paz. La historia del héroe que salvó el reino se ha convertido en leyenda, y el mundo parece haber recuperado el equilibrio. En este contexto conocemos a un nuevo Link, un joven aprendiz de herrero que vive cerca del castillo. Su vida cambia cuando aparece Yuga, un misterioso hechicero que posee la habilidad de convertir a las personas en pinturas.
El objetivo de Yuga es capturar a los descendientes de los Siete Sabios, figuras clave para abrir una puerta entre mundos. Su plan, sin embargo, no se limita a dominar Hyrule. Pronto se revela que Yuga proviene de Lorule, un reino paralelo a Hyrule que refleja su geografía y su historia… pero no su destino.
Mientras que Hyrule conserva la Trifuerza, Lorule la destruyó hace siglos en un intento desesperado por evitar conflictos. Sin ese poder que mantuviera el equilibrio del mundo, el reino comenzó a desmoronarse lentamente, cayendo en el caos y la decadencia.

La princesa Hilda, gobernante de Lorule, idea entonces un plan desesperado: robar la Trifuerza de Hyrule para salvar su propio mundo. Para ello manipula a Yuga, que captura a los sabios y fusiona su poder con el de Ganon.
Durante su viaje, Link obtiene un brazalete mágico que le permite fusionarse con las paredes, una habilidad que simboliza la conexión entre ambos mundos y permite desplazarse entre Hyrule y Lorule. Tras rescatar a los sabios y enfrentarse a Yuga-Ganon, Link logra derrotar al enemigo y recuperar la Trifuerza. Sin embargo, la verdadera resolución de la historia llega cuando Zelda y Link deciden usar su poder no para reforzar su propio reino, sino para restaurar la Trifuerza de Lorule.
Este acto rompe el ciclo de desesperación que había condenado al reino espejo, devolviéndole la posibilidad de reconstruirse.
La historia termina con ambos mundos recuperando su equilibrio, demostrando que el poder de la Trifuerza no reside únicamente en la fuerza, sino también en la sabiduría y la compasión de quienes la utilizan.
Tri Force Heroes
Después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: A Link Between Worlds, Link continúa su viaje por tierras lejanas y termina llegando a Hytopia, un pequeño reino donde la cultura gira en torno a la moda y la vestimenta. Sin embargo, el reino atraviesa una crisis inesperada. La princesa Styla, conocida por su pasión por los vestidos y la elegancia, ha sido víctima de una extraña maldición: se ve obligada a llevar un traje oscuro imposible de quitar.
Para un reino donde la apariencia y el estilo son parte central de su identidad, la situación se convierte rápidamente en un problema de estado. La maldición ha sido lanzada por Lady Maud, una antigua bruja que vive en el Bosque Drablands y que siente un profundo resentimiento hacia el reino.
Para romper el hechizo, tres héroes deben unirse para superar una serie de pruebas repartidas por las tierras de Hytopia. Aquí entra en juego la mecánica central del juego: tres Links trabajando juntos, formando torres humanas y cooperando para resolver desafíos y derrotar enemigos.

Aunque el tono de la historia es más ligero que en otras entregas, el juego mantiene uno de los temas clásicos de la saga: el valor del héroe no siempre reside en la fuerza individual, sino en la colaboración y la confianza entre aliados.
Tras superar los desafíos y enfrentarse a Lady Maud, los héroes logran derrotarla y liberar a la princesa Styla de su maldición. El reino de Hytopia recupera su tranquilidad y su peculiar obsesión por la moda.
Link continúa entonces su viaje, dejando atrás otra pequeña leyenda en tierras lejanas.
The Legend of Zelda
Muchos años después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: A Link Between Worlds y The Legend of Zelda: Tri Force Heroes, el reino de Hyrule atraviesa uno de sus periodos más oscuros. El Príncipe de la Oscuridad, Ganon, ha vuelto a atacar el reino con su ejército de monstruos. En su asalto logra capturar la Trifuerza del Poder, uno de los tres fragmentos del artefacto sagrado que mantiene el equilibrio del mundo.
Para evitar que también obtenga la Trifuerza de la Sabiduría, la princesa Zelda toma una decisión desesperada: divide el artefacto en ocho fragmentos y los esconde por todo el reino, confiando en que algún héroe pueda reunirlos antes de que Ganon lo haga. Tras esto, Zelda es capturada y el reino queda sumido en el caos.

La esperanza de Hyrule recae en un joven aventurero llamado Link, quien decide emprender la misión de encontrar los ocho fragmentos de la Trifuerza de la Sabiduría, y para lograrlo debe explorar un Hyrule salvaje y lleno de peligros, recorriendo ocho laberintos ocultos por el reino, enfrentándose a monstruos y guardianes que protegen cada fragmento.
A diferencia de muchas aventuras posteriores de la saga, aquí la historia se cuenta casi únicamente a través de la exploración. Link no recibe grandes explicaciones ni guía narrativa: el héroe avanza por el mundo descubriendo sus secretos por sí mismo.
Este enfoque refuerza la idea de que la leyenda del héroe es algo que se vive más que se cuenta.
Tras reunir los ocho fragmentos de la Trifuerza de la Sabiduría, Link se infiltra en la Montaña de la Muerte, el bastión de Ganon. Allí se enfrenta finalmente al Rey del Mal. Utilizando la Espada Maestra y el poder reunido de la Trifuerza de la Sabiduría, Link logra derrotarlo y recuperar la Trifuerza del Poder.
Con el enemigo destruido, el héroe rescata a la princesa Zelda y devuelve la paz al reino de Hyrule.
Zelda II: The Adventure of Link
Poco tiempo después de la derrota de Ganon en The Legend of Zelda, el reino de Hyrule vuelve a enfrentarse a un misterio ligado a su pasado. Al cumplir cierta edad, Link descubre una marca sagrada en su mano que llama la atención de Impa, la fiel protectora de la familia real. Ella lo lleva ante un antiguo altar escondido en el castillo de Hyrule, donde descansa una princesa Zelda atrapada en un sueño eterno.
Esta Zelda no es la misma que Link rescató en su aventura anterior. Según cuenta la leyenda, siglos atrás un príncipe intentó obligar a su hermana —la princesa Zelda original— a revelar el secreto de la Trifuerza del Valor. Al negarse, un hechicero la condenó a dormir eternamente, y desde entonces todas las princesas de la familia real reciben el nombre de Zelda en su honor.

Para despertarla, Link debe demostrar que es digno de poseer el último fragmento de la Trifuerza.
La única forma de romper el hechizo es reunir tres elementos sagrados y colocarlos en seis palacios antiguos repartidos por el reino. Solo entonces se abrirá el acceso al Gran Palacio, donde se oculta la Trifuerza del Valor.
Durante su viaje, Link debe enfrentarse no solo a criaturas del mundo salvaje, sino también a seguidores de Ganon. Estos enemigos buscan derrotarlo para usar su sangre en un ritual que podría resucitar al Rey del Mal, devolviéndolo al mundo incluso después de su derrota. El recorrido de Link en esta aventura representa una verdadera prueba de crecimiento: cada palacio conquistado demuestra que el héroe es capaz de dominar no solo su fuerza, sino también su sabiduría y su determinación.
Cuando Link alcanza el Gran Palacio, se enfrenta a la prueba definitiva: Dark Link, una manifestación de su propia sombra. Este combate simboliza el último obstáculo en el camino del héroe: enfrentarse a sí mismo y demostrar que es digno de portar el poder de la Trifuerza.
Tras superar esta prueba, Link obtiene finalmente la Trifuerza del Valor y reúne los tres fragmentos del artefacto sagrado. Con ese poder regresa al castillo de Hyrule y despierta a la princesa Zelda del sueño eterno.
El reino recupera la paz y el equilibrio entre las tres virtudes de la Trifuerza queda restaurado.
Línea temporal II: El Héroe Adulto (El mundo sigue adelante)
The Wind Waker
La historia de The Wind Waker se sitúa siglos después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, en la línea temporal del Héroe Adulto. Tras la derrota de Ganondorf, Link desapareció de ese futuro al regresar a su infancia. Durante generaciones, el reino vivió en paz, pero cuando el Rey del Mal regresó, el héroe que debía detenerlo nunca apareció.
Ante la amenaza, los dioses tomaron una decisión drástica: inundar Hyrule, sepultando el antiguo reino bajo un inmenso océano para sellar el poder de Ganondorf. Siglos después, el mundo está formado por pequeñas islas dispersas sobre lo que ahora se conoce como el Gran Mar.
En una de esas islas vive un joven llamado Link. El día de su cumpleaños recibe la tradicional túnica verde del héroe, pero su vida cambia cuando su hermana Abril es secuestrada por una gigantesca ave al servicio de Ganondorf. Decidido a rescatarla, Link abandona su hogar y se embarca en una aventura que pronto revelará una historia mucho más grande.

Durante su viaje por el Gran Mar, Link conoce a Tetra, una joven capitana pirata que terminará desempeñando un papel crucial en la historia. Juntos descubren que bajo las aguas del océano se ocultan los restos del antiguo reino de Hyrule. A medida que avanza la aventura, se revela que Tetra es en realidad la princesa Zelda, heredera de la sangre real.
Para enfrentarse a Ganondorf, Link debe reunir nuevamente los fragmentos de la Trifuerza del Valor y recuperar la Espada Maestra, que permanece oculta en las ruinas del antiguo reino.
Sin embargo, el mundo que explora ya no es el Hyrule que existía en el pasado. El reino antiguo permanece congelado bajo el mar, convertido en una reliquia de una era desaparecida. En el clímax de la historia, Link, Zelda y el rey de Hyrule se enfrentan a Ganondorf en el corazón del antiguo reino sumergido.
Allí se revela la verdadera intención del rey: no desea restaurar el Hyrule antiguo, sino permitir que el mundo continúe su propio camino sin quedar atrapado en el pasado. Utilizando el poder de la Trifuerza, el rey desea que el antiguo Hyrule desaparezca definitivamente, liberando así al nuevo mundo de la sombra de su historia.
El océano inunda el reino por última vez, sellando para siempre el antiguo Hyrule. En la batalla final, Link derrota a Ganondorf, poniendo fin al ciclo que comenzó siglos atrás.
Phantom Hourglass y Spirit Tracks — El mundo después de Hyrule
Tras los acontecimientos de The Legend of Zelda: The Wind Waker, Link y Tetra continúan su viaje por el Gran Mar en busca de nuevas tierras donde construir un futuro lejos del antiguo Hyrule. Este viaje es el punto de partida de Phantom Hourglass. Durante la exploración de un misterioso barco fantasma, Tetra desaparece y Link se ve arrastrado a un nuevo mar gobernado por fuerzas oscuras. Allí conoce a Linebeck, un capitán algo egoísta pero carismático que se convierte en su compañero de aventura.
El enemigo principal de esta historia es Bellum, una criatura parasitaria que se alimenta de la fuerza vital de los seres vivos. Para derrotarlo, Link debe reunir los espíritus del poder, la sabiduría y el valor y adentrarse repetidamente en el Templo del Rey del Océano, una estructura que pone a prueba su determinación.
Tras derrotar a Bellum y rescatar a Tetra, ambos continúan su búsqueda de un lugar donde empezar de nuevo.

Décadas después de ese viaje tiene lugar la historia de Spirit Tracks. En esta ocasión el escenario ya no es el Gran Mar, sino un nuevo reino fundado por los descendientes de Tetra, conocido nuevamente como Hyrule.
Este nuevo Hyrule se construye sobre un continente distinto y su estabilidad depende de unas misteriosas vías mágicas llamadas Spirit Tracks, que mantienen sellado a un antiguo demonio conocido como Malladus. El protagonista de esta historia es un nuevo Link, aprendiz de ingeniero del reino, que se embarca en una aventura junto a la princesa Zelda —quien, en un giro inesperado, acompaña al héroe en forma de espíritu— cuando las Spirit Tracks comienzan a desaparecer y el sello que contiene a Malladus empieza a romperse.
En Phantom Hourglass, Link logra derrotar a Bellum y continuar su viaje junto a Tetra, reforzando la idea de que el futuro del mundo ya no depende del antiguo reino hundido.
En Spirit Tracks, el nuevo héroe consigue restaurar las Spirit Tracks y derrotar definitivamente a Malladus, salvando el reino fundado siglos después de la caída del antiguo Hyrule.
La aventura termina con un reino que ya no vive a la sombra del pasado. Este nuevo Hyrule se levanta sobre sus propias historias, demostrando que la leyenda puede continuar incluso cuando el mundo original ha desaparecido.
Línea temporal III: El Héroe Niño (Consecuencias y memoria)
Majora’s Mask
La historia de Majora’s Mask comienza inmediatamente después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Tras derrotar a Ganondorf y ser enviado de vuelta al pasado por Zelda, Link abandona Hyrule en busca de Navi, el hada que lo acompañó durante su aventura. Este viaje lo conduce a un bosque desconocido donde se encuentra con una figura misteriosa: Skull Kid, un niño travieso que porta una extraña máscara. Engañado por Skull Kid, Link pierde su caballo y su ocarina. En el proceso termina atravesando un portal que lo conduce a Términa, un mundo extraño que recuerda a Hyrule pero parece existir bajo reglas diferentes.
En Términa, Link descubre rápidamente que algo terrible está a punto de ocurrir: la luna caerá sobre el mundo en tres días, destruyendo todo a su paso.

Skull Kid, bajo la influencia de la Máscara de Majora, es responsable de este desastre. La máscara posee un poder antiguo y maligno que manipula las emociones del niño, amplificando su soledad y su resentimiento.
Para detener el apocalipsis, Link utiliza la Ocarina del Tiempo para retroceder continuamente al primer día, creando un ciclo temporal que le permite investigar lo ocurrido en Términa y ayudar a sus habitantes. Durante su viaje obtiene varias máscaras de transformación, que le permiten adoptar las formas de distintos pueblos de Términa:
- Deku
- Goron
- Zora
Cada máscara representa las historias y tragedias de quienes la poseyeron antes, convirtiendo la aventura en un recorrido por los miedos, recuerdos y pérdidas de los habitantes del mundo.
Tras restaurar el equilibrio en las cuatro regiones de Términa y liberar a los gigantes guardianes del mundo, Link consigue detener la caída de la luna. En el enfrentamiento final, se revela que la verdadera amenaza no es Skull Kid, sino la Máscara de Majora, un artefacto antiguo creado para rituales oscuros y capaz de manipular la realidad.
Link derrota a Majora dentro de un extraño espacio que parece existir fuera del tiempo. Al romper su influencia, Skull Kid recupera el control de sí mismo y Términa se salva.
Con el peligro desaparecido, el mundo vuelve a su estado natural y el héroe continúa su viaje.
Twilight Princess
Muchos años después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: Ocarina of Time y del viaje de Link en The Legend of Zelda: Majora’s Mask, el reino de Hyrule vive otra etapa de calma aparente. El protagonista de esta historia es un nuevo Link, un joven pastor que vive en la tranquila aldea Ordon. Su vida cambia cuando criaturas procedentes de una dimensión desconocida invaden la región y arrastran a varios de sus amigos hacia el Reino del Crepúsculo, un mundo paralelo envuelto en una energía oscura.
Al adentrarse en esta dimensión, Link es transformado en un lobo, una forma que refleja su conexión con la fuerza espiritual del héroe. Allí conoce a Midna, una misteriosa criatura que se convierte en su guía dentro del mundo del crepúsculo.
Midna revela que el responsable de la invasión es Zant, un usurpador que ha tomado el control del Reino del Crepúsculo utilizando un poder oscuro. El crepúsculo comienza a extenderse por Hyrule, envolviendo el mundo en una sombra que transforma a sus habitantes en espíritus atrapados entre dimensiones. Para detener esta expansión, Link debe restaurar la luz en varias regiones del reino y recuperar fragmentos de un artefacto antiguo conocido como el Espejo del Crepúsculo.
A medida que avanza la historia, se descubre que Zant no es el verdadero origen de la oscuridad. Su poder proviene de Ganondorf, quien en esta línea temporal fue capturado tras los acontecimientos de Ocarina of Time pero logró sobrevivir y manipular a Zant desde las sombras.
Tras restaurar el Espejo del Crepúsculo, Link y Midna logran acceder al reino de Zant. Allí derrotan al usurpador y descubren que el conflicto está lejos de terminar. Ganondorf emerge finalmente como el verdadero antagonista de la historia. En el enfrentamiento final, el Rey del Mal intenta dominar tanto Hyrule como el Reino del Crepúsculo.
Con la ayuda de Zelda y Midna, Link logra derrotarlo en una batalla que pone fin a su influencia sobre ambos mundos.

Antes de despedirse, Midna destruye el Espejo del Crepúsculo, sellando para siempre la conexión entre los dos reinos y evitando que esa oscuridad vuelva a amenazar Hyrule.
Four Swords Adventures
Mucho tiempo después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: Twilight Princess, el reino de Hyrule vuelve a enfrentarse a una amenaza conocida. La princesa Zelda y los sabios vigilan el sello que mantiene encerrado a Vaati, el hechicero que en el pasado intentó dominar el reino. Sin embargo, cuando el sello comienza a debilitarse, Link acude al santuario donde se encuentra la Espada Cuádruple, el arma destinada a contenerlo.
Al desenvainarla, el héroe se divide nuevamente en cuatro versiones de sí mismo, cada una capaz de actuar de forma independiente para combatir la amenaza.

Mientras Link intenta detener a Vaati, una nueva amenaza aparece en el reino: Shadow Link, una figura oscura que siembra el caos por Hyrule. Durante la aventura se revela que este doble sombrío está siendo manipulado por Ganondorf, quien busca aprovechar el caos provocado por Vaati para recuperar poder.
Tras reunir a las doncellas del reino y superar los desafíos repartidos por Hyrule, Link logra derrotar tanto a Vaati como a la sombra que amenaza el reino. Ganondorf vuelve a ser sellado y la Espada Cuádruple recupera su papel como guardiana del equilibrio.
La era lejana: cuando todas las leyendas se convierten en mitos
Tras los acontecimientos que dieron lugar a las tres líneas temporales, la historia de Hyrule continúa durante siglos, generaciones y civilizaciones enteras. Con el paso del tiempo, las antiguas historias del héroe, la princesa y la Trifuerza dejan de entenderse como hechos históricos para convertirse en leyendas transmitidas a través de los siglos.
En algún punto muy lejano del futuro —tan distante que las tres líneas temporales parecen converger en un mismo horizonte— surge una nueva era de la historia del mundo. Es en este periodo donde se sitúan dos de las aventuras más recientes de la saga, ambientadas en un Hyrule que conserva fragmentos del pasado pero cuya historia ya pertenece al terreno del mito.
La Era del Destierro
Mucho antes de los eventos de The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom, el mundo de Hyrule estaba gobernado por Rauru, un miembro de la misteriosa civilización Zonan, junto a la reina Sonia. Durante este periodo aparece Ganondorf, líder del pueblo Gerudo, que busca dominar el reino utilizando un artefacto sagrado conocido como Piedra Secreta. Al obtener su poder, se transforma en el Rey Demonio, una entidad capaz de desatar ejércitos de monstruos sobre Hyrule. Para detenerlo, Rauru y los sabios de las distintas razas del reino luchan contra el Rey Demonio en una guerra conocida como la Guerra del Destierro. Incapaces de destruirlo definitivamente, Rauru sacrifica su propia vida para sellar a Ganondorf bajo el castillo de Hyrule, manteniendo prisionero al Rey Demonio durante milenios. Este sello marcará el destino del reino durante generaciones…Breath of the Wild
Miles de años después de las antiguas guerras que marcaron la historia de Hyrule, el reino vive una nueva era de prosperidad basada en el conocimiento de la civilización Sheikah, una cultura ancestral que desarrolló avanzadas tecnologías para proteger el reino.

Sin embargo, una antigua profecía anuncia el regreso de la Calamidad Ganon, una manifestación del odio acumulado del Rey Demonio que reaparece cíclicamente para destruir Hyrule. Para prepararse, el reino reúne un grupo de héroes conocidos como los Campeones, representantes de las principales razas del mundo: los zora, goron, orni y gerudo. Cada uno pilota una gigantesca máquina de combate conocida como Bestia Divina, diseñada para combatir a la Calamidad.
Link es elegido como el caballero destinado a proteger a la princesa Zelda, heredera del poder sagrado necesario para sellar al enemigo. Pero cuando la Calamidad finalmente despierta, el plan fracasa.
En el momento del ataque, Ganon toma el control de la tecnología Sheikah y la vuelve contra el propio reino. Los Guardianes y las Bestias Divinas se convierten en armas del enemigo, devastando Hyrule. Los Campeones caen en batalla y el castillo es destruido.
Gravemente herido, Link es llevado al Santuario de la Resurrección, donde permanece dormido durante cien años mientras Zelda utiliza todo su poder para contener a la Calamidad dentro del castillo de Hyrule. Un siglo después, Link despierta sin recuerdos en un mundo completamente transformado: las ciudades están en ruinas, la naturaleza ha reclamado el territorio y el reino que conocía ha desaparecido.

Durante su aventura, Link recupera fragmentos de su memoria y descubre la historia de la caída de Hyrule. También libera las Bestias Divinas del control de Ganon, permitiendo que los espíritus de los Campeones fallen le ayuden desde el más allá.
A diferencia de otras aventuras de la saga, esta vez el héroe no reconstruye el reino de inmediato. Su misión es comprender lo ocurrido, recuperar su identidad y preparar el enfrentamiento final.
Tras reunir aliados y restaurar el poder de las Bestias Divinas, Link se dirige al castillo de Hyrule para enfrentarse a Calamity Ganon, la forma monstruosa del odio acumulado del Rey Demonio. Con la ayuda de Zelda y de los espíritus de los Campeones, Link logra derrotarlo, liberando finalmente al reino de la amenaza que lo había dominado durante un siglo.
La historia termina con Zelda y Link observando un mundo que comienza lentamente a reconstruirse tras la catástrofe.
Tears of the Kingdom
Poco tiempo después de los acontecimientos de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Hyrule comienza lentamente a reconstruirse. Zelda y Link investigan las misteriosas ruinas que han aparecido bajo el castillo, vestigios de una civilización mucho más antigua que cualquier otra conocida. Durante una expedición en las profundidades del reino descubren el cuerpo momificado de Ganondorf, sellado desde tiempos remotos por el poder de Rauru, el primer rey de Hyrule.

Cuando el sello finalmente se rompe, el Rey Demonio despierta. Su resurgimiento provoca un cataclismo conocido como la Ascensión, que fragmenta el mundo y hace aparecer islas flotantes en los cielos de Hyrule, además de abrir un vasto mundo subterráneo lleno de oscuridad.
En el caos del despertar, Zelda desaparece misteriosamente mientras Link queda gravemente herido y es salvado por el poder ancestral de los Zonan.
Mientras Link explora el nuevo Hyrule —ahora dividido entre cielo, superficie y profundidades— descubre que Zelda ha sido transportada miles de años al pasado, a la época del reinado de Rauru y Sonia. Allí presencia el origen de la Era del Destierro, la guerra en la que los sabios lucharon contra Ganondorf cuando este obtuvo el poder de una Piedra Secreta y se transformó en el Rey Demonio.
Al comprender que el sello no sería suficiente para detenerlo para siempre, Zelda toma una decisión extrema: sacrificar su propia humanidad para convertirse en un dragón eterno, custodiando la Espada Maestra durante milenios para que algún día pueda regresar a Link en el momento necesario.

Este sacrificio conecta directamente el pasado con el presente y revela que la historia de Hyrule siempre ha estado marcada por decisiones que trascienden generaciones. Con la Espada Maestra restaurada gracias al sacrificio de Zelda y el poder de los nuevos sabios reunido, Link desciende finalmente a las profundidades bajo el castillo de Hyrule para enfrentarse a Ganondorf.
La batalla culmina en un enfrentamiento épico donde el Rey Demonio libera todo su poder y se transforma en una criatura dracónica de destrucción.
En el clímax final, Link lucha junto al dragón en el que se ha convertido Zelda, enfrentando juntos al enemigo que ha perseguido a Hyrule a lo largo de los siglos. Tras derrotar definitivamente a Ganondorf, el sacrificio de Zelda es revertido y la princesa recupera su forma humana, poniendo fin a un conflicto que había comenzado miles de años atrás.

