Entrar en una sala de recreativos para un niño de los 80 era como entrar en un mundo de ilusión y fantasía que no tenía fin, lleno de máquinas arcade que hacían las delicias de los niños y adolescentes de la época. Y este análisis de Prof-Man os va a traer unas cuantas dosis de nostalgia de aquellos tiempos donde los juegos no se medían por sus gráficos espectaculares, ni por su duración, ni siquiera por su historia sino por la adicción y diversión que generaban.
Así que os recomiendo que vayáis a vuestro trastero a recuperar ese joystick antiguo, la tele de tubo y os preparéis para disfrutar de una buena dosis de arcade de la vieja escuela.
Comer sin ser gula
A principios de los 80, los salones recreativos estaban en pleno apogeo en todo el mundo. El videojuego se había consolidado como uno de los medios de diversión favoritos de los jóvenes de la casa y eran interminables las horas que se pasaban allí gastándose toda su paga o en caso de entrar en bancarrota, viendo a los demás como batían todos los récords habidos y por haber en la máquina de turno. Una de esas máquinas era Pac-Man, creada por un joven diseñador de Namco llamado Toru Iwatani. Su idea era crear una máquina arcade que fuera colorida y accesible para que pudiera ser jugada por todo el mundo.
El nombre Pac-Man venía de una onomatopeya en japonés («paku-paku») que representaba el acto de abrir y cerrar la boca para devorar algo. Y como no podía ser de otra forma la inspiración de ese «comecocos» que es el personaje principal del juego, vino de la comida y en este caso de la observación de la figura que queda al comerse la primera porción de una pizza. Curiosamente el juego en un inicio se llama Puck-Man cuando hizo su debut en los arcades nipones pero al empezar a distribuirse en salas recreativas estadounidenses cambió su nombre al definitivo Pac-Man (para evitar vandalismos convirtiendo la primera P en una F).

Han sido muchísimos los juegos desde entonces que se han inspirado o bien han clonado directamente la formula de Pac-Man, hasta el punto en el cual el juego ha conseguido seguir vigente en la mente de jugadores de todas las edades a pesar de haber pasado ya más de 46 años desde que viera la luz en tierras niponas. Y eso nos lleva precisamente a hablar de este Prof-Man que no es sino todo un homenaje a ese clásico comecocos que tanto nos ha hecho disfrutar en mil y un dispositivos y versiones.
Prof-Man no engaña a nadie y ya desde el primer momento destila ese aroma a los viejos clásicos del videojuego que no ofrecen ninguna concesión al jugador y se olvidan de tutoriales o ayudas para meterte de lleno en la acción comiendo píxeles como si no hubiera un mañana. La historia en este caso sustituye la clásica figura del comecocos amarillo por la de la calavera de un profesor universitario de la academia del horror que intenta sobrevivir a los semestres mientras sube de graduación. Como contrapunto tenemos a 4 feroces críticos que intentarán que su carrera acabe lo antes posible.

Ese viejo sabor a arcade
¿En qué va a consistir entonces nuestra aventura con este profesor esquelético? Pues en ir devorando todas las fichas de terror y eso nos llevará al siguiente nivel. Dicho así puede parecer sencillo, pero como antes avanzábamos vamos a tener a cuatro perseguidores que no nos van a poner las cosas sencillas en ningún momento. Estos 4 críticos de películas de terror van a poner toda la carne en el asador para que nuestro profesor experto en cine de terror no consiga llegar al siguiente semestre y por ende a graduarse en la universidad.
La jugabilidad del título como os podéis imaginar no dista demasiado de lo que ya conocemos si hemos jugado alguna vez a Pac-Man en nuestra vida (cosa más que probable). El control de la calavera de nuestro personaje se va a poder mover con los cursores en las cuatro direcciones (o con WASD si os gusta más) o bien con los controles de nuestro gamepad. Y eso es todo lo que vais a necesitar porque el resto va a consistir en ir moviéndose por el escenario esquivando a los críticos y comiéndose las fichas.

Pero no todo va a ser correr delante de estos críticos para evitar que acaben con tus ansias de conocimiento terrorífico, ya que vamos a poder contraatacar en cada nivel gracias a los cuatro regalos terroríficos que vamos a tener a nuestra disposición. Cada vez que devoremos uno de estos regalos seremos nosotros los que podremos dedicarnos a cazar a los críticos, cosa bastante beneficiosa y útil porque eso significará que aumentamos nuestro promedio de calificaciones. Cuando lleguemos a conseguir un 3.0 (acabar con 6 críticos) conseguiremos una vida extra para extender las 3 que tendremos inicialmente.
Además de esta ayuda temporal (al cabo de un rato los críticos volverán a la carga), podemos conseguir vidas extras también devorando los tesoros terroríficos que irán apareciendo aleatoriamente sobre el escenario. Porque al principio en los primeros niveles aunque podría parecer que es bastante sencillo terminar los niveles, si os podemos adelantar que una vez que hayáis llegado al 4 nivel las cosas se complican bastante y los críticos se vuelven mucho más exigentes (y agresivos).

La academia del horror
Como os podéis imaginar Prof-Man es igual de sencillo que lo era Pac-Man, pero en este caso sencillez no implica que la adicción sea proporcional en el mismo grado. Ponerse a los mandos de este juego implica que probablemente vais a estar picados durante una cantidad de tiempo indeterminada, porque os vais a picar intentando pasar nivel tras nivel. De hecho, cada 4 niveles vais a poder conseguir un nuevo titulo académico hasta llegar al doctorado en cine terrorífico.
Eso sí, no todo va a ser positivo en esta nueva versión del arcade clásico. Una cosa es justificar que la parte visual o sonora (incluso de diseño de niveles) respete al original y otra es no incluir cosas tan básicas como una buena integración con Steam (logros, captura de pantalla, etc). Esto le resta bastantes puntos al juego con detalles que sinceramente tenían que haberse incluido ya que se distribuye a través de esta plataforma.

Y es que el aspecto visual y sonoro de este juego es atractivo por lo colorido como le pasaba a nuestro querido Pac-Man, pero Prof-Man se queda un poco corto pudiendo usar otro tipo de recursos actuales para mejorar como se ve. Aunque no tenemos muchos detalles sobre el desarrollador, Prof’s Arcade, si que podemos intuir que la falta de recursos ha podido ser el causante de usar unos recursos visuales y sonoros mucho más modestos.
También nos hubiera gustado que los niveles fueran mucho más variados con cambios constantes en los laberintos o incluso en los críticos pero en este caso se ha optado por un desarrollo muy cercano al arcade clásico y nos quedamos con el único aliciente de una dificultad creciente en cada nivel que superamos.

Por cierto, antes os hemos hablado de la historia del juego y lo curioso del tema es que en realidad es un juego basado en una serie de vídeos narrados por un profesor cadavérico con su propio canal en YouTube. Por si tenéis curiosidad por verlos o simplemente porque os gusta el genero de terror os recomiendo que os paséis directamente por el canal de Time For Terror y veáis de donde sale este juego.
Conclusión
Prof-Man es un juego que apela a la nostalgia de aquellos jugadores de máquinas arcade de finales de los 70 y principios de los 80. Aún siendo un título que no aporta nada nuevo al clásico Pac-Man si que es cierto que conserva la simplicidad del original y es muy adictivo (y mucho mejor para nuestros bolsillos con la cantidad de monedas 5 duros que nos ahorramos).
Si quieres un juego adictivo con el que puedas rellenar esos pequeños huecos libres que a veces son los únicos que tenemos en nuestra vorágine diaria, este Prof-Man puede ser una opción más que válida.
Prof-Man ya está disponible para PC (Steam) desde el 15 de octubre.
Este análisis se ha realizado gracias a un código de prensa facilitado por Prof’s Arcade.Este juego ha sido analizado en un ordenador de las siguientes características:
- Sistema Operativo: Windows 11 Pro 24H2
- Procesador: AMD Ryzen 7 9800X3D
- Memoria RAM: 32GB DDR5 6000Mhz
- Disco Duro: M.2 NVMe 7000Mbs Gen4
- Tarjeta Gráfica: AMD Radeon RX 9070XT 16GB
Prof-Man
Un arcade poco innovador pero adictivo que intenta rendir un homenaje a uno de los más grandes videojuegos de todos los tiempos, Pac-Man
Lo mejor
- Muy adictivo
- Mecanicas jugables simples pero efectivas
- Rejugabilidad
Lo peor
- Integración nula con Steam
- Ninguna novedad jugable con respecto al original
- Poca variedad de escenarios
- Visualmente poco atractivo
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Jugabilidad
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Apartado artístico
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Apartado sonoro
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Rendimiento




