Si perteneces a esa gloriosa generación que creció escuchando el atronador e inconfundible sonido de arranque de la primera PlayStation, sí, esa melodía que retumbaba en el salón de tus padres a las tres de la tarde mientras intentabas pasar desapercibido, prepárate.
El Grupo LEGO y PlayStation han decidido unir fuerzas para perpetrar el atraco perfecto a nuestros corazones (y a nuestras carteras). ¿El botín? Un espectacular set de 1.911 piezas que recrea con un gran nivel de detalle la legendaria consola gris con la que todos perdimos la noción del tiempo.
PlayStation: Santo Grial de Sony
No estamos hablando de una figurita diminuta ni de un llavero gracioso. Esto es una réplica a escala casi 1:1, diseñada con todo el amor del mundo para quienes crecieron con ella. Con sus 6 cm de alto, 26 cm de ancho y 19 cm de profundidad, el modelo es una obra de arte del bloque de construcción.
Los diseñadores han incluido botones funcionales. Podrás apretar el clásico botón de Encender y el mítico Abrir para sentir de nuevo esa emoción táctil que poco a poco desaparecerá con el fin del formato físico. Además, incluye el icónico mando original, el clásico, el que no tenía ni joysticks analógicos, equipado con su propio cable de ladrillos listo para enchufarse a la consola.
Secretos ocultos: Un viaje alucinante a 1997 y 1999
Por si construir la mítica consola no fuera suficiente para que se te salte una lagrimita, el set esconde una sorpresa de esas que te hacen aplaudir con las orejas. Al pulsar el botón y abrir la tapa de la consola, en lugar de encontrar un lector de discos, nos encontraremos con dioramas secretos interactivos.
LEGO ha metido dentro de la máquina dos homenajes en miniatura a dos videojuegos que cambiaron las reglas del juego para siempre:
- Gran Turismo (1997): Un micro-circuito con diminutos coches listos para quemar rueda.
- Ape Escape (1999): Una escena épica protagonizada por el inconfundible mono que nos enseñó a cazar simios chiflados por primera vez.
Podremos optar por dejar estos mini escenarios escondidos en las tripas de la consola como un secreto bien guardado, o sacarlos y exponerlos justo al lado para fardar ante cualquier visita que cruce la puerta de tu casa.











