Con los puños preparados llega La bestia. Esta nueva película toma como base el mundo de las artes marciales mixtas (MMA) para ofrecer un drama deportivo donde el honor, el dinero y la venganza moverán a sus personajes para enfrentarse entre ellos. Con dirección de Tyler Atkins, se reúnen bajo su batuta Daniel MacPherson, Bren Foster, Mojean Aria, convirtiéndose en luchadores profesionales, mientras que Russell Crowe será el mentor del protagonista (y además escribió el guion junto con David Frigenio).
¿Estáis preparados para entrar en la jaula y resistir todas las embestidas del contrario? Damos por comienzo la crítica bajo la atenta mirada del árbitro. ¡Adelante!
Los problemas los soluciono con mis puños
Patton James -Daniel MacPherson- fue un luchador australiano de MMA prácticamente invencible. Solo la cárcel pudo detenerlo durante unos años y, tras salir de allí, se apartó de la jaula y formó una familia con Luciana -Kelly Gale-. En la actualidad se encuentra sobreviviendo a los pagos con un trabajo en un barco pesquero, mientras observa cómo su hermano, Malon James -Mojean Aria-, sigue sus caminos en los combates de altos niveles.
Pero todo cambia durante el combate de este último con un antiguo rival de Patton, Xavier Grau -Bren Foster-. Es entonces cuando comienzan una serie de movimientos, entre personales y profesionales, que llevarán a Patton a una encrucijada: ¿se mantendrá apartado perdiendo toda oportunidad de vivir o volverá a ponerse los guantes y ejecutará su venganza?

Como hemos podido comprobar con la sinopsis, La bestia no se aleja de los tópicos clásicos de algunos dramas deportivos, donde el protagonista, caído en la desgracia tras el éxito, plantea un regreso imposible por algún objetivo emotivo y, tras un duro entrenamiento, llega el enfrentamiento final que lo decide todo. Y tras pensarlo bien, no creo que los guionistas hayan querido separarse de este esquema, sino que han buscado centrarse más en la carga emotiva, aunando gran cantidad de situaciones que dan más catarsis al épico final.
Es por ello por lo que creo que La bestia acaba funcionando bien, porque está construido como un producto sin grandes pretensiones, teniendo muy claro qué se quiere contar y cómo se quiere contar. Para ello, Tyler apuesta por una narrativa sobria, donde todos los focos recaen sobre el protagonista y donde vamos viendo su evolución psicológica a lo largo de la trama. Lo entendemos, comprendemos sus motivaciones y lo acompañamos en el proceso, al tiempo que la película despliega alrededor una buena cantidad de subtramas que acaban desdibujadas por la propia trama principal. Y es una pena, ya que algunas de ellas plantean algunos conceptos interesantes que se quedan en nada.
Aunque está claro, La bestia acaba poniendo toda su atención el Patton James con un Daniel MacPherson que logra sostener a su personaje hasta el último momento. Quizá no es una actuación llena de estridencias, pero su contención acaba por transmitir esa mezcla entre la rabia y el cansancio. No podemos admitir que sea alguien complejo, pero sí lo suficientemente humano para poder empatizar con él. Su mujer, Luciana, interpretada por Kelly Gale, cobra protagonismo al plantear el plano familiar y la propia lealtad.
Por su parte, también contamos con su hermano Malon, con un Mojean Aria que transmite esa rebeldía juvenil y ese descontrol propio del que se cree por encima de todo (y que ha tenido que crecer sin guía). Su participación es importante en el desarrollo de Patton, al tiempo que no funcionaría sin la contraparte de ambos hermanos: Xavier Grau. Bren Foster convierte al antagonista en una fuerza brutal e implacable, con gran presencia física, aunque sin desarrollo personal más allá de ocupar el otro lado de la jaula.
Russell Crowe, más allá de convertirse en un secundario memorable, aporta su presencia y funciona como el clásico mentor, aunque cede gran protagonismo hacia su hija Rose -Amy Shark-, que le sirve de relevo en la nueva aventura.
Tenemos más personajes, pero la mayoría de ellos no deja de cumplir una función arquetípica, apareciendo, realizando su rol y desapareciendo.
Quédate en el suelo, no te levantes
Pero a quién vamos a engañar. Si hemos venido aquí es para ver cómo se pegan entre ellos y La bestia entiende perfectamente cómo representar la violencia de este deporte. Los combates están muy bien ejecutados, con los actores demostrando gran poderío físico y una gran agilidad. Se alejan, eso sí, de la espectacularidad, buscando más la muestra del desgaste y la desesperación de los participantes. Para esto ayuda Tyler al permitir que las tomas se alarguen, aportando a la vez más inmersión.
Y esto es otro de los aciertos de La bestia, el modo en el que recrea el ambiente de las competiciones de MMA. No solo se quedarán en los enfrentamientos, sino que veremos los entrenamientos previos o las entradas a la jaula, logrando que los aficionados de este deporte disfruten del proceso. Además, la escena climática de la película está rodada durante el evento real One Championship de Tailandia, lo que permite ese nivel de realismo e impacto.
La banda sonora acompaña muy bien los momentos de tensión y épica, logrando que cada impacto (y golpe musical) sea contundente.
Conclusión La Bestia
La bestia no reinventa el cine deportivo y creo que tampoco quiere hacerlo. Entiende perfectamente lo que esperan los espectadores y se lo entrega para que disfruten de una historia de redención contada desde la violencia del MMA. Es cierto que algunas subtramas se quedan a medio camino, pero cuando entran en la jaula todo queda perdonado, encontrando la película su mejor versión. Porque al final lo que buscan es que disfrutes de la acción y la emoción más que mostrarte algo sorpresivo.
La bestia llega a los cines españoles el 22 de mayo de 2026. Agradecemos a Tripictures por la invitación para ver esta película durante el pase de prensa.Beast 'La bestia'
La bestia no reinventa el cine deportivo y creo que tampoco quiere hacerlo. Entiende perfectamente lo que esperan los espectadores y se lo entrega para que disfruten de una historia de redención contada desde la violencia del MMA.

