Ha pasado poco más de un año desde nuestra última visita al nuevo y mejorado Nosgoth de mano de la remasterización de los Soul Reaver 1 y 2 que pudimos disfrutar a finales de 2024. Y qué mejor forma de celebrar este casi-aniversario que con el análisis de Legacy of Kain: Defiance Remastered para PlayStation 5, entrega que puso punto final (por ahora) a las aventuras de Raziel y Kain, así como del misterio que rodea la segadora de almas, la archiconocida Soul Reaver.
Trece años, que no son pocos, son el tiempo que ha pasado desde el lanzamiento de Defiance y esta remasterización, tiempo más que suficiente para justificar una más que merecida revisión tanto para los fans más acérrimos como para quienes quieran adentrarse en esta fascinante aventura vampírica por primera vez.
Lanzamos la pregunta que siempre sale cuando nos encontramos ante una remasterización de este tipo: Aparte del lavado de cara… ¿Cómo le ha sentado el paso del tiempo a un juego de hace 13 años? ¿Justifica esta remasterización el comprarlo y volverlo a jugar?
El Legado de Kain
La historia nos sitúa exactamente donde acabo la aventura de Raziel en Legacy of Kain: Soul Reaver 2, con un Raziel discutiendo con “ya sabéis quien” y un Kain en busca de respuestas y, como no, venganza.
Mientras que en la parte de la franquicia Soul Reaver jugábamos con Raziel y la parte Blood Omen con Kain, en Defiance lo haremos con ambos, alternando los personajes en el juego, mientras la trama se va desarrollando, entrelazando ambas historias hasta el clímax final donde encuentran. De modo que tendremos dos jugabilidades diferentes aunque parecidas.

Por un lado, controlaremos al devorador de almas Raziel, con las mecánicas que disfrutamos en Soul Reaver 2 y por otro, al líder vampiro Kain, con las suyas propias heredadas de Blood Omen 2. Una cosa muy de agradecer es que tendremos dos seres muy poderosos que han ido ganando poder a medida que la saga avanzaba y cuyas habilidades prácticamente se conservan desde la última entrega. Esto choca con otros juegos como, por ejemplo, lo que le pasa a la buena de Samus Aran en casi todos los Metroid, que empieza con todo un arsenal de armas y habilidades, luego va, se tropieza y se le caen en una alcantarilla, pasándose el resto del juego recolectándolas de nuevo.
De este modo, tendremos un poderoso Lord Vampiro Kain cuya jugabilidad está más centrada en actuar de forma ofensiva centrándose en los combates y ataques con algún que otro puzle ocasional, y a un Raziel que, aunque también tiene sus momentos de combatir, bien es cierto que su jugabilidad está más centrada en cambiar entre el plano real y el astral mientras busca rutas y resuelve puzles (hay que aclarar que algunos pocos poderes de ambos se pierden en su totalidad entre entregas, posiblemente, para simplificar la acción del juego y no ralentizarla).
Así pues, como Kain podremos convertirnos en niebla para atravesar barrotes, utilizar telequinesis tanto como para interactuar con objetos inanimados como para mover oponentes o alimentarnos de debilitados enemigos con su sangre para así restaurar parte de nuestra salud. Con Raziel ocurrirá algo parecido, solo que en vez de sangre devoraremos almas de los enemigos que hayamos derrotado para restaurar nuestra salud, además de ir ganando los poderes elementales de la Soul Reaver, aunque de forma diferente a la que vimos en Soul Reaver 2.
Decir que el juego, pese a ser tan antiguo, es bastante ágil y tiene una simplicidad que lo hace muy accesible a los controles para cualquier tipo de jugador, ya que, aunque hay varios combos disponibles que iremos desbloqueando a medida que juguemos, estos no son tan abrumadores en cuanto a cantidad como para descentrar al jugador, porque, seamos francos, por poner de ejemplo: Devil May Cry, ¿a que al final siempre usamos los mismos 4 combos todo el rato y olvidamos el resto? Y es que más vale calidad que cantidad.
Y ya que mencionamos al Hack & Slash de Capcom, mencionar que algunos de los ataques de los protagonistas recuerdan mucho a los de Dante, como el de lanzar a los enemigos al aire dejando pulsado el triángulo para continuar con combos en el aire (al fin y al cabo, estamos hablando de juegos coetáneos).
Volviendo a nuestros vampiros favoritos, ambos podrán saltar, atacar, esquivar ataques cuando entremos en combate, utilizar sus poderes, arrastrar objetos, y una serie de acciones más tal como vimos en sus entregas anteriores que incluyen sus habilidades vampíricas.
Lavado de cara increíble
Hemos hablado de que nos encontramos ante una jugabilidad de un juego de 2003 y que, pese a ello, es razonablemente ágil y divertido como para entretener al jugador medio, pero: ¿ocurre igual con los gráficos? Nos encontramos ante un juego que se lanzó originalmente para PS2, Xbox y PC, además, en los primeros años de vida de la PS2, por lo que no hablamos de un título que pudiera explotar al máximo el rendimiento de la consola más vendida de Sony.
Para esta remasterización se ha optado por mejorar la resolución y la tasa de refresco del juego, así como crear texturas nuevas para dar un aspecto más fresco y actual tanto a los personajes, como a los NPC y el entorno. Además, es posible el hacer la comparativa in-game con tan solo pulsar un botón, al igual que pudimos hacer en la remasterización anterior o en otros juegos como Tomb Raider Remastered, Wonder Boy: The Dragons Trap o Alex Kidd.
El resultado es increíble, encontrándonos ahora con un Kain con un aspecto más poderoso y peligroso (aunque bien hay que decir que su modelado original estaba ya bastante bien) aunque el gato al agua se lo lleva Raziel, quien desde mi punto de vista su rediseño es magnífico (aunque en esto sé que las opiniones van a ser dispares porque en cuestión de gustos no hay nada escrito).

Los vídeos han sido limpiados y adaptados a pantallas actuales (es decir, 16:9), sacrificando y cortando esos rebordes negros que tenían tanto arriba como abajo. Habrá gente a la que le gusten porque le dota de cierto «aire cinematográfico», pero verlos ajustados a toda pantalla es toda una delicia. No obstante, desde opciones y extras se puede ver el original con dichos bordes, una golosina para lo más puristas.

Respecto al apartado sonoro nos encontramos prácticamente con el mismo vivido en su momento, si bien las pistas de audio parecen sonar más limpias. El juego incluye su doblaje en castellano, que muchos recordaremos con cariño, aunque he de admitir que el original en inglés le da mil vueltas, especialmente a los diálogos de Kain, que no tienen nada que ver (si hacéis la prueba sabréis a que me refiero…).
Además, en cuanto a jugabilidad, han hecho una serie de arreglillos que incluyen una cámara mejorada, de forma que no cobrará vida propia cuando nos acerquemos a una pared o estemos en zonas muy estrechas, así como una nueva en tercera persona que, personalmente, creo que es la mejor opción y todo un acierto.
También se han incluido las opciones que tenía las remasterizaciones de los Soul Reaver, como un modo foto, acceso a una enciclopedia con todo el Lore (aunque, tristemente, en inglés), un reproductor de música con las melodías del juego, artes conceptuales que iremos desbloqueando a medida que juguemos y algunos niveles descartados. En cualquier caso, decir que da gusto ver cómo se hacen ediciones remasterizadas tan pensadas para los fans como ésta, que aportan mucho además del juego en sí.
Un Nosgoth Deluxe
Y si vamos a la página del juego desde nuestra plataforma favorita veremos como Legacy of Kain: Defiance se nos presenta en varias ediciones distintas y que os vamos a explicar detalladamente que trae cada una:
Comenzamos con la edición Deluxe, que nos trae varios aspectos a modo de skins tanto para el vampiro Kain como para su lugarteniente Raziel, y que podremos alternar en cualquier momento del juego desde el menú in-game. Además, un lector de cómics con tres de ellos basados en las aventuras de nuestros protagonistas (aunque uno de ellos en alemán y los otros en inglés) así como algo que interesará a más de uno, una demo de la cancelada sexta entrega de la franquicia: Legacy of Kain: Dark Prophecy, en la que controlaremos a Kain en una demo que no deja de ser más que una demo técnica que podremos acabar en poco menos de 10 minutos.

Y para quienes quieran todo, existe un pack llamado “Colección Corazón de la Oscuridad”, que, aparte de la edición Deluxe del Defiance, incluye el próximo y nuevo juego de la saga que sale el 31 de marzo de este año, Legacy of Kain: Ascendance, un juego de acción de plataformas 2D Píxel art con muy buena pinta y el primer juego nuevo de esta saga en más de una década.

Conclusión
Legacy of Kain: Defiance Remastered es algo que todos los fans llevábamos pidiendo desde que se anunció Legacy of Kain: Soul Reaver & Soul Reaver 2 Remastered, el broche final para una saga que, pese a no haber sido un super ventas en su día, con el tiempo, se han convertido en juegos de culto y que además pueden presumir de poder gustar al público actual.
¿Tiene alguna pega? Una mínima, y que fue la misma que dijimos en el análisis de los Soul Reaver, y es que quedan dos entregas en el aire sin remasterizar: Legacy of Kain: Blood Omen, el juego que originó todo y que es más rico a nivel narrativo, además de ser la que necesita una revisión más que el llover; y el Legacy of Kain: Blood Omen 2. Con estas dos tendríamos toda la saga vampírica al completo. ¿Sacarán estos dos en pack? ¡Ojalá!
Legacy of Kain: Defiance Remastered ya se encuentra disponible, de momento de forma digital, para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC.
Legacy of Kain: Defiance
Llega la remasterización del episodio final de la saga Legacy of Kain con Defiance. Una buena remasterización, a la altura de la anterior, que no dejará indiferente a nadie.
Lo mejor
- Muy buena remasterización
- Poder transicionar entre gráficos
- Audio en castellano (aunque en inglés es magnífico)
Lo peor
- Faltan por remasterizar dos capítulos de la saga
- Pequeños errores de programación que arrastra de su original como enemigos que se atascan en paredes
-
Historia
-
Jugabilidad
-
Apartado artístico
-
Apartado sonoro

