Durante el transcurso del último State of Play, Square Enix decidió dejarnos un regalo bajo el asiento: el shadowdrop de la demo de Final Fantasy Resonance. No tardamos ni un segundo en descargarla y comprobar de primera mano qué nos depara en este título. Nada más iniciar la demo, el propio juego nos recibe con un mensaje de agradecimiento por descargar la prueba, invitándonos a «descubrir los misterios que decidirán el destino del mundo» y confirmando que tenemos acceso al primer capítulo de la historia completa.
Como es lógico en este tipo de pruebas, este «anticipo» impone ciertas barreras para que no rompamos el equilibrio del juego antes de su lanzamiento. El nivel máximo que se puede alcanzar es el 15. Sin embargo, la mejor noticia que nos da esta pantalla de bienvenida es que todo el progreso se podrá transferir a la versión final. Es decir, cuando el título llegue a las tiendas, podremos retomar nuestra partida exactamente donde la dejamos y arrancar directamente desde el segundo capítulo.
Tenemos tres niveles de dificultad: Relajado, Normal y Experto. Nosotros hemos elegido la dificultad Normal, garantizando así una experiencia justa que nos obligue a pensar, pero sin llegar a atascarnos, que es una demo.
Máquinas contra misticismo
Si hay algo que caracteriza a los grandes referentes del rol nipón, es su capacidad para presentarnos mundos al borde del abismo. Final Fantasy Resonance no se anda por las ramas y, desde su misma introducción, nos sumerge en una trama de venganza, amistad y esperanza. La premisa inicial nos habla de un conflicto brutal, una guerra a gran escala donde las máquinas chocan directamente contra el poder ancestral de la magia, reduciendo la tierra a meras cenizas y ruinas.
En estos primeros compases arrolladores, tomamos el control de la Archibruja, un personaje que rebosa carisma y poder. La vemos sobrevolar un campo de batalla desolado y oscuro, un escenario dantesco que funciona como un tutorial. Este arranque no solo sirve para enseñarnos los controles, sino que establece un tono maduro, épico y cargado de dramatismo que nos atrapa de inmediato.
El destino de los cristales está en nuestras manos
La narrativa de Final Fantasy Resonance no solo se apoya en sus nuevos protagonistas, sino que apela directamente al corazón de los más veteranos mediante el uso de las «visiones», un sistema que nos permite invocar y forjar vínculos con héroes de otras entregas de la franquicia. De hecho, el simple hecho de saber que personajes de la talla del mismísimo Sephiroth se han confirmado para el plantel final, deja claro que estamos ante un crossover entre juegos de la saga.
Hacia el final de esta demostración de casi una hora, el juego nos golpea con una cinemática tremenda. Un misterioso villano acorazado irrumpe en escena, destilando un poder abrumador que deja a nuestro grupo literalmente al borde de la muerte. Tras un intercambio de golpes donde queda patente que somos «flojos», el antagonista destruye un cristal primordial, un evento catastrófico para esta nación.
La demo concluye narrativamente mostrándonos a unos reventados Rain y Lasswell —cuyas dinámicas nos han encantado—, lamentando las bajas sufridas y tomando la difícil decisión de viajar hacia su pueblo natal, Mitra, antes de informar al rey de la tragedia. Es un gancho argumental de manual que nos deja con unas ganas locas de saber cómo continúa la odisea.
Así se siente a los mandos
Entrando en materia jugable, Final Fantasy Resonance es un soplo de aire fresco para quienes disfrutamos de la pausa y el combate por turnos. El juego abraza con orgullo el combate más clásico, posicionando la acción de izquierda a derecha de la pantalla. La interfaz es soberbia: en la parte superior contamos con una barra dinámica que nos chiva el orden exacto de los turnos, diferenciando claramente a los aliados en color azul y a los enemigos en rojo. Esto nos permite planificar nuestros movimientos con muchísima antelación, decidiendo si es mejor curar a un compañero o asestar el golpe de gracia antes de que el enemigo nos ataque.
La respuesta de los menús es ágil y comodísima. Contamos con ataques físicos básicos, como los rápidos azotes del látigo de la Archibruja, pero el verdadero meollo del asunto reside en las habilidades mágicas. El abanico inicial ya es prometedor, con hechizos ofensivos devastadores como Distopía, que inflige daño mágico de oscuridad a todos los rivales y, además, aumenta su poder un 10% por cada uso consecutivo.
Ronda Extra y Límites
El sistema nos exige estar constantemente buscando las debilidades de los rivales, las cuales permanecen ocultas hasta que acertamos con el elemento adecuado (Piro, Hielo, Electro, etc.), algo habitual en los JRPG.
El gran acierto de este título se llama Ronda Extra —similar a los «One More» de la saga Persona—. Si logramos vaciar parcialmente una barra secundaria y aturdir a todos los enemigos presentes en el campo de batalla en un mismo turno explotando sus puntos débiles, el juego nos recompensa otorgando a todo nuestro grupo una acción adicional. Encadenar estas ventajas, como hicimos frente al imponente Gigante de Hierro a base de magia de hielo y fuego, genera un bucle jugable tremendamente satisfactorio.
A esto hay que sumarle mecánicas como la magia múltiple, que nos permite sacrificar un poco de daño individual a cambio de golpear a grupos enteros de enemigos o curar a todo nuestro equipo a la vez. Y por supuesto, no podían faltar los espectaculares «Estallidos Límite». Ir rellenando pacientemente esa barra para desatar ataques cinemáticos arrolladores es uno de los grandes placeres visuales y tácticos de esta demostración.
Una estética retro con músculo moderno
En el apartado técnico, Final Fantasy Resonance es una auténtica maravilla para la vista. El título apuesta por una estética que combina el pixel art para los sprites y modelados de los personajes, con unos entornos y escenarios dotados de una profundidad e iluminación maravillosas. Ver a las unidades Magitech o a nuestra protagonista moverse por estos parajes en alta definición, salpicados de reflejos y efectos de partículas de última generación durante los combates mágicos, crea un contraste visual bellísimo.
Es un estilo artístico que encaja como un guante en el género RPG, ofreciendo un acabado pulido y propio de los sistemas actuales.
Localización impecable y partituras para el recuerdo
Y si los gráficos enamoran, el apartado sonoro no se queda atrás. Es casi una tradición que la banda sonora de un Final Fantasy raye la excelencia, y aquí no hay decepción posible. Desde el momento en que pisamos el menú de opciones y nos recibe una majestuosa versión instrumental que evoca irremediablemente al inicio del legendario Final Fantasy VII, sabemos que estamos en buenas manos. Las melodías de combate son vibrantes, llenas de percusión y ritmo, mientras que los temas de exploración y cinemáticas saben transmitir la pesadumbre de un mundo en guerra.
Para rematar el excelente trabajo de presentación, la demo nos llega con todos los textos traducidos al español, un detalle que siempre agradecemos infinitamente. Además, en el menú de opciones podemos alternar las voces, permitiéndonos disfrutar del doblaje en inglés o deleitarnos con del audio original en japonés.
Un viaje que apenas comienza
Tras invertir cerca de una hora explorando cada rincón de este primer episodio, combatiendo contra soldados de élite y maravillándonos con sus paisajes, tenemos claro que Final Fantasy Resonance tiene todos los ingredientes para convertirse en un RPG memorable. Su capacidad para coger la esencia del rol clásico por turnos y dotarlo de un dinamismo táctico brutal gracias a la Ronda Extra y las debilidades elementales, lo convierte en un título muy adictivo.
Hemos tomado la firme decisión de aparcar la demo justo después del punto álgido del primer capítulo, renunciando a seguir explorando. Y lo hemos hecho por una sencilla razón: el juego nos ha gustado tanto que preferimos no destriparnos ni una sola sorpresa más de la historia. Queremos saborearlo desde el principio hasta los créditos finales cuando la versión completa llegue al mercado.
Final Fantasy Resonance es un derroche de buenas ideas, con un sistema de combate soberbio y un apartado audiovisual que atrapa sin remedio. Ya tiene un hueco privilegiado en nuestra lista de deseados, y estamos seguros de que le dedicaremos decenas de horas en cuanto se lance. Si sois amantes de las buenas historias, de la estrategia por turnos y de la magia de esta franquicia, no dudéis en darle una oportunidad. La espera hasta su lanzamiento se nos va a hacer muy, pero que muy larga.
Final Fantasy Resonance estará disponible a partir del 22 de octubre en Nintendo Switch 2, Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC a través de Steam y Xbox para PC.




