Ninguno de nosotros nos esperábamos el regreso de la saga Metro este año. Por fin hemos podido presenciar el primer vistazo real a Metro 2039. Esta nueva entrega de 4A Games no es solo una continuación; es una declaración de intenciones que pretende devolver la franquicia a la opresión absoluta de los túneles, alejándose de los espacios abiertos que exploramos en la anterior entrega para recordarnos por qué el Metro de Moscú es uno de los escenarios más aterradores del videojuego.
Un nuevo orden bajo el puño de hierro de Hunter
Uno de los puntos que más nos ha impactado de esta revelación es el drástico cambio en el panorama geopolítico de las estaciones. La esperanza que vislumbramos en el pasado parece haberse desvanecido. Ahora, el sistema de túneles está dominado por el Novoreich, un régimen que ha logrado lo que parecía imposible: unificar gran parte del Metro bajo un control totalitario.
A la cabeza de esta organización se encuentra un viejo conocido para los lectores de las novelas y jugadores del primer título: Hunter. El que fuera un mentor y una figura heroica para muchos, se presenta ahora como el «Fuhrer», un líder implacable que utiliza la propaganda y el miedo para mantener el orden. Su ascenso al poder parece haber transformado el metro en una olla a presión donde la disidencia se paga con la vida.
La llegada de «The Stranger»
Artyom ya no será el centro de la narrativa. En su lugar, tomaremos el control de The Stranger (El Extraño). A diferencia del protagonista «mudo» al que estamos acostumbrados, este nuevo personaje tiene voz propia y una personalidad marcada por un trauma profundo.
Se trata de un hombre que huyó del horror de las estaciones y que, por motivos que aún no han sido revelados del todo, se ve obligado a descender de nuevo a ese infierno. Sus pesadillas y su inestabilidad psicológica jugarán un papel fundamental en la jugabilidad, introduciendo elementos de terror psicológico que difuminan la línea entre lo que es real y lo que son alucinaciones producidas por la radiación y el estrés postraumático.
Evolución técnica y jugabilidad claustrofóbica
El motor 4A Engine ha sido llevado al límite para esta entrega. Podemos ver un salto cualitativo en la gestión de partículas y en la iluminación dinámica. Los túneles ya no son solo «pasillos oscuros»; ahora cuentan con una profundidad visual que permite ver cómo la humedad resbala por las paredes oxidadas o cómo el humo de las hogueras se dispersa de forma realista.
En cuanto a las mecánicas, se mantiene el ADN de la saga:
- Las balas vuelven a ser la moneda de cambio y un recurso escaso que nos hará dudar antes de apretar el gatillo.
- La máscara de gas sigue siendo nuestra mejor amiga y nuestra peor enemiga. Hemos visto que ahora el sistema de daños en el visor es más dinámico, obligándonos a repararlo con materiales de fortuna en mitad de los enfrentamientos.
- El diseño de niveles parece estar más enfocado a la verticalidad dentro de las estaciones, permitiéndonos abordar los campamentos del Novoreich de formas más creativas.
Un enfoque en el horror puro
Desde el estudio han subrayado que Metro 2039 es el capítulo más oscuro de la serie. No se trata solo de disparar a mutantes; se trata de sobrevivir a la degradación humana. La atmósfera es espesa, cargada de una sensación de fatalismo que impregna cada diálogo y cada rincón de las estaciones habitadas. La banda sonora, con esos tonos industriales y melancólicos, acompaña perfectamente esta visión de un mundo que se niega a morir pero que ha olvidado cómo vivir.
Finalmente, para quienes ya estén preparando su equipo de supervivencia, la espera no será excesivamente larga. El título tiene previsto su lanzamiento para la ventana de invierno de 2026. Nosotros podremos disfrutar de esta experiencia en la nueva generación de consolas y PC, ya que Metro 2039 estará disponible en Xbox, PlayStation 5 y PC, aprovechando al máximo las tecnologías de trazado de rayos y tiempos de carga ultrarrápidos para que la inmersión en las profundidades de Moscú sea total.

