Volvemos a la isla de los Yoshis de la mano del análisis de Yoshi and the Mysterious Book para Nintendo Switch 2, nueva aventura protagonizada por el dinosaurio más querido de la industria Nintendo (y por servidor) que promete amenizarnos las tardes con un título que rebosa originalidad y que aporta mucha frescura a la franquicia.
En esta ocasión, nuestro simpático dinosaurio hará las labores de investigador de monstruos que, cual reportaje de National Geographic, deberá descubrir y estudiar las costumbres y características de decenas de criaturas, a cada cual más rara y diferente, para completar un bestiario de lo más original. Estudiar siempre suena a algo muy aburrido, aunque si Nintendo esta por medio, estamos seguros de que no será tan terrible. ¿O tal vez sí?
Un extraño libro
La aventura inicia con Bowsy rebuscando en las mazmorras del castillo cuando encuentra un extraño libro que le llama la atención y que termina llevándole a Yoshi´s Island, el hogar de los Yoshis. Mientras sobrevuela la isla, algo ocurre y hace que dicho libro se estrelle en la isla y que los Yoshis den con él. El libro es mágico, tiene vida propia y se presenta como Profesor Leo, e indica a los simpáticos dinosaurios que es una especie de biblioteca andante (aunque en realidad se trata de un bestiario) sobre diferentes criaturas.
No obstante, tiene un problema, ha perdido toda la información sobre ellos y no se acuerda de nada. Por ello, ruega auxilio e invita a los Yoshis a que naveguen por sus páginas para que investiguen dichas criaturas en pos de estudiar sus características.

Y así, da comienzo Yoshi and the Mysterious Book, nuevo título de la franquicia «Yoshi´s Island» y primero de la nueva consola de Nintendo, la Switch 2. Como viene siendo habitual en juegos de la marca Nintendo, el juego ni se centra en la historia ni pretende darle mayor importancia más allá que ser la mera excusa para ponernos en contexto, por lo que no busquéis giros de guion ni dobles tintas, ya que todo es incluso más simple de lo que parece ya a simple vista.
Si estamos familiarizados con los juegos de Yoshi, el dinosaurio tendrá todos sus movimientos característicos, como son correr, saltar, flotar en el aire, comer todo lo que se mueve (o al menos intentarlo), crear huevos, lanzarlos, caer en picado con el culete, etcétera. También podrá reptar por el suelo para meterse en pequeñas galerías para así acceder a lugares ocultos, porque os lo adelanto ya, Yoshi and the Mysterious Book se aleja de ser un juego arcade puro y duro, como nos tiene acostumbrados la franquicia, para pasar a ser un juego de plataformas, exploración y experimentación; siendo estos dos últimos puntos las dos grandes piedras angulares en los que más se centra.

Explorando el interior de las páginas
Una vez que aceptamos ayudar al Profesor Leo y elegimos qué Yoshi queremos controlar (podremos elegir el color que queramos entre la inmensa gama de colores Yoshi en cualquier momento de la aventura), se irán abriendo los capítulos, que en realidad es una forma de llamar a los diferentes mundos del juego. Así pues, habrá varios, cada uno caracterizado con su propio bioma, como son un bosque, la costa, lo alto de la montaña, e incluso lugares tan insólitos como la luna.

Una vez entre sus páginas, tendremos que explorar con una lupa en búsqueda de cosas que nos llamen la atención, generalmente las criaturas que queremos investigar, ya que cada una de ellas tendrá su propio nivel tematizado. Cabe mencionar que cada nivel nos puede llevar unos 10 minutos acabarlo, un poco más si exploramos a fondo. Tendremos que experimentar con cada bicho cosas como qué sabor tienen, qué pasa si les lanzamos huevos, sumergimos en agua, echamos al fuego…

Todo un mundo que recapitular
Como «novedad» jugable en cuanto a mecánicas se refiere es que, al igual que bebé Mario, bebé Peach, etc. podremos poner en nuestro lomo la mayor parte de estas criaturas y experimentar sus efectos. Por poner un ejemplo, si ponemos un monstruo pescador podremos usarlo para pescar, si tiene forma de paraguas lo podremos usar de paracaídas, y es aquí cuando explota la creatividad y se potencia enormemente la exploración, ya que muchas habilidades nos abrirán nuevas rutas o secretos o nos harán descubrir cosas curiosas sobre los monstruos como son costumbres o lugares donde anidan, cosas que hacen al título un juego muy rejugable ya que ir descubriendo cosas es un auténtico pique.

Además, en algunos niveles podremos encontrar criaturas que conozcamos de antes y allí realizar nuevos descubrimientos en sus fichas, por lo que si vemos huecos en su bestiario cabe advertir que antes de volvernos locos a remover Roma con Santiago tenemos que tener en cuenta que igual se desbloquean en niveles posteriores.
Y aunque dicho así de pronto puede sonar complicado eso de «investigar», nada más lejos de la realidad, ya que todo está introducido de forma muy natural y orgánica y la mayor parte de las cosas saldrán «solas». Como puntualización, hemos de aclarar que hay otras muy enrevesadas que nos harán exprimirnos la cabeza, y que si, pese a todo no damos con ello, podremos comprar pistas gracias a las runas (la divisa del juego que hay todos los niveles) que arrojarán luz acerca de lo que hay que hacer para dar con esa entrada-investigación que se nos resiste. Por supuesto, el uso de los amiibos de Yoshi, Bowsy y Poochy están aceptados.

Cada entrada que descubramos tiene al final del nivel una recompensa a base de estrellas (a más complicada que haya sido de descubrir, más estrellas nos dará) que a su vez servirán para desbloquear nuevos capítulos o mundos en el juego. Pero esto es una espada de doble filo, ya que permite acabar el juego de forma un tanto abrupta si hemos explorado los primeros mundos con tesón y hemos acumulado gran cantidad de estrellas, cosa que nos permitirá acceder al último capítulo del libro sin siquiera visitar los que hay de por medio.
Esto se traduce a unas 4-5 horas de juego, aunque aclaro que si no somos speedrunners y tenemos un perfil gamer más completista y nos gusta hacernos el juego al 100%, estas se dispararán a más del doble.
De todos modos, el juego está pensado para disfrutarlo en plan «chill«, esto es, saboreándolo, entreteniéndonos explorando y experimentando, alejando de su ecuación jugable la frustración y la dificultad, y tan claro lo tiene que Yoshi es inmortal el 99% de la aventura, incluso cuando se precipita por un barranco (cosa que hará que aparezca en la plataforma más cercana).

¿Esto hace el juego poco desafiante para el jugador experimentado? Pues quizás sí, quizás no, dependiendo desde qué prisma se mire, tal como hemos dicho, algunos registros son complicados de descubrir, mientras lo que es el juego en sí es bastante sencillito. Mencionar que tendremos un post-game muy majo con nuevos mundos y criaturas no recicladas que investigar y que le dan mucha vida extra al título, ya que hemos echado de menos alguna investigación de criatura más tipo «jefe final».
Apartado artístico y sonoro
El apartado gráfico y artístico de los juegos de Yoshi siempre se ha caracterizado por ser de los más originales y frescos de los títulos de Nintendo, no en vano la franquicia ha pasado por tener un aspecto similar al de un ovillo de lana con Yoshi´s Wooly World, a otro más tipo cartón como pasó con Yoshi´s Crafted World. En esta ocasión, le ha tocado el turno a una estética más libro de cuentos con gráficos muy infantiles que nos recordarán terriblemente a lo visto en anteriores Yoshi´s Island y trazos de libro aderezados con colores muy cálidos y amables.

La animación utilizada para los personajes es algo más brusca de lo habitual debido a que no tienen animaciones al uso como tienen otros triple A, que hacen gala de una amplia cantidad de FPS a la hora de moverse, sino que es algo que bien recuerda al Stop Motion que tienen películas como El mundo de Coraline o Kubo y las dos cuerdas mágicas, que le viene ni que pintado a este aspecto sacado de una fábula de niños.
Las diversas criaturas que iremos viendo serán de lo más originales y sus diseños se adecuarán a las habilidades que Yoshi puede adoptar, cosas tan dispares como un pez globo que usar para propulsarnos por los aires, o medusas llenas de agua para expulsar y utilizar como si de un jetpack se tratara.
Habrá otras de colosales dimensiones que, evidentemente, no podremos ni comer ni montar a nuestro lomo, pero seguro que hay alguna otra forma de servirnos de sus habilidades. ¡Os tocará a vosotros investigarlas! ¿Significa esto que la animación es brusca? ¡En absoluto! Yoshi and the Mysteriorus Book trascurre de forma muy fluida y estable y Yoshi responde perfectamente a los controles.

Las partituras que acompañan el juego son las clásicas de este género, aunque hay una particularidad en algunas pantallas del juego que personalmente me han llamado la atención. Algunos niveles juegan con el tema sonoro de forma que iremos componiendo canciones casi sin darnos cuenta; por ejemplo, hay un nivel que tendremos que hacer cantar a unas ranas y nos iremos dando cuenta que en realidad son canciones populares que todos conocemos, o hay monstruos a los que les encanta la música y a los que habrá que proporcionar objetos que puedan usar a modo de instrumentos.
Dichos niveles a veces empiezan en silencio, con la música sonando como con timidez, pero que irán tomando forma y consistencia a medida que hagamos dichas investigaciones musicales. Una forma muy orgánica de implementar la música en la jugabilidad que particularmente me ha encantado.

El juego utilizará el «típico idioma inventado de Nintendo», con subtítulos en español muy bien geolocalizados, donde cobra total protagonismo el Prof. Leo, que nos hablará in-game cada vez que hagamos un descubrimiento con comentarios, a veces graciosos, a veces jocosos, sobre lo que acabamos de descubrir. También, pulsando un botón, nos dará alguna pequeña pista sobre qué hacer para avanzar (y si nos sirve de poco os recordamos como dijimos antes que existe la posibilidad de comprar un presagio de como desbloquear alguna entrada del bestiario).
Conclusión
Yoshi and the Mysterious Book nos propone una aventura fresca, divertida y original con la que pasarnos horas atrapados «entre sus páginas». Un juego que decide dejar aparte las premisas dificultad y reflejos a las que los juegos nos tienen acostumbrados para centrarse en la curiosidad, investigación y experimentación, todo un cóctel que lo convierte en una elección más que interesante, y un juego obligatorio de tener en nuestra biblioteca Nintendo. Además de un título ideal con el que entretenernos junto a los más pequeños de la casa (la inmortalidad de Yoshi ayuda bastante).
Una aventura muy recomendable cuya duración puede variar entre las 4 y 12 horas dependiendo de lo curiosos y meticulosos que seamos y de si queremos disfrutar el juego y empaparnos de la experiencia, o por el contrario queremos acabarlo rápido para pasar «al siguiente» (algo que para nada recomiendo), y cuya mayor pega sea quizás sea el no tener un modo para dos jugadores, aunque este fuera de forma local.
Yoshi and the Mysterious Book ya se encuentra disponible de forma exclusiva para Nintendo Switch 2 tanto en formato físico como en formato digital.
Yoshi and the Mysterious Book
Yoshi and the Mysterious Book nos propone el regreso a la isla de los Yoshis con una aventura fresca, divertida y original con la que pasarnos horas atrapados "entre sus páginas". Un juego que decide dejar aparte las premisas dificultad y reflejos a las que los juegos nos tienen acostumbrados para centrarse en la curiosidad, investigación y experimentación, todo un coctel que lo convierte en una elección más que interesante, y un juego obligatorio de tener en nuestra biblioteca Nintendo
Lo mejor
- El impecable apartado artístico
- La jugabilidad, juego super original
Lo peor
- No tiene modo cooperativo
- Poco exigente para algunos jugadores
- Pocos jefes finales
-
Historia
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Jugabilidad
-
Apartado artístico
-
Apartado sonoro




