¿A quién no le gustan los juegos de Disney? ¿A quién no les va a gustar?… Si en tu edad el 4 encabeza las decenas (como es mi caso), seguramente tendrás muy buenos recuerdos de los grandes clásicos de Disney como fueron Aladdin, El Rey León o La Sirenita (entre otros). Y, además, a esas grandes películas las podemos sumar las maravillosas series que pudimos disfrutar en los 90s en nuestras TVs a la hora de la merienda como fueron Patoaventuras, Aventureros del Aire, Chip & Chop: Los rescatadores o el Pato Darkwing.
Y si además en esa época os gustaban los videojuegos, como añadido y al igual que yo, tenemos la suerte de poder decir que conservamos unos gratos recuerdos adicionales de la mano de Sega y Nintendo, que nos ofrecieron muy buenos juegos, adaptando las licencias Disney para las modestas consolas de 8bits como NES, Game Boy, Master System y Game Gear. En dicha época, los derechos de los personajes de Disney se los repartían entre Capcom y Sega y a día de hoy son juegos que brillan con luz propia.
Este pequeño homenaje a los juegos Disney de 8bits viene a raíz de que el otro día al ver el pack The Disney Afternoon Collection para PS4, Steam y Xbox (pack en el que Capcom nos ofrece la mayoría de sus juegos de 8 bits de forma digital), no he podido evitar sentir cierta morriña y ganas de jugar y recordar todos estos grandes clásicos que me pasé mil y un veces cuando era pequeño en mi pequeña Game Boy o en la Master System del vecino. De este modo, os invito a recordar estos 12 juegos que tan buenos ratos me hicieron pasar y que espero a vosotros/as también.
Ducktales (1989) NES y Game Boy
Y encabezamos la lista con el que es, para mí, la joya de la corona de los juegos Disney, Ducktales (o Patoaventuras, que es como se llamó a esta serie en España y Latinoamérica). En esta entrega desarrollada por Capcom para NES y Game Boy controlaremos al Tío Gilito en su afán de conseguir los mayores tesoros del planeta para así convertirse en el pato más rico del mundo.
Con un desarrollo no lineal, debíamos elegir el orden a realizar entre las 5 zonas a explorar: El misterioso Himalaya, el basto Amazonas, la terrorífica Transilvania, las oscuras minas de África o incluso la mítica Luna.
El juego lo tenía todo: exploración, varias rutas a seguir, varios finales en función del capital recolectado y así un largo etcétera, todo ello aderezado con un plataformeo muy correcto que convertía este juego en una adquisición casi obligatoria. Como nota curiosa, este juego contó con un muy buen remake para PC, Wii U, Xbox 360 y PS3 (más adelante se abrió a otras plataformas como Android, IOS y Windows mobile), llamado Ducktales: Remastered que contaba con el elenco de voces originales de la serie de 1989.
Chip´n Dale Rescue Rangers (1990) NES
Un año después del lanzamiento de Ducktales. Capcom nos volvió a sorprender a todos con esta joya atemporal para la NES que muchos recordamos con cariño: Chip´n Dale Rescue Rangers (o Chip y Dale: Rescatadores en Latinoamérica y Chip y Chop: Guardianes Rescatadores en España).
Nos encontramos ante un juego de plataformas muy divertido en el que su mayor baza es su modo cooperativo local donde cada jugador controlaba a una de las ardillas protagonistas; un suculento aliciente, y bastante difícil de encontrar en aquellos tiempos, donde en muchos juegos de dos jugadores había que ir pasándose los mandos.
Controlando a nuestros héroes, deberemos de ir superando las diferentes etapas que se nos presentan en un mapa general al estilo Super Mario Bros 3/World, donde deberemos de frustrar los planes de Malacara, uno de los recurrentes villanos de la serie televisiva. Podremos elegir a cualquiera de los dos héroes o con ambos en caso de jugar en modo cooperativo. Un juego que quizás no es tan conocido como Ducktales, pero si igual de divertido.
Castle of Illusion (1991) Master System y Game Gear
Y como Sega no quería que Capcom se aprovechara en exclusiva de las licencias Disney, vino y metió el hocico en el mercado. Así pues, el mismo año que Chip y Chop, nos llegó Castle of Illusion: Starring Mickey Mouse desarrollado por Sega para la Megadrive, aunque no fue hasta febrero de 1991 que las hermanas menores de la Megadrive tuvieran su versión de las aventuras de Mickey Mouse. Si bien los títulos tienen el mismo nombre, nada tienen que ver más allá de su trama, personajes y temática de los mundos.
La aventura comienza cuando la bruja Mizrabel, celosa de la belleza de Minnie (ya me dirás tu como tan mal de la cabeza tienes que estar como para tener envidia de la belleza de una rata…) decide secuestrarla y encarcelarla en su fortaleza, el castillo de las Ilusiones (fortaleza que da nombre al título).
Frente a su versión de Megadrive donde el desarrollo era MUY lineal, nos encontramos con un planteamiento laberintico (eso sí, muy sencillito), donde elegiremos el orden de los mundos a batir que hay tras las diferentes estancias del lugar y donde cada una de las puertas nos abre un mundo completamente diferente del anterior. De este modo, jugaremos cada uno de los diferentes niveles que serán el mundo del bosque, el de los dulces, una gran librería, etcétera.
Un juego muy entretenido que supera en muchos de sus aspectos a su hermano mayor y que fue precursor de la saga «Illusion», una serie de juegos protagonizados por el ratón de Disney y cuya última entrega (hasta hace relativamente poco) salió en Game Gear en 1995. Como curiosidad, tuvo un remake bastante flojete en el 2013 para PS3, Xbox 360 y PC.
The Lucky Dime Caper Starring: Donald Duck (1991) Master System y Game Gear
Otro título que sorprendió a todos tanto por lo divertido que fue como por su acabado técnico fue The Lucky Dime Caper Starring: Donald Duck, juego que pudimos disfrutar gracias a Sega para la Master System y Game Gear. Con esta tenemos la primera aventura en solitario del malhumorado pato de la franquicia Disney.
En esta ocasión, seremos testigos de cómo el tío Gilito entrega a cada uno de los sobrinos de Donald: Juanito, Jaimito y Jorgito (o Huey, Dewey y Louie), una moneda de la suerte para, a continuación, ser secuestrados por la maligna Mágica De Spell (de mis personajes favoritos de Pato Aventuras y, si me permitís la intromisión, decir que es uno de los mejores arcos argumentales del remake de 2017 de la serie de TV Patoaventuras).
Volviendo al juego, será nuestra la misión de rescatar a cada sobrino y cada una de las monedas, eligiendo el orden de las zonas a completar y que nos lleva a lugares tan pintorescos como un bosque, el polo norte o México lindo y querido. La dinámica de juego está claramente influenciada a la aventura del Pato Donald para las 16 bits de Sega, Quackshot (o viceversa, ya que ambos salieron la misma fecha, el 20 de diciembre de 1991) pero poco tienen que ver el uno con el otro.
Talespin (1991) NES, Game Boy y Game Gear
La primera licencia que comparten tanto Capcom como Sega se trata de TaleSpin (o Aventureros del aire, que es como se le llamo en España). Esta serie cuenta las aventuras de Baloo y Kit, quienes usan como medio de locomoción planeadores y aviones. Pese a compartir el mismo nombre, no pueden tratarse de juegos más diferentes. Capcom apostó en su versión de NES por un juego de naves de desplazamiento horizontal en el que controlaremos a Baloo disparando desde su avión.
Por otro lado, Sega decidió no arriesgar e hizo un típico juego de plataformas en el que controlaremos o a Baloo o a Kit quienes tienen siete días para ganar la competencia contra Don Karnage recolectando diez piezas de carga para poder abrir las aduanas y continuar a la siguiente zona. Como nota curiosa, hubo una versión para la Megadrive que sí permitía un modo de 2 jugadores simultáneos, algo que por las limitaciones técnicas que tenía la Game Gear no pudo tener.
La Sirenita (1991) NES, Game Boy, Master System y Game Gear
La película de nuestra querida Ariel fue otra de las licencias que se repartieron entre Capcom, que desarrolló el título para NES, y Bluesky, que hizo lo propio para las versiones de Sega. Como resultado tenemos dos juegos que, pese a que recogen el arco argumental de la película de Disney, no podrían ser más diferentes tanto a nivel de gráficos como de jugabilidad, donde la versión de Capcom gana por goleada en casi todos sus aspectos.
Capcom nos regaló un juego muy divertido, fluido y fiel al sello de calidad de otros como Ducktales o Chip´n Dale. No obstante, la versión de Sega fue algo más precaria, con un control bastante tosco y jugabilidad complicada que pese a que, en teoría, era superior técnicamente a la versión de NES, no le llegaba ni a la suela de los zapatos.
Land of Illusion (1992) Master System y Game Gear
Debido al éxito de Castle of Illusion, su secuela, Land of Illusion, no se hizo esperar. Sega desarrolló otra excelente aventura que superaba a su predecesor en muchos aspectos. La historia nos vuelve a encarnar al ratón Mickey que se queda dormido mientras lee un cuento de hadas. Al volver en sí, puede ver cómo se encuentra atrapado en dicho cuento.
Una joven aldeana caracterizada como Daisy le indica como el reino se encuentra en peligro debido a que un terrible fantasma robó un cristal mágico encargado de proteger las tierras del mal. Mickey, como buen héroe que es, no duda en ayudar al reino, en el que irá encontrándose con diversos personajes del universo Disney, tanto amigos como villanos.
Land of Illusion nos traslada a un mapa tipo Super Mario Bros 3/World en el que su mayor baza radica en la posibilidad de repetir etapas ya completadas cuyo aliciente se centra en que una vez encontremos ciertos objetos podremos acceder a nuevas zonas. Así podemos conseguir otros nuevos, una especie de backtracking que nos obligará a usar nuestra memoria a la par que nuestros reflejos. Una aventura sobresaliente que mejoraba la experiencia vivida con Castle of Illusion.
Darkwing Duck (1992) NES y Game Boy
¡Soy el terror que aletea en la noche!
Imposible olvidar esta frase de la entrañable serie que buscaba parodiar/homenajear al héroe Batman de DC. Capcom tampoco se hizo esperar a la hora de hacerse con la licencia de El pato Darkwing y traernos sus versiones para NES y un año más tarde su port para Game Boy. No obstante, Capcom decidió no complicarse mucho la vida y coger una de sus franquicias más queridas y adaptarla a esta licencia de Disney. Y es que estamos hablando ni más ni menos que de la famosa saga Megaman. Así pues, Darkwing Duck nos recordará, en gran medida, a los juegos Megaman de NES, pero con ciertos matices para que tenga personalidad propia.
¿Quiere decir esto que Darkwing Duck es mal juego? Pues la respuesta rápida es no, pero empezamos a notar como la originalidad empezaba a escasear (¡si prestamos atención veremos que la postura del pato Darkwing al saltar es la misma que la de Megaman!). ¿Los motivos? Seguramente debido al lanzamiento de Super Nintendo en 1991 que hizo que Capcom ya no se esforzara tanto con futuras licencias de NES.
Ducktales 2 (1993) NES Game Boy
Y llegamos a 1993, año en el que Capcom dejó de esforzarse tanto y nos empiezan a llegar secuelas de casi todos los juegos sacados anteriormente. Empezaremos con Ducktales 2, juego bastante bueno pero que, tristemente, fue desconocido además de un fracaso. ¿El motivo? Seguramente fue debido a que salió en el último arco de vida de la NES y cuando la Super Nintendo ya invadía los mercados con su Street Fighter II. De nuevo controlaremos al tío Gilito en su afán por dar con un gran tesoro que le convierta en el pato más rico del mundo.
Para ello deberá recorrer diferentes puntos del globo y recolectar varios pedazos de un mapa que le llevará a un gran tesoro. Como novedad, el juego tiene la posibilidad de repetir etapas para acceder a nuevas zonas una vez consigamos mejorar el bastón del tío Gilito y ganar nuevas habilidades. Además, cada etapa tiene un mapa secreto que, de recoger todos los pedazos, nos llevará a una nueva etapa (algo meramente opcional y no necesario para acabar el juego). Otro juego sobresaliente y bastante más difícil que su primera parte.
Chip ‘n Dale Rescue Rangers 2 (1993) NES
Y ahora le toca el turno a la secuela de Chip y Chop: los Guardianes Rescatadores con una aventura que continúa exactamente donde se quedó su predecesor. Así pues, el juego inicia con la huida de Fatcat de la cárcel con su consecuente robo de un tesoro nacional. Chip y Chop serán los encargados de recuperarlo en una aventura que poca novedad trae con respecto a su predecesor.
Un entorno algo más cuidado y una banda sonora correcta es suficiente motivo como para poder disfrutar de esta aventura. Como novedad más notable está la posibilidad de usar a nuestro compañero, en caso de jugar en modo cooperativo, como proyectil, así como el completar ciertas zonas bonus exclusivas para dos jugadores. Una aventura divertida que no decepcionará a nadie.
Deep Duck Trouble (1993) Master System y Game Gear
Y llegamos al ocaso de la era Disney en juegos de 8 bits con la secuela de Lucky Dime Caper, de nuevo de la mano de Sega, con Deep Duck Trouble. En esta ocasión, el tío Gilito encuentra un amuleto en un santuario perdido, aparentemente de gran valor, por lo que decide llevárselo. Lamentablemente, el amuleto resulta estar maldito, por lo que el tío Gilito se infla como un globo y pide auxilio a su sobrino Donald para que lo devuelva en un intento de romper la maldición y restaurar su aspecto anterior.
La proeza a voz de pronto puede parecer sencilla, no obstante, todo se complicará cuando veamos que tendremos que encontrar cuatro objetos sagrados que, tras ser reunidos, revelarán el santuario perdido.
De nuevo nos encontramos con la posibilidad de elegir el orden de las 4 primeras zonas que, al ser completadas, nos posibilitarán el acceder a la última. Deep Duck Trouble se trata de un juego de plataformas con desplazamiento horizontal en el que la mayor arma de Donald será saltar encima de los enemigos o lanzarles cajas que iremos encontrando por el escenario.
Legend of Illusion (1995) Game Gear y (1998) Master System
Y con esto tenemos el último juego Disney 8bits además del último de la saga Illusion de esta generación y hasta la generación actual. En esta ocasión, una profecía obliga al rey del reino a afrontar un gran mal. El rey Pete, temeroso de enfrentarla, decide nombrar al lavandero real, Mickey, rey honorario para escurrir el bulto.
Y así comienza la más olvidada de las entregas Illusion, donde cambiaremos radicalmente la jugabilidad de los anteriores por algo más novedoso. En lugar de eliminar enemigos a «culetazos» como en el resto de la franquicia, en esta ocasión Mickey podrá lanzar pastillas de jabón u otros objetos para eliminarlos, algo que aporta cierta frescura a la saga, pero que puede enojar al fan acérrimo debido al cambio tan drástico que tuvo.
Legend of Illusion apuesta por la acción pura y dura alejándose de la exploración, el backtracking o los elementos rolescos de su predecesor, algo que, como hemos dicho, podrá alegrar a unos y/o enfurecer a otros. En general, se trata de un juego que técnicamente alcanza la cúspide técnica de la Game Gear, pero que no es muy recordado precisamente por el momento en el que salió al mercado. Como curiosidad, tuvo un port de dudosa calidad para Master System en 1998 en exclusiva para el mercado brasileño.
En definitiva, un juego muy entretenido pero que no consigue superar en muchos aspectos a su hermano mayor, Land of Illusion, además de que fue el último de la saga Illusion hasta el año 2023, año en el que un Nintendo Direct sorprendió a muchos con la resurrección de dicha saga con Illusion Island, última entrega hasta la fecha que salió en exclusiva en 2023 para Nintendo Switch y que se abrió para el resto de plataformas en 2025.
Mención especial: Disney´s Aladdin (1994) Master System y Game Gear
Aladdin y Jasmine corriendo por los tejados de Agrabah
No quisiéramos despedirnos del artículo sin mencionar este curioso juego, que, lejos de ser «juegazo», es una gran curiosidad. Con Aladdin de Sega, tendremos unos gráficos notables, pero con control de dudosa precisión y que es muy diferente de las experiencias que nos aportaban sus hermanas mayores Megadrive y Super Nintendo, con una jugabilidad bastante variable que nos traslada a pantallas de persecuciones, plataformas, exploración o un incluso un nivel controlando a Jasmine y Aladdin a lomos de la alfombra voladora.
Los videojuegos, cine y música son mi pasión. Empecé a jugar con mi MSX y Game Boy, pasando a Megadrive para luego jugar a las consolas de Sony, de modo que mi base jugona es muy pixel art. Encantado de colaborar aquí y donde sea con tal de transmitir esta pasión al resto de la gente.