Tenemos una novedad técnica de suma importancia para la actual generación de Nintendo. Se ha confirmado que la Nintendo Switch 2 cuenta con soporte oficial para tecnología de Frame Generation (Generación de fotogramas), y el primer título encargado de exprimir esta función será Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen.
Esta confirmación supone un auténtico golpe sobre la mesa por parte de la compañía japonesa, demostrando que su próxima máquina no solo buscará el éxito a través de sus franquicias exclusivas, sino también apostando por incorporar herramientas de vanguardia para garantizar un rendimiento óptimo en los juegos más exigentes de la industria.
Dragon’s Dogma 2 estrena Frame Generation en Switch 2
Durante el transcurso del Tokyo Game Show 2026, Capcom ha puesto a disposición de todos los asistentes una demo jugable de su RPG de acción en la consola híbrida. En una reciente entrevista concedida durante el evento, el equipo de desarrollo encabezado por el director Kento Kinoshita y el productor Naoto Oyama ha ofrecido los primeros y jugosos detalles sobre el rendimiento del juego en el hardware de Nintendo.
La versión de Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen para Switch 2 se ha diseñado inicialmente con un objetivo base de 30 fps, una cifra bastante sólida (y con la que salió de lanzamiento en la versión de PS5 y Xbox, como os comentamos en nuestro análisis), según han confirmado sus responsables, se mantiene completamente estable tanto jugando en modo portátil como cuando conectamos la consola al dock para disfrutarla en el modo televisión.
Sin embargo, el verdadero salto cualitativo, y lo que realmente marca la diferencia en esta versión, llega al momento de activar el Frame Generation. Capcom ha destacado que, al habilitar esta innovadora opción, la consola de Nintendo logra una experiencia visual equivalente a los 60 fps. Desde la propia desarrolladora nipona han remarcado con orgullo que se trata de su primer intento y un auténtico desafío técnico a la hora de implementar esta compleja herramienta de manera específica para Nintendo Switch 2.
¿Cómo funciona exactamente el Frame Generation?
Para aquellos que no estén familiarizados con estos términos, el proceso de la generación de fotogramas es una técnica cada vez más común en el mercado del PC. Su funcionamiento se basa en calcular matemáticamente e insertar fotogramas adicionales —completamente nuevos— entre los fotogramas ya existentes que renderiza la consola, logrando así que el movimiento general del juego sea muchísimo más fluido a los ojos del jugador, sin la necesidad de exigir el doble de potencia bruta a la máquina.
El equipo técnico de Capcom ha querido ser totalmente transparente y ha explicado que, debido a la naturaleza matemática de esta interpolación de imágenes, en situaciones muy puntuales y específicas de la partida puede llegar a aparecer un ligero efecto de rastro o ghosting. A pesar de este detalle técnico, han asegurado rotundamente que la sensación de juego global no se ve perjudicada en absoluto y el título se percibe sumamente ágil y placentero a los mandos.
Como dato de interés vital para los jugadores más puristas y exigentes con el rendimiento, la demo disponible en el evento nipón tenía esta tecnología activada de forma obligatoria para probar su estabilidad frente al público. No obstante, han confirmado que en el lanzamiento final del juego se incluirá un menú donde tendremos la opción de activar o desactivar libremente esta función a gusto del consumidor.
Un paso importantísimo para competir con PS5 y Xbox Series
La incorporación nativa de este tipo de tecnología de reescalado y generación de fotogramas supone un avance tremendo y marca un punto de inflexión absoluto para el futuro del hardware de los de Kioto. Al integrar el soporte oficial de Frame Generation, Nintendo Switch 2 adopta de lleno herramientas de ultimísima generación con el claro e indiscutible objetivo de equipararse lo máximo posible a las consolas más potentes del mercado actual, como son Xbox Series X|S y PlayStation 5 sin tener ese músculo bruto si hablamos de potencia pura.
De este modo, se facilita el trabajo de adaptación a los estudios y desarrolladoras multiplataforma. A partir de ahora, estas compañías podrán llevar sus lanzamientos más potentes, ambiciosos y exigentes a la consola de Nintendo manteniendo un rendimiento óptimo, sin requerir recortes gráficos drásticos que empañen la experiencia, cerrando de forma magistral la brecha técnica histórica respecto a sus competidores directos. Todo apunta a que estamos ante una segunda parte de generación de lo más emocionante.




