Durante décadas, He-man y los Masters de Universo han permanecido anclados en el imaginario colectivo de varias generaciones gracias a sus figuras de acción, sus series animadas, los memes y un universo de fantasía y ciencia ficción tan particular como reconocible. Tras años de series de animación y una adaptación fallido a la gran pantalla en 1987, Travis Knight recoge el testigo de la saga para plantear un acercamiento más moderno que aproveche los recursos actuales para reproducir el fascinante mundo de Eternia (del que Álvaro nos ha hablado en múltiples ocasiones aquí, aquí y aquí).
De esta forma, con Nicholas Galitzine como Adam o Jared Leto como Skeletor encabezando el proyecto y un reparto con rostros conocidos, no queda sino preguntarnos: ¿habrán conseguido capturar la magia de Eternia con una aventura digna o se habrán quedado en una sucesión de referencias para producir nostalgia? Agarrad con fuerza la Espada de Poder, alzadla al cielo y gritad conmigo: «Por el poder de Grayskull, ¡yo tengo el poder!».
Eternia está en peligro y Adam regresará
Tras el brutal ataque de Skeletor y sus ejércitos, Adam, el joven príncipe de Eternia, ha tenido que exiliarse en la Tierra siendo apenas un niño. Separado del que fue su hogar, ha crecido durante años aferrándose a un único objetivo: encontrar la Espada de Poder que perdió durante su llegada y regresar al planeta que no ha logrado olvidar.
Su búsqueda está afectando a todos los aspectos de su vida, volviéndolo incapaz de encajar en la Tierra. Sin embargo, todo cambia cuando recibe una pista en su misión. Lo que parecía una nueva oportunidad se convierte en el detonante de una nueva amenaza, pues los enemigos del pasado vuelven a aparecer. Solo le queda una opción: regresar a Eternia y enfrentarse a su destino. Pero el planeta ya no es el mismo que dejó hace años. Ahora Skeletor gobierna con puño de hierro.
Sobre la historia ya puedo anunciar algo desde el inicio y es que no no, no estamos en la adaptación de 1987, aquí tenemos Eternia para rato. El tramo de la Tierra es relativamente pequeño en el metraje y nos permite adentrarnos más en la personalidad de Adam antes de lanzarlo de cabeza al conflicto (además de proporcionar datos del lore y tener algún cameo interesante).
Tras esto, He-man sigue el sencillo esquema de este tipo de películas, donde el héroe, acompañado de sus aliados, debe descubrir su «identidad» para enfrentarse a la amenaza que pone en peligro a todos los que lo rodean. Tengo que reconocer que toda esta primera parte de la película me parece muy disfrutable, avanzando de manera ágil (aunque tenga una duración de 2h y 20 min.), con alguna caída de ritmo tras la mitad del metraje, donde se fuerzan algunas escenas de conversación para tratar de desarrollar relaciones o plantear alguna broma.
Y esto último es algo que irá apareciendo a lo largo de toda la película, planteando una gran irregularidad en el tono de He-man: es cierto que en su justa medida ayuda a sobrellevar la carga y la tensión (y no diré que no me haya reído en muchas de ellas), pero hay varias escenas donde rompe por completo la carga emocional o épica que se estaba creando en pantalla (recordando un poco a producciones recientes del UCM).
Además, también es cierto que el guion recurre en múltiples ocasiones a conveniencias narrativas para resolver situaciones, salvar a algún personaje de daño o mover personajes de un lugar a otro. Es cierto que muchas de estas sirven para avanzar la historia o crear una referencia a alguna producción previa, pero hay escenas que resultan difíciles de justificar. No diré que todo esto arruine la película por sí solo, pero sí que llega un punto en el que resulta complicado pasarlo por alto y provoca que He-man pierda esa solidez que consigue en otros apartados.
Somos los Masters del Universo
Pero He-Man no sería nadie si no fuera por sus personajes, por los habitantes de Eternia que permiten darle color a la cinta.
Primero de todo tenemos a Nicholas Galitzine con un Adam muy convincente. Su evolución en el papel de He-man resulta natural y consigue transmitir esa mezcla de inseguridad, responsabilidad y heroísmo. Es cierto que ciertas decisiones que realiza el personaje pueden generar debate con respecto a la construcción del personaje, además de cierto detalle que se olvida una vez pasado cierto momento de la película y no se vuelve a mencionar (cosa que me resultó rara).
Junto a él cobran especial importancia Teela -Camila Mendes-, Duncan -Idris Elba- y Roboto -Kristen Wiig-. La primera se convertirá en guía durante los primeros compases y en compañera en los últimos, perdiendo un poco de foco en esos compases finales. Justo esa importancia la tendrá que compartir con los otros dos, en especial con un Idris Elba que construye un guardaespaldas del rey muy convincente.
Los Masters del Universo se van completando con Fisto -Johannes Haukur-, Chan -Jon Xue Zhan-, Dian -Christiaan Betridge-, Mecaneck -James Wilkinson- y Cringer -Tom Wilton-, cada uno con participaciones medidas. Habría que añadir alguno más, como uno que acaba apareciendo al final (no en las postcréditos) y finaliza con la moraleja.
Por su parte, en el lado de los villanos, Jared Leto abraza plenamente la teatralidad y el exceso en un gran Skeletor. Su presencia aporta carisma a cada una de sus apariciones y funciona como amenaza constante y como foco del humor (en este último podría ser un poco menos cargante en ciertas ocasiones). Además, su CGI no está tan mal.
Si no os suenan los nombres, aquí os dejo la guía que Álvaro creó para nosotros.
¡Qué ganas de descubrir más de este mundo!
Aunque si hay un grupo de apartados en los que destaca es en los técnicos y artísticos. Eternia llega a la gran pantalla con gran soltura, mostrando diversos escenarios (maravillosos), criaturas, armaduras y diseños que transmiten constantemente la sensación de estar dentro de ese mundo de juguetes clásicos (es cierto que tenemos que aguantar para ver algunas poses clásicas y algunos vestuarios clásicos). Me alegra ver que estas producciones cada vez le tienen menos miedo a representar las armaduras y vestuarios originales, por mucha rareza que puedan tener a la vista de hoy en día.
El trabajo de Daniel Pemberton con la banda sonora merece una mención especial. Más allá del valor de ciertos temas clásicos, la música se convierte en una herramienta fundamental para meter al espectador dentro de la acción y hacer que disfrute en la butaca. La creación de temas con influencias noventeras y algunas canciones populares como «I’ve Got the Power» o «Princes of the Universe» (je). De hecho, el uso de ciertos leitmotivs permite la recurrencia temática a lo largo de la película.
Conclusión: He-Man y los Masters del Universo (2026)
He-Man y los Masters del Universo no es la adaptación perfecta que algunos aficionados llevaban esperando. Arrastra algunas conveniencias, tiene irregularidades en la trama y toma algunas decisiones que serán cuestionadas por los guardianes del lore. Sin embargo…
…también consigue algo muy importante: captura el espíritu aventurero, fantástico y espectacular de la saga. Su recreación de Eternia es maravillosa con algunas escenas de acción que dejan la boca abierta. Porque sí, es una película hecha para disfrutar (aunque el humor tendría que reducirse un poco). Puede que todas las decisiones no funcionen igual de bien, pero cuando la Espada de Poder se alza o cuando los primeros acordes suenan, resulta muy complicado no dejarse llevar. Y eso, para una franquicia que le había costado regresar a los cines, es un gran éxito.
He-Man y los Masters del Universo llega a los cines el próximo 5 de junio de 2026.
Agradecemos a Sony Pictures la invitación al pase de prensa de esta película.
He-Man y los Masters del Universo
He-Man y los Masters del Universo no es la adaptación perfecta que algunos aficionados llevaban esperando. Arrastra algunas conveniencias, tiene irregularidades en la trama y toma algunas decisiones que serán cuestionadas por los guardianes del lore. Sin embargo, también consigue algo muy importante: captura el espíritu aventurero, fantástico y espectacular de la saga.




