La relación entre los juegos de mesa y los videojuegos viene de muy lejos. Podríamos decir que comenzó con Alan Turing diseñando el primer programa de ajedrez en 1948 o con el tres en raya (OXO) en 1952 [sí, de ahí sale el nombre del museo de los videojuegos]. Desde entonces, el traslado de mecánicas propias del tablero a la pantalla dio como resultado el origen de una industria creativa y rentable. Del mismo modo que se cambió el físico por lo digital, el camino contrario también trajo adaptaciones a través de licencias. Pero aquí no vamos a hablar de eso.
Ya ha quedado en el pasado ese ejercicio de marketing (mentira) de cambiar ilustraciones y confiar en que el nombre de las IPs hiciera el resto. A día de hoy, y al calor de plataformas de micromecenazgo como Kickstarter y Gamefound, han surgido numerosas adaptaciones que han logrado trasladar sistemas completos hibridándolos con el cartón, la madera, el plástico…
Algunos de los títulos que traemos ya han sido publicados por diversas editoriales y, unos pocos, los hemos probado (por los demás morimos de ganas por probarlos en cuanto tengamos oportunidad). Otros, en cambio, acaban de conseguir el pase a producción y sus mecenas están deseosos de recibir el paquete que les abra la posibilidad de gozar en formato físico lo que tanto disfrutaron en la pantalla, pintar sus miniaturas (sí, es mi vicio, lo notaréis en varias selecciones) o, simplemente, tenerlos en la estantería y recrearse con su mera posesión (a Woody y Buzz no les gustaría esto).

Pero antes de lanzarnos por completo en esta lista de juegos de mesa, conviene dejar ciertas cosas claras. Si algún juego os llama la atención y nos lo comentáis, podríamos intentar traer una reseña a la web, pues en este artículo no vamos a introducirnos de lleno en todas las propuestas (sería inviable). Además, aquí no vamos a hablar del mundo paralelo de las franquicias que solo aprovechan el nombre. Es por ello que no veréis ningún Monopoly, Uno, Labyrinth o Dobble.
También hemos decidido eliminar los TCG (Trading Card Game) de Final Fantasy, League of Legends o Pokemon, entre otros, ya que les dedicaremos más pronto que tarde un artículo propio. Aquí venimos a la experiencia más pura. Preparad los dados, las cartas o lo que haga falta. Ahora sí: ¡vamos a ello!
1 – El mundo souls: Dark Souls / Bloodborne / Elden Ring
From Software nos tiene acostumbrados a ciertas sensaciones opresivas, a la experiencia recogida tras la muerte y a un combate muy bien medido. Creo que nadie aquí presente negará la influencia y el buen hacer en términos artísticos de las obras de Miyazaki. El principal problema es que la excelencia conseguida en el ámbito digital no ha llegado a los juegos de mesa. Sus adaptaciones lo intentan… pero se quedan en un camino intermedio.
Dark Souls: The Board Game [Steamforged Games] apuesta por un sistema de gestión que replica el baile de atacar, esquivar y medir cada acción. El problema (algo que he leído en bastantes ocasiones) es que el grindeo puede hacer que las partidas se tornen repetitivas si no logras entrar en sintonía, además de que es implacable en el combate, reviviendo, pero acabando con tu paciencia. Pero, y esta es la primera vez que lo digo en el artículo, las miniaturas son maravillosas. Encima, si tienes la bendición de Giraldez en tus manos y dedicas un poco de tiempo, podrás tener un producto de exposición increíble.
Por su parte, el juego de Bloodborne: el juego de tablero de CMON cambia por completo el ritmo, dándole más agresividad y obligándote a tomar decisiones rápidas y arriesgadas. Sigue siendo implacable, pero abandona el azar de los dados por un mazo de cartas. Algunos jugadores aconsejan la creación de algunas «reglas caseras» para rebajar un poco la letalidad. Y sí, ejem, miniaturas.
Para terminar este bloque tenemos al recién patrocinado Elden Ring: The Board Game, donde regresa Steamforged Games, basado en el último juego publicado por la compañía nipona. Promete un mundo abierto, con narrativa emergente y campañas flexibles. Todo suena excelente y ambicioso, pero todavía hay que probar a jugarlo para poder contar nuestra propia experiencia. Además, como no podían evitar, viene con una buena cantidad de plástico que, los que ya hemos visto y pasado por otros proyectos lo sabemos, no tardarán en ampliar con otras expansiones (y sí, ya está disponible Alexander el tarro).
¿Qué podemos decir de todos ellos? Que ninguno es perfecto 100%, pero todos tienen buena tirada de carisma. Eso sí, las minis son impresionantes y disfrutonas de ver.
2 – The Witcher: Old World (y Gwent)
The Witcher reúne versiones de todo tipo desde que Andrzej Sapkowski lo trajo al mundo a través del papel. Quizás aquí estamos jugando al límite al ser una adaptación de una adaptación, pero no podíamos dejar al brujo fuera de este post.

En cambio, podemos encontrar un toque más ligero y narrativo en el recién estrenado juego de mesa The Witcher: La senda del destino, de Gen X. Aquí asumes el papel de uno de los personajes icónicos de la saga, mientras construyes una historia jugando cartas y completando cuentos ramificados (no todos canon).
Esa misma editorial nos trae Gwent, un juego cuya adaptación física funciona muy bien, ya que su diseño es, en esencia, el de un juego de mesa en The Witcher 3. Todo sigue igual, pero con el gusto de poder estar usando las cartas en físico y poder separarte un poco de la pantalla (nótese la excusa que se os está regalando). De este juego os traeremos próximamente una reseña, ya que pudimos hacernos con él en el último InterOcio.
3 – Heroes of Might and Magic III
Cuando toca adaptar un juego al tablero hay dos opciones: simplificarlo o lanzarse al barro con todo. Heroes of Might and Magic escogió la segunda. En Heroes de Might and Magic III: The Board Game hay exploración de mapa, captura de recursos, desarrollo de ciudades y combates con unidades que replican la lógica original. ¿El problema? No es juego para sacar a la ligera ni para jugadores poco pacientes, pero cuando encaja, fluye.
Y ya que hablo de la caja, será necesario tener un buen almacenaje para colocarla, porque por su dimensión se vuelve imposible de colocar en ciertos pisos de la capital.
4 – El terror de Resident Evil
Hace poco hemos tenido la oportunidad de regresar a Raccoon City con la última entrega en Requiem (analizada aquí con maestría por Sonia), pero la saga de Capcom (que no es la única) no ha perdido su oportunidad de lanzarse al tablero con diversos resultados.
Curiosamente, Resident Evil 2: El juego de mesa fue el primero de ellos y consiguió dar con la tecla: sus mecánicas se basaban en la exploración de losetas, la gestión de recursos y la constante sensación de ir justo en todo momento. ¿Os suena de algo? Le siguió pronto la secuela, Resident Evil 3: El juego de mesa, que traía una miniatura de Nemesis (sí, ya sabéis lo que pienso) y mejoraba el ritmo en las partidas. Por su parte, el regreso a la mansión con Resident Evil: El juego de mesa trató de modernizar el juego.
En términos generales se le puede agradecer que hayan logrado entender el material original, integrando esa tensión al moverse por los lugares y midiendo cada bala. Que sí, hay ciertos elementos de que se pierden, como la narrativa emergente, pero como experiencia táctica funciona.
Y cuando me documentaba para el artículo me encontré con esto y… claro… la serpiente, la araña… Resident Evil The Board Game: Into the Darkness.
5 – Las criaturas de Monster Hunter
Adaptar el juego de Capcom parece sencillo a primera vista: cazar monstruos, fabricar equipo y repetir hasta la saciedad. Aquí toman como punto de partida Monster Hunter World para el juego de mesa y resuelven estas mecánicas con un sistema avanzado de mazos de comportamiento del monstruo. El combate, así, se convierte en un rompecabezas táctico.

Monster Hunter World: El juego de mesa de Wildspire Miniatures mantiene ese enganche al obligarte a mejorar las armas y optimizar las builds y… claro, siendo fieles a la saga, presentan unas miniaturas descomunales que difícilmente encontrarán hueco en una estantería normalita. Aunque no todo son alabanzas: el juego requiere una larga preparación y falta esa sensación satisfactoria de ir cazando a los monstruos con la movilidad moderna.
6 – Cyberpunk 2077: Bandas de Night City
¿Nos hemos quedado con ganas de regresar a Night City después del juego, la expansión y la serie? Esto debió pensar la gente de CMON (distribuido en España por Asmodee) cuando plantearon la creación de Cyberpunk 2077: Bandas de Night City y su expansión Familias y Proscritos.
Aquí abandonamos a V y nos convertimos en uno más de los peces que merodean por el estanque de tiburones que es la ciudad. El juego mezcla en esencia la gestión de áreas y recursos, con un combate basada en cartas accesible. No profundiza, pero combina con acierto. El problema es que justamente le falta lo que hizo grande al juego: una gran narrativa con decisiones morales. Además, las partidas de entre 90 a 120 minutos no son poca cosa.
7 – La guerra nunca cambia: Fallout Factions
Que de Fallout podríamos hablar de muchos juegos que han llegado a mesa, como el prácticamente agotado Fallout Shelter, basado en el juego homónimo, pero nos hemos decantado por uno que nos recuerda a otros juegos de miniaturas de gran presupuesto.
Fallout Factions está creado por Modiphius Games, que también tiene otro juego de mesa basado en Doom. Aquí nos centramos en la vertiente combativa con enfrentamientos tácticos donde las minis luchan en escenarios modulares. El concepto es muy cercano a un wargame, pero mucho más ligero, y destaca en la personalización y la progresión.
Al ser algo más cercano a un combate con minis, este juego de mesa requiere de gusto por las partidas así, donde la táctica es más importante que cualquier narrativa.
8 – Frostpunk
Quienes hayan jugado la creación de 11 bit studio sabrá que hay que manejar la sensación constante de que todo va a ir a peor y, con ello, tomar decisiones imposibles. ¿Cómo trasladar esto con éxito? Pues me encanta decir que el juego editado por Maldito Games lo hace a la perfección.

En Frostpunk: el juego de tablero todo gira alrededor de un generador central, donde tendremos que lograr que una colonia sobreviva en condiciones extremas. ¿Cómo? Gestionando los recursos, asignando trabajadores a diversos proyectos y tomar partido con elecciones no tan morales que no perdona ningún error. Y esto es algo que trasladan con bastante acierto: el asumir las consecuencias tras realizar «sacrificios necesarios». Es duro y exigente, necesitando además de compromiso y tiempo. Con todo, se considera de las mejores adaptaciones al tablero.
9 – Sniper Elite
Desde 2005 algunos han disfrutado de la experiencia táctica de sigilo de Sniper Elite, el juego creado por Rebellion Developments. Pero claro, llevar esto al tablero es más complicado porque… ¿cómo haces invisible al francotirador?
La respuesta nos la da Sniper Elite: El juego de mesa, publicado por Bumble3ee y que hemos podido ver en InterOcio (y no probar, porque siempre que nos acercamos estaba lleno). Para ello se nos plantea una experiencia asimétrica donde un jugador tomará el papel del francotirador Karl Fairburne, mientras que los otros controlarán a diferentes escuadras alemanas que buscarán acabar con él. Para mantener ese «sigilo», se utiliza un mapa adicional para que el infiltrado pueda moverse en secreto. Además, también cuenta con reglas en solitario.
Es ágil y rejugable, replicando muy bien la sensación de estar siempre un paso por delante o detrás del enemigo.
10 – Halo Flashpoint
Habiendo juegos como Warhammer 40K donde las escaramuzas y combates se celebran en ese futuro lejano, era raro que la saga de Microsoft no aprovechara ese mundo creado para plantear algo similar. ¡Y qué mejor manera que hacerlo con miniaturas!
Halo: Flashpoint plantea un juego de escaramuzas tácticas, con partidas rápidas, enfrentamientos directos y un sistema de reglas sencillas que permiten trasladar las ventajas de posicionamiento, líneas de visión o control del mapa. El problema es que aquí no hay más narrativa que la que tú quieras crearle (aunque ciertos jugadores disfrutarán de ese vacío narrativo para generar sus historias). Obviamente no tiene la profundidad del juego mencionado al inicio, pero sirve para adaptarse a estas partidas o, por qué no, liberarse de la presión de otras.
11 – This War of Mine
Adaptar mecánicas es una cosa, pero adaptar sensaciones es algo que los creadores de este juego se tomaron muy a pecho. En This War of Mine estábamos centrados en la supervivencia en una guerra sin épica y su versión de mesa amplifica ese concepto.
En This War of Mine gestionas a un grupo de supervivientes que tienen que aguantar día a día buscando comida, evitando enfermedades y tomando decisiones morales que no siempre son éticamente correctas. No es un juego divertido en sentido tradicional, pero su valor está ahí, consiguiendo que te importe lo que pasa en la mesa.
12 – Stardew Valley
Creo que, tras tanta guerra, ya era momento de optar por algo más relajado, algo más tranquilo. ¿Qué tal una granjita y disfrutar de la vida? Eric Barone logró el gran éxito con Stardew Valley, convirtiéndose en un juego que todavía sigue actualizando (mientras esperamos la llegada del siguiente proyecto en el que trabaja).

Quizás mentí un poco. El juego de Stardew Valley: The Board Game es cooperativo, abandonando ese componente de conflicto entre los jugadores, pero no abandona la tensión por completo. El objetivo no deja de ser cumplir ciertos objetivos mientras transcurren las estaciones, necesitando de coordinación y reparto de tareas. Con esto gana más empaque y premia la optimización, pero pierde ese concepto de calma que tanto gusta a los jugadores.
13 – Delivery Witches
Con una estética muy marcada (la comparación con Ghibli es lógica), el estudio Chibig publicó hace unos años un divertido juego Mika and the Witch’s Mountain, en el que encarnábamos a una bruja llamada Mika, la cual se encarga de llevar diversos paquetes a los aldeanos de la isla.

Pero no necesitamos saber nada del videojuego para catarlo, por eso también habrán escogido cambiarle el nombre a Delivery witches (producido por Undigital). Y no se puede negar que el nombre no sea el indicado y nosotros ya lo catamos (y nos arrepentimos de no lanzarnos a ello) durante InterOcio 2026. Aquí también nos encargaremos de completar diversos encargos por toda la isla (tablero), atendiendo a sus tres niveles y a los accidentes geográficos que pueblan el terreno. Tiene un modo individual (lo mejor que lo puedas hacer en 9 rondas) y otro competitivo (gana la bruja que más puntos consiga).
Tiene una jugabilidad ligera y rápida, cargado de personalidad (y muchos piques).14 – Slay the Spire
Al igual que hablamos al inicio de Gwent, Slay the Spire es un juego que pedía a gritos una adaptación en formato físico. El núcleo del juego se traslada intacto (creación de mazos, combates estratégicos y progresión roguelite) y añade la opción a jugar en forma cooperativa hasta cuatro jugadores (algo que Slay the Spire 2 añadió al salir hace unos meses).

Slay the Spire: el juego de mesa mantiene ese equilibrio entre planificación y caos, pero siempre con un gran componente de rejugabilidad que permite disfrutar de múltiples partidas sin repetir o ver todas las cartas. Es de esos juegos cuya adaptación añade elementos que lo convierten en su evolución lógica. Y hay un pero… La facilidad del videojuego (entrar y jugar) no te lo da el juego de mesa (preparar, jugar y recoger).
Y no podemos olvidar que en Kickstarter acaba de ser financiada la expansión.15 – The Binding of Isaac
Es cierto que The Binding of Isaac no entra por los ojos (al igual que el reciente Mewgenics), pero también hay algo que hace que quieres volver a repetirlo una y otra vez (y que te haga adentrarte dentro de su perturbador lore).
Entonces llega The Binding of Isaac: Four Souls, donde todo gira alrededor de las cartas. Es un juego más cercano a un party game que a una experiencia estratégica profunda, donde continuamente puedes ayudar o tocar las narices de tus compañeros. Porque eso es algo en lo que el juego gana: a lo despiadado de las propias mecánicas, se suma la gestión de recursos… humanos.
Eso sí, hay muchos jugadores que hablan sobre su aleatoriedad y lo penalizan por ello (y no diré que no sea frustrante en algunos casos). Entre esto y lo bien que entre el grupo dentro de la partida, puedes vivir una experiencia maravillosa o caótica.
16 – Assassin’s Creed: Brotherhood of Venice
En 2018 salió un Kickstarter de la empresa Triton Noir, logrando con gran éxito financiar su magnífico producto: Assassin’s Creed: Brotherhood of Venice, basado en la licencia de Ubisoft. El problema actual: a finales del año pasado la empresa quebró y cerró, quedando ciertas unidades disponibles en tiendas.
El juego es un reeskin de V-Sabotage, juego clásico del estudio, y acaba convirtiéndose en una mezcla de sigilo, narrativa histórica y exploración. Vamos, lo que es el juego, pero centrándose en un apartado en especial, la infiltración. Cada misión será un puzle en el que tendremos que entrar en el escenario, cumplir nuestro objetivo y escapar de la zona. ¿Os suena? Es el bucle jugable de los primeros juegos.
Las mecánicas permiten esconderse, escalar, sobornar o eliminar enemigos, pero siempre manteniendo la tensión de cada paso. ¿Conseguiremos el objetivo? Como veis, no es un juego sencillo, pero muy satisfactorio al completar cada misión. Además, tiene cuatro expansiones que añaden más miniaturas (¡oh, sí!) y reglas: Tokyo XXI, Roma, Creed Versus Crows y Apocalypse.
17 – Horizon Zero Dawn + Forbidden West

¿Y qué nos han reservado para esta adaptación? Del mismo modo que Monster Hunters, en Horizon Zero Dawn: el juego de mesa de Steamforged Games encarnamos a un grupo de cazadores que tiene que perseguir a sus presas. Estos cazadores colaboran al intentar conseguir el objetivo, derrotar a la criatura, pero también compiten por los recursos y la recompensa. Esta dualidad acaba generando una dinámica muy interesante. Aunque el juego base tiene unas máquinas preestablecidas, es a través de expansiones como llegaremos a ver al Atronador o la Avempestad.
Además de en sus mecánicas, el juego destaca en lo visual. Las miniaturas son espectaculares (ya he dicho que hay un Atronador) por lo que ayudarán a reforzar la fantasía dentro del tablero.
Y recientemente han logrado conseguir la financiación para la adaptación del juego de Forbidden West. ¿Quién tiene ganas de tener ese Terremamut?
18 – Starcraft
Con el videojuego de Blizzard de estrategia en tiempo real tenemos las dos esquinas de la línea temporal: el juego más longevo de la lista, pero también tendríamos una nueva versión de miniaturas que llegará en junio de este año.
Con el primero tendríamos que regresar a 2007, cuando Starcraft The Board Game salió a la venta con sus 180 miniaturas. En él teníamos que controlar una de las seis facciones y dominar dos planetas en un tablero dinámico. La rejugabilidad se basa en que cada facción tiene unas condiciones de victoria diferentes, como controlar áreas a través de unidades o mejoras de sus bases.
Ya con el segundo, Starcraft el juego de miniaturas, creado por Archon Studio (que no son la primera vez que aparecen), permitirá a los jugadores dirigir a sus facciones favoritas. Las miniaturas serán uno de sus grandes atractivos (yo en casa tengo alguna de su colección de Dungeons & Lasers y son maravillosas), con grandes opciones de personalización. Esta novedad llega con el anuncio de un nuevo Starcraft, así que estad atentos a la web para conocer más sobre ello.
19 – Day by Daylight
Regresamos con otro de Bumble3ee. Ahora hablamos del juego de terror asimétrico que fascinó a las redes hace unos años con su estreno y que todavía mantiene vivo su recorrido. Como en el videojuego, el juego de mesa repite la estructura de un jugador contra varios, acompañado de mucha tensión.
Day by Daylight el juego de mesa mantiene la base: los supervivientes necesitarán cooperar para lograr escapar. El problema es que delante tendrán a un asesino que persigue y castiga errores. Sencillamente el juego gana en estrategia, siendo más pausado y más calculado. Como ya dijimos con otros juego, el éxito de estas partidas dependerá mucho del grupo, pero logra partidas muy animadas e, incluso, teatrales.
20 – Dead Cells
Devir nos trae la adaptación al tablero del roguevania desarrollado por Motion Twin y que mezcla velocidad, reflejos y ensayo-error. Llevar esto a tablero parece complicado, así que aquí han decidido cambiar los reflejos por las decisiones. ¿Funciona?
Dead Cells El juego de mesa Rogue-Lite mantiene la estructura de exploración de escenarios, combate, muerte y progreso entre partidas, manteniendo el bucle de intentar y fallar. Aquí todo pasa por las cartas y la gestión de recursos, evita copiar por completo el juego, pero intenta reinterpretarlo. De este modo, se consigue un tipo de dificultad menos visceral y más cerebral.
21 – Minecraft
Ravenburger no es solo la editorial que muchos conocer por el TCG Lorcana (o los algo más experimentados que la conocemos de las compras navideñas de puzzles para regalar). Desde hace años se hizo con una línea editorial basada en el videojuego Minecraft, juntando propuestas más familiares o cooperativas con otras más ligeras. Y podemos decir que, en general, funcionan.
Uno de los pilares sería Builders & Biomes, un juego ligero donde recolectas recursos y construyes mientras te vas enfrentando a enemigos para conseguir puntos. Es accesible y funciona muy bien como puerta de entrada y experiencia contenida. Adaptado para un público más joven tenemos Builders & Biomes Junior.

También tiene Minecraft: Fighters & Friends, que simplifica la fórmula y apuesta por la accesibilidad total: combates directos, reglas sencillas y un enfoque familiar.
Como se ve, una gran gama con opciones para todos los públicos, aunque sigue sintiéndose extraño que no haya salido algo que haya intentado convertirse en algo más «definitivo», sino que se ha ido jugando con diversos elementos.
22 – Metal Gear Solid
Llegamos al juego más reciente (publicado apenas un mes y qué ganas le tengo). Metal Gear Solid: El juego de mesa apuesta por una experiencia individual o cooperativa basada en misiones donde los jugadores controlan a Snake y compañía infiltrándose en bases enemigas. El objetivo siempre será cumplir las condiciones de cada misión mientras intentamos evitar que se mueran los personajes, fallamos el nivel o nos quedamos sin tiempo.
Al igual que con el juego de Kojima, el sistema combina momento de sigilo con acción directa. No es un juego rápido, pero sí que ofrece gran satisfacción, como al conseguir un buen plan y llevarlo a cabo. Pero también se acaba penalizando el error, por lo que es fácil sentir una tensión constante durante la partida.
Hasta ahora hemos hecho una pequeña selección de algunos juegos de mesa que han salido de la pantalla. Es cierto que no están todos [como S.T.A.L.K.E.R, The Last of Us: Escape de Dark o el The Elder Scrolls: Betrayal of the Second Era, sería imposible reunirlos en un solo artículo (¿otro en el futuro?)], pero no podemos dejar de terminar mirando hacia el futuro. Vamos a hablar de algunos juegos que vienen y que tenemos muchas ganas de probar en el futuro. Estos son los elegidos:
23 – Blasphemous
El videojuego da The Game Kitchen entró por la puerta grande con un estilo artístico inspirado en la cultura española y la religión, consiguiendo gran éxito con las dos entregas que nos han regalado hasta la actualidad.

Ludus Magnus Studio se han apuntado el tanto buscando convertir esta experiencia en juego de mesa, apostando por una experiencia narrativa con combate táctico [y excelentes combates con jefazos (y menudas minis: ¿habéis visto a Sierpes? ¿Dónde meteré yo eso?)]. El proyecto llega abalado por su gran éxito en Gamefound y sus demos en diversas ferias de juegos de mesa. Aquí se enfrentan de 1 a 4 jugadores en un modo que mezcla la competición y la cooperación (como en el Monster Hunters) que tienen que recorrer Cvstodia para mejorar, gestionar recursos y derrotar jefes.
¿Que tenemos ganas de probarlo? Desde luego.
24 – Helldivers II
¡Por la Supertierra! Helldivers 2 aterrizó hace dos años para convertirse en uno de los títulos más destacados dentro del género de los shooters. Su mezcla entre diversión, una estética que recordaba a Starship Troopers y una fluida jugabilidad consiguió encandilar a millones de jugadores que se han lanzado con sus cápsulas para enfrentarse a bichos o robots por equipos.

La adaptación apunta a seguir ese concepto de cooperación táctica: se mantendrán las escuadras y los objetivos junto con oleadas e enemigos. Las dudas son claras: ¿logra trasladar el diseño al tablero con opciones de experimentar una estrategia profunda o se queda en un ligero juego de miniaturas? Y es cierto, las minis son impresionantes, pero habrá que comprobar si el caos o las equivocaciones, que son tan comunes en el videojuego, siguen aquí.
25 – Don’t Starve
No diré las horas que le he echado a este videojuego de Klei, pero ha sido… mucho. Así que podéis imaginar la ilusión que me hizo descubrir que esto se iba a convertir en juego de mesa. La conversión es sencilla: hay que sobrevivir mientras se va explorando y gestionando los recursos. Además, la estética que mezcla lo macabro y lo adorable ya tiene vendida la decisión visual.
Ahora solo queda que, tras acabar con gran éxito el kickstarter, llegue a la mesa de los jugadores para probarlo. Si aciertan, puede convertirse en uno de los títulos más sólidos. Tendremos que ver lo que Glass Cannon nos tiene preparados.
26 – Terraria

Uno de los juegos alrededor del cual pululé en InterOcio 2026. Bumble3ee nos trae esta adaptación del clásico juego de aventuras y misterio, con el mayor reto posible: trasladar este sandbox al tablero.
En el Terraria: el juego de mesa se centra en la exploración del mundo con un sistema modular, centrado en el crafteo y el combate. ¿Cuál puede ser el problema? La ambición. No tuve la oportunidad de jugarlo, pero la sola visión de la caja tiene que llevarte a pensar que estamos ante algo muy específico y que requiere de buen tiempo de preparación. Obviamente, habrá que darle un tiento y valorarlo por nosotros mismos.
27 – Doom Arena Board Game
Modiphius vuelve a la carga con la adaptación de uno de los videojuegos más dinámicos, caóticos y llenos de violencia. Doom llegó a nosotros en 1993 y desde entonces nos sigue entregando propuestas maravillosas que hacen que disfrutemos con el mando en la mano. ¿Cómo trasladar esto al tablero?
El propio equipo describe el Arena Board Game como un «heavy metal chess«, una especie de ajedrez hipervitaminado donde un jugador llevará al Doom Slayer y otro (o varios) controlarán las hordas demoníacas. Como os habréis imaginado, aquí se premiará el combate.
Además, este proyecto llegará con dos versiones que comparten el sistema, pero variarán en los enemigos y armas. La primera estará basada en el juego original (1993) y la otra tendrá como referencia el último título: The Dark Ages. Y menudas minis nos esperan (¿habéis visto la de Serrat de la base de 100mm?). Y sí, sabemos que antes hubo un Doom Board Game, pero este nos parece muy interesante.
28 – Tomb Raider: The Crypt of Chronos
Y parece que Tomb Raider no solo va a regresar en los videojuegos y en la pantalla, sino que también tendrá una edición para que los jugones la disfruten en la mesa.
La traslación de Iconiq Studios llega con una campaña narrativa donde tendremos que explorar la isla de Kairos (o un modo libre de movimiento). Para ello, recorreremos la isla mientras combatimos contra enemigos, evitamos trampas, crafteamos con nuestros recursos o resolvemos puzles. El juego está diseñado para un jugador, pero en la campaña hablan de que puede haber más cabezas detrás de Lara y disfrutar del mismo modo.
Además… ¡Tiene una expansión de DINOSAURIOS! ¿Qué? ¿A que ahora apetece?29 – Wordless
Worldless es un juego desarrollado por Noname, un estudio español, que llegó por lo bajo y que logró ganarse su público a través de un apartado visual minimalista y evocador, y un sistema de combate por turnos divertido y duro en el que tenías que leer mucho a tus enemigos.

Reminiscence será la adaptación que está preparando Undigital en estos momentos que se aleja un poco del juego original para centrarse en lo que considera más impactante: el combate. Para ello, el jugador creará un mazo y se enfrentará a diversos enemigos en duelos estilo boss rush. Aunque mantiene la idea de absorber enemigos, elimina el concepto de exploración que caracteriza el género metroidvania. Habrá que ver si queda solamente en un juego bonito o en uno de los más interesantes del bloque.
El estudio de diseño tiene preparada la página de Kickstarter para iniciar próximamente la campaña. Estaremos atentos a ello.
30 – The Stone of Madness: Dicefall
Cerramos con un caso particular de dentro de nuestras fronteras. The Stone of Madness, videojuego del aclamado estudio The Game Kitchen que nos lleva a un monasterio del siglo XVIII, donde tendremos que descubrir sus secretos y escapar con nuestros protagonistas mientras utilizamos el sigilo y luchamos contra las fobias de cada uno.

Undigital, que ya vimos en otros juegos, tomaron la decisión tras el feedback de retrasar el lanzamiento y cancelar la campaña de Gamefound para conseguir pulir el diseño y darle una jugabilidad perfecta para que cualquiera pueda disfrutar de la partida. Esto es una buena noticia, ya que aquí vemos que este joven estudio se lo quiere tomar en serio para conseguir un producto interesante. Y aquí va a haber alguien esperando por él (y de las noticias que ya están llegando).
Y ya hemos llegado al final. Yo sé que me he dejado muchos títulos muy interesantes en la recámara (¿quién sabe si para una segunda parte?), pero resultaba imposible juntarlos todos para uno que los uniera todos (y los llevara a las tinieblas). Ahora os toca a vosotros: ¿qué os ha parecido la selección? ¿Os ha llamado la atención alguno y os gustaría que profundizáramos más con él? ¡Os leemos!


