Los Anillos de Poder vuelve a Prime Video el próximo 11 de noviembre con su tercera temporada, y esta vez la serie se adentra en uno de los capítulos más esperados (y temidos) de toda la Segunda Edad: la caída de Khazad-dûm. Después de dos temporadas sentando las bases y desenmascarando a Sauron, la historia da un salto de cinco años y promete meternos de lleno en la guerra, la forja del Anillo Único y el destino de los enanos bajo la montaña.
¿Nos acompañáis a repasar todo lo que necesitáis saber antes del estreno?
La Tierra Media se prepara para la guerra
Cuando Los Anillos de Poder se estrenó en 2022, la expectación era enorme y, siendo sinceros, también lo eran las dudas. Amazon se había gastado una fortuna en derechos y producción, y la pregunta que sobrevolaba nuestras cabezas era si una serie ambientada miles de años antes de El Señor de los Anillos podría conectar con el público sin los personajes que todo el mundo conocía (y adoraba) de las películas de Peter Jackson.

Tres años y dos temporadas después, la serie ha ido encontrando su propio camino a base de ensayo y error. Y ahora, con la tercera entrega a la vuelta de la esquina, todo apunta a que está a punto de entrar en su fase más oscura: la caída de Khazad-dûm.
Además, la tercera temporada dará un salto temporal de cinco años respecto a los acontecimientos de la segunda, y los propios showrunners han querido dejar algo claro: no hace falta haberse visto las entregas anteriores para disfrutar de lo que viene. Así que si te daba pereza ponerte con la serie… que sepas que no es del todo necesario.
Anteriormente en Los Anillos de Poder…
La primera temporada se dedicó, sobre todo, a sentar las bases. Ahí estaba Galadriel (Morfydd Clark) obsesionada con encontrar a Sauron tras la Guerra contra Morgoth, la fundación de Númenor como potencia naval y militar, y la llegada de los Anillos. La gran sorpresa final (la revelación de que Sauron llevaba toda la temporada disfrazado de Halbrand, el supuesto rey exiliado que ayudaba a Galadriel) dio mucho que hablar en redes, en más de un sentido.
También asistimos al descubrimiento del Mithril en Khazad-dûm un material que, como ya saben los fans de la saga, acabará siendo la perdición del reino. Vamos, que ya nos pusieron los dientes largos para asistir al desastre.

La segunda temporada subió el ritmo, y de qué manera. Sauron, ya desenmascarado, se dedicó a manipular a Celebrimbor para completar la forja de los Anillos de Poder, mientras en Eregion se fraguaba la traición. Pero si hubomomento que marcó a los enanos (y también a la audiencia), fue la muerte del rey Durin III a manos del Balrog que llevaba siglos dormido bajo la montaña. Y, a diferencia de cierto mago gris/blanco que todos conocemos, Durin III no ha vuelto.
Su hijo, Durin IV, heredó la corona en el peor momento posible: con Sauron recuperando fuerzas y la sombra de la guerra extendiéndose por toda la Tierra Media. Vamos un regalazo de bienvenida al trono…
Fue una temporada de opiniones muy divididas (algunos la encontraron un poco lenta, otros la defendieron como una mejora notable respecto a la primera) pero dejó el tablero perfectamente colocado para lo que nos espera.
Adiós (por ahora) a los pelosos
Y no podíamos dejar fuera de este repaso a los pelosos, porque su historia ha sido, para muchos, una de las sorpresas más entrañables de la serie. Nori Brandyfoot (Markella Kavenagh) se convirtió desde el primer episodio en el corazón de esa trama, la curiosa que se atrevía a mirar más allá de las rutas migratorias de su gente para ayudar a un extraño caído del cielo… literalmente.
Porque sí, el Extraño (Daniel Weyman) fue uno de los grandes misterios de la primera temporada, y buena parte de la segunda se dedicó a resolverlo: entre pistas, guiños y alguna que otra teoría desmentida por el camino, todo apuntaba a que estábamos ante uno de los Istari, los magos enviados a la Tierra Media, y más concretamente a un futuro Gandalf. Su periplo junto a Nori y Poppy (Megan Richards) tuvo de todo: momentos tiernos, otros más oscuros con la aparición de los Magos Oscuros, y una despedida al final de la segunda temporada que marcó un antes y un después para los pelosos.

Y es que, según ha trascendido, tras esa despedida, Nori y Poppy desaparecerán de la historia en la temporada 3, mientras que el Gandalf (evidentemente) sí seguirá presente en la trama. Al parecer, los responsables de la producción han decidido relegar el hilo de los pelosos para concentrar todos los esfuerzos en el gran conflicto que se avecina, dejando así fuera a esta comunidad justo cuando la guerra contra Sauron entra en su fase más decisiva.
Es una decisión que, sin duda, dividirá opiniones: para parte del público esta trama nunca terminó de encajar del todo con el resto de la serie, mientras que para otros era una historia bonita y entrañable. Sea como sea, todo apunta a que el camino de Nori y Poppy queda en pausa (al menos por ahora), mientras Los Anillos de Poder centrará toda su artillería en Khazad-dûm, la forja del Anillo Único y el resto de acontecimientos para los que nos han venido preparando durante este tiempo.
Un reparto que se ha ganado su sitio
Más allá de la trama, estas dos primeras temporadas también sirvieron para consolidar un reparto que se ha ido ganando al público poco a poco. Morfydd Clark se ha convertido en una Galadriel con muchos más matices de lo que muchos esperaban al principio, lejos de la versión más férrea que Cate Blanchett interpretó en las películas. Owain Arthur, como Durin IV, ha sido sin duda uno de los mejores fichajes de la serie, y el trabajo de Charlie Vickers como Sauron ha sido irreprochable, un personaje que además ha tenido que reinventarse constantemente hasta alcanzar su verdadera identidad como Sauron.
Tampoco podemos olvidarnos de Maxim Baldry, que da vida a Isildur, uno de los grandes líderes de Númenor, y cuyo destino ya conocemos de sobra por las películas. Y en el otro bando, Sam Hazeldine ha sabido imprimirle una crueldad muy particular a Adar, el líder de los orcos, un personaje que ha ido ganando complejidad temporada tras temporada, lejos del villano plano que podría haber sido sobre el papel.
Y hablando de villanos nada planos, el tráiler que salió hace un tiempo ya nos dejó entrever el momento que todos los fans llevan esperando desde el principio: Sauron forjando el Anillo Único en el Monte del Destino. Los propios showrunners han descrito la secuencia como la más ambiciosa y técnicamente compleja que se ha rodado en toda la serie hasta la fecha, así que las expectativas están por las nubes.
A la sombra de Jackson: el peso de las películas
Porque si hay algo que ha perseguido a Los Anillos de Poder desde el primer anuncio, es la sombra alargada de las películas. No es una comparación justa: Jackson tuvo tres películas de tres horas para contar una sola historia con un elenco ya perfilado por Tolkien hasta el último detalle, mientras que aquí el reto era otro completamente distinto, construir personajes y tramas para una Segunda Edad de la que el propio autor apenas dejó esbozos. Y encima hacerlo delante de un fandom que se sabe el legendarium de memoria y que no perdona una licencia creativa así como así.

Esa tensión se ha notado. Los primeros episodios de la temporada uno recibieron críticas por ritmo y por decisiones de casting que generaron un debate que se salió bastante de madre en su momento, y la sombra de la comparación con Jackson planeó sobre cada escena, cada línea de diálogo, cada plano de Nueva Zelanda que recordaba (o no) a lo que ya habíamos visto en pantalla grande hace veinte años. La segunda temporada, con todo, empezó a demostrar que la serie tenía algo propio que decir, aunque fuera a un ritmo distinto al que estábamos acostumbrados.
Lo curioso es que, con el paso de las temporadas, parte de esa comunidad más reacia ha ido cediendo terreno, no porque la serie haya dejado de tomar decisiones arriesgadas, sino porque esas decisiones han empezado a tener consecuencias narrativas de peso, como la caída de Durin III. Encontrar un equilibrio entre honrar el material original y contar algo nuevo nunca iba a ser sencillo, y probablemente Los Anillos de Poder seguirá dividiendo opiniones hasta el último episodio, pero al menos ya no da la sensación de estar compitiendo directamente con Jackson, sino de intentar labrarse su propio hueco dentro del universo.
Caras nuevas
Con este nivel de personajes en la serie, es normal que la producción esté ampliando ahora el círculo familiar de los enanos: si Khazad-dûm va a ser uno de los grandes escenarios de la temporada 3, tiene sentido que el público conozca mejor a quienes van a vivir su caída en primera persona (junto con nosotros, claro).

Y precisamente ahí entra la última noticia: la serie acaba de fichar a Lee Braithwaite y Amber Mendez-Martin para interpretar a Gamli y Gerda, los hijos del rey Durin IV y la reina Disa. Ambos personajes ya habían aparecido antes, aunque siempre en un segundo plano, casi como parte del decorado, pero eso está a punto de cambiar.
Una cosa interesante respecto a la trama de los enanos, es que Gamli y Gerda son personajes originales de la serie que no existen en el canon escrito por Tolkien, así que los guionistas tienen barra libre para decidir su destino. Y dado el estado en el que se encuentra Khazad-dûm, esa libertad creativa puede darnos muchas sorpresas y esperamos, momentos de esos que se quedan grabados en la retina, porque Los Anillos de Poder puede tener fallos si, pero si algo le sobra espectacularidad. Y no sé vosotros, pero aquí estamos deseando ver cómo han orquestado la caída de Khazad-dûm.
Un estreno distinto a los anteriores
Prime Video también ha decidido cambiar la estrategia de lanzamiento. Las dos primeras temporadas siguieron un modelo parecido: varios episodios de golpe al principio y luego un goteo semanal, la fórmula habitual en el streaming y la misma que usan series como The Boys.
Esta vez, sin embargo, la temporada 3 rompe con esa costumbre. Los cuatro primeros episodios llegarán juntos el 11 de noviembre, los episodios 5 y 6 se estrenarán el 18 de noviembre, y los dos últimos, el 7 y el 8, cerrarán la temporada el 25 de noviembre. En total, toda la temporada quedará concentrada en apenas tres semanas: un ritmo mucho más compacto que el de las entregas anteriores.
Lo que viene después
El regreso de la serie no será el único gran acontecimiento para los fans de la Tierra Media. The Hunt of Gollum marcará también la vuelta de la franquicia a los cines, con Andy Serkis repitiendo como Gollum y, esta vez, sentado también en la silla de director. La película llegará el 17 de diciembre de 2027, (curiosamente la misma fecha que Avengers: Secret Wars, la guerra está servida en la taquilla!). La historia estará ambientada entre El Hobbit y La Comunidad del Anillo, y traerá de vuelta caras conocidas de las películas originales, aunque con un cambio significativo: Jamie Dornan será el nuevo Aragorn.

Por ahora, Los Anillos de Poder no tiene confirmación oficial de una cuarta temporada, aunque todo apunta a que ya se está gestando en las primeras fases de desarrollo, y podría anunciarse antes o poco después del estreno de la tercera entrega. No sería ninguna sorpresa: Amazon ha dejado claro desde el principio que su intención era planificar la serie a largo plazo, con varias temporadas pensadas de antemano para cubrir toda la Segunda Edad, desde la forja de los Anillos hasta la caída de Númenor y la Última Alianza entre elfos y hombres.
Con la caída de Khazad-dûm cada vez más cerca, la forja del Anillo Único en el horizonte y una Tierra Media que se prepara para la guerra, todo indica que esta será la temporada más ambiciosa que ha tenido la serie hasta la fecha.
Y desde ChicasGamers estamos muy pero que muy expectantes!




