Había ganas de Mortal Kombat 2. Tras un primera parte que asentaba las bases del mundo y que comenzaba a mostrar un poco de la brutalidad de la saga (aunque muy comedida en ocasiones), llega ahora la segunda para intentar demostrar que aquello era solo la introducción y que toda la carne se iba a servir en el plato principal.
Repite en la dirección Simon McQuoid y se suman al plantel nuevos combatientes como Johnny Cage -Karl Urban-, Kitana -Adeline Rudolf- o Shao Kahn -Martyn Ford-, entre otros. ¿Estamos preparados para ver nuevos enfrentamientos y encarar las pérdidas de algunos personajes a los que tenemos cariño? Si la respuesta es sí, prepara los puños, piernas, poderes varios y…
¡FIGHT!Evitemos el Fatality a Edenia
Años atrás Edenia perdió el Mortal Kombat contra el Mundo Exterior diez veces y eso les condena a sufrir su invasión, propiciando que tanto la reina Sindel como la princesa Kitana, pasen a servirle. La oscuridad y el dolor son ahora los dueños de aquel Reino.
Por su parte, la Tierra, tras ser retada, podría seguir su mala suerte si no logra encontrar un quinto campeón para el décimo y definitivo Mortal Kombat contra ellos. ¿Y quién es el elegido? Johnny Cage, una antigua y casi olvidada estrella del Hollywood «profesional» que fue protagonista de obras de acción «excelentes». Aunque inicialmente mostrará su rechazo, pronto comprenderá que su implicación puede ser más que importante para la resolución del conflicto. Porque al final, como dice Raiden, solo hay que cambiar la perspectiva.

Mortal Kombat II se presenta desde el inicio como una producción mucho más violenta que la primera, más fiel a lo visto en los videojuegos, mientras recorre y amplia el lore en la gran pantalla con eventos conocido para los jugadores. Además, si en la anterior entrega el protagonismo se lo llevaba la Tierra, aquí iremos variando entre distintos reinos (Exterior, Edenia, Tierra e Infierno), además de trasladarnos a distintos escenarios para que los personajes tengan sus combates del torneo.
El certamen y la importancia para el destino de la Tierra se convierte en el eje central de la historia, sirviendo de motivación para que los personajes tomen partido y traten de encontrar la solución a los distintos problemas que irán surgiendo a lo largo de la película. Además, de forma más liviana, pero no por ello menos potente, en Mortal Kombat II se irán mostrando conflictos de lealtad, venganza, determinación, hermandad y… mortalidad. Ya lo dicen al inicio, al torneo hay que venir preparado para la muerte y esto lo veremos de manera constante.

Como era de esperar, tampoco podemos esperar que Mortal Kombat II sea una obra profunda, pero sí que es cierto que sirve perfectamente de marco para que nos encontremos ante unos combates que dejan mejor sabor de boca que en la primera entrega. Ya no es solo por la presentación de los mismos, localizados en distintos escenarios, sino también por la selección de planos, con algunos calcados a los juegos (y no negaré que te recorre un gustillo por la espalda al verlo). Estos en su mayoría están muy bien coreografiados, con algunos que me parecen excelentes (los del Infierno, por ejemplo).
Aun así, Mortal Kombat II no está exento de problemas. Durante las casi dos horas que dura la película estamos nos están moviendo por los reinos y algunas escenas parecen una mera excusa para poner a dos personajes a pelear. Aun con esta irregularidad, la película es consciente de ese espíritu de espectáculo, priorizando el entretenimiento (y humor, del que hablaremos después) a la profundidad.
También, aunque el brutalismo está más trabajado, resulta curioso la sensación de impunidad de ciertos luchadores a la hora de encarar los combates, habiendo uno en específico que acaba «lanzado» al inicio de muchos combates y acaba siempre sobreviviendo, sin protagonismo claro en casi ninguno de ellos (únicamente en su ronda de MK). Es cierto que hay más personajes, pero el equilibrio no se ha trabajado con igualdad.
Nuevas caras que se roban el protagonismo
Y como estaba diciendo, el elenco de Mortal Kombat II se expande en todas las direcciones. A los ya conocidos como Liu Kang -Ludi Lin- (con gran desarrollo), Sonya Blade -Jessica McNamee-, Cole Young -Lewis Tan-, Jax -Mechad Brooks-, Lord Raiden -Tadanobu Asano- y el perverso Shang Tsung -Chin Han-, se les añaden nuevos rostros para darle más amplitud y profundidad al mundo. Y todo ello con algún que otro retorno de más preparado para luchar (hasta cogiéndole cariño a personajes odiados…).
Si bien es cierto que la dureza y la tensión de los combates hace que haya escenas en las que te tomas en serio lo que se están jugando, también hay hueco para la comedia y el humor. No hay mejor personaje en esta historia para representarlo que Johnny Cage. Karl Urban logra dotarlo de gran cinismo, pero también de un oportunismo dialéctico que es capaz de sacarte más de una risa a lo largo de la película, además de referenciar otras producciones audiovisuales (Harry Potter, El señor de los anillos, etc). Sin duda, su inclusión está entre lo más acertado.
La importancia dentro de la trama de Mortal Kombat II la acaba compartiendo con Kitana -Adeline Rudolf– otro de los pilares base de la obra, de la cual vemos su origen y su evolución a lo largo del torneo, comprendiendo por completo los motivos de sus acciones desde el primer momento. Su destino, ligado al del todopoderoso Shao Kahn -Martyn Ford-, se convierte en un foco de interés para el espectador. Este, por su parte, se convierte en un adversario formidable, ya no solo por sus poderes, sino también por la contundencia de sus golpes (aunque cierta ayuda mágica le ayuda a no caer en varias ocasiones).
Y hay más, hay más. Sindel, Quan Chi y…
Combate no es lo mismo que Kombat
Lo estético es algo que sobresale en Mortal Kombat II. Ya no solo tenemos ese imaginario de Edenia antes de ser conquistada, sino que posteriormente nos podemos adentrar en la oscuridad que puebla sus calles y lo perturbador de ciertos lugares allí localizados. Sumado a ello tendremos esa primera incursión dentro del Infierno, teniendo allí buena parte del clímax de la obra y donde el trabajo realizado es más que atractivo visualmente. Es cierto que los efectos especiales no siempre están correctos del todo, notándose las costuras en varias secuencias, pero no son errores flagrantes. Yo, por ejemplo, se lo acabé perdonando por otras escenas, como a la que pertenece la siguiente imagen:

Conclusiones de Mortal Kombat II
Mortal Kombat II no es perfecta, pero tampoco creo que su objetivo fuera convertirse en una obra excelente en todos los aspectos. Al igual que el videojuego la historia alrededor sirve para colocar a los personajes en distintos puntos para que se enfrenten a vida o muerte. Y funciona, desde luego que funciona. Tras aquella primera parte de 2021 que había dejado con ganas de algo más, esta acaba cumpliendo muchas promesas y presentando a múltiples personajes que serán importantes en el devenir de las historias (porque sí, el final abra la posibilidad a más, como debiera ser).
La trama avanza de manera rápida y, en ocasiones, irregular, pero consigue el objetivo de entretener y guiarte hacia el desenlace. Hay cosas que, por el camino, si te preguntas, acabarás arqueando una ceja. Como decía al inicio, es un delicioso placer culpable, algo que disfrutas sabiendo que no está bien del todo.
Mortal Kombat II llega a los cines el próximo 8 de mayo de 2026. Si viste la primera película y te quedaste con ganas de «más», no dudes en acercarte al cine.
Agradecemos a Warner Bros Pictures España la invitación al pase de prensa de la película.
Mortal Kombat 2
Mortal Kombat II no es perfecta, pero tampoco creo que su objetivo fuera convertirse en una obra excelente en todos los aspectos. Al igual que el videojuego la historia alrededor sirve para colocar a los personajes en distintos puntos para que se enfrenten a vida o muerte. Y funciona, desde luego que funciona.

