Tiempo de victoria es la nueva película del director Anthony Maras y está protagonizada por Andrew Scott, Brendan Fraser, Kerry Condon, Damian Lewis y Chris Messina. Se trata de un drama bélico que cuenta la intrahistoria del desembarco de Normandia y que llegará a los cines el próximo 18 de septiembre de la mano de DeaPlaneta, a quienes agradecemos la invitación para poder traeros esta crítica con nuestra opinión..
Planeando el Día D a la Hora H
Tiempo de victoria (Pressure en su título original en inglés) cuenta la historia de cómo James Stagg, el jefe del servicio meteorólogo británico encargado de preparar el pronóstico del tiempo para el ejército aliado, fue el responsable de decidir si se podía llevar a cabo el desembarco en Normandia el día previsto, a pesar del posible mal tiempo. Y cómo el general Eisenhower no estuvo contento con la posibilidad de un retraso y tuvo que decidir si debía confiar en una información de la que no podía estar completamente seguro o si daba la orden de continuar con los planes como estaban previstos.
El dilema era comprensible, pues el desembarco estaba programado para el 5 de junio de 1944. Todo estaba planeado al detalle, habían preparado señuelos para el ejército alemán, les habían hecho creer que entrarían por Calais, y si lo retrasaban corrían el peligro de ver descubierto un plan que llevaba un año gestándose. Era una estrategia de la que dependían el final de la guerra y el futuro de muchísimas personas.
¿Se atreverían a posponer la invasión? ¿O arriesgarían las vidas de miles de soldados?
Esta historia también fue contada parcialmente en el clásico El día más largo (Ken Annakin, Bernhard Wicki y Andrew Marton, 1962). Durante la primera parte de esta película protagonizada por actores de la talla de John Wayne, Henry Fonda, Sean Connery, Richard Burton y Robert Mitchum se mencionaba el mal tiempo y el riesgo que corría la misión, pero no se hacía alusión a la importancia de la meteorología. porque se enfocaba en la entrada en Normandía
Duelo de actores: Andrew Scott y Brendan Fraiser
Andrew Scott interpreta a James Martin Stagg, el oficial de meteorología de la Royal Air Force en el que Eisenhower no confía demasiado, y tiene que hacerse respetar porque cree firmemente en la interpretación de sus pronósticos, y eso quiere decir que si los planes se llevan a cabo se perderán innumerables vidas de soldados, de casi adolescentes, y la misión se vería gravemente comprometida. Pero sólo tiene su capacidad de persuasión para convencerlos.
El actor que encarnó al excéntrico Jim Moriarty en Sherlock ya está familiarizado con los temas bélicos, ya que participó en 1917 (Sam Mendes, 2019), en este caso sobre la Primera Guerra Mundial. Pero su trayectoria como actor demuestra que es un intérprete camaleónico y carismático.

Es digno de destacar el resurgimiento en la industria de Brendan Fraser. Triunfó como Rick O’Conell en la franquicia de La momia (Stephen Sommers, 1999), aunque obviaremos que existe una tercera entrega. Después pasó años relegado a pequeños papeles, pero su meteórico regreso con La ballena (Darren Aronofsky, 2022) le ha devuelto a lo más alto con nuevos proyectos como Familia de alquiler (Hikari, 2025) o Diamond (Andy Garcia, 2026), y el próximo regreso del personaje que le lanzó a la fama.
Las escenas que comparten estos dos actores son las más potentes de la película, y también las más importantes para el transcurso de la trama. Mientras se desarrollan las discusiones sobre el tiempo, los enfrentamientos entre Stagg y Eisenhower aportan escenas llenas de tensión cercanas al thriller con unas interpretaciones llenas de fuerza.
También tiene un papel relevante Kerry Condon, que estuvo deslumbrante en Almas en pena en Inisherin (Martin McDonagh, 2022), como Kay Summersby, la secretaria personal de Dwight Eisenhower y casi el único apoyo de James Stagg. Un personaje femenino fuerte y con carácter que es poco frecuente en las películas centradas en este conflicto bélico (a no ser que apareciera una enfermera).
La importancia de la dirección artística y el sonido
Cobran especial relevancia los aspectos de la dirección artística y la ambientación histórica en una película sobre la Segunda Guerra Mundial que no transcurre en las trincheras. En cuanto a los efectos sonoros, es importante el uso de los silencios, el sonido y los diálogos para generar el clima de tensión.
Conclusión de Tiempo de victoria
¿Quién iba a pensar que una película sobre el tiempo que iba a hacer en un día concreto podía ser tan interesante? Pero no hablamos de un día cualquiera, sino uno de los más relevantes del siglo XX y Tiempo de victoria nos relata un aspecto poco conocido de la historia tras el Día D, y de un personaje desconocido que es un nombre a pie de página en los libros de historia, pero que fue esencial para el desenlace de la guerra.
Se trata de una película altamente recomendable, que nos muestra una parte trascendental de un momento crucial de la historia, con muy buenas interpretaciones tanto de los actores protagonistas como de los secundarios, que se complementan con la dirección artística y unos últimos momentos emocionantes.
Tiempo de victoria
Una película imprescindible para frikis de la Segunda Guerra Mundial, pero también recomendable para aficionados al thriller y al drama hisórico en general. Es maravilloso seguir descubriendo aspectos de un acontecimiento que sucedió hace 82 años.




