Star Fox regresa con una misión muy complicada: recuperar uno de los clásicos más queridos de Nintendo 64 sin perder aquello que lo hizo especial. Tras varias horas recorriendo Corneria, atravesando campos de meteoritos y escuchando de nuevo las voces de Fox, Falco, Peppy y Slippy, la sensación es clara: esto va mucho más allá de una simple actualización gráfica.
Acompáñanos en este viaje galáctico, en el que repasamos su historia, las mejoras en la jugabilidad, los cambios en la presentación audiovisual, las novedades multijugador y cómo este remake para Nintendo Switch 2 consigue algo que pocos títulos logran: sentirse exactamente como recordábamos el original… salvo que no es el original. Es mucho mejor.
Antes de despegar hacia el sistema Lylat conviene recordar por qué Star Fox ocupa un lugar tan especial dentro de la historia de Nintendo. La saga nació en Super Nintendo en 1993 como una demostración tecnológica del chip Super FX, sorprendiendo por sus gráficos poligonales en una época en la que la mayoría de juegos seguían apostando por los sprites tradicionales.

Sin embargo, fue Star Fox 64 —conocido en Europa como Lylat Wars— el título que terminó definiendo la identidad de la franquicia. Sus rutas alternativas, sus personajes carismáticos, sus intensos combates espaciales y un doblaje revolucionario para la época lo convirtieron en uno de los juegos más recordados de Nintendo 64.
Desde entonces, Fox McCloud y su equipo han protagonizado nuevas entregas, experimentos y reinicios con distinta fortuna, pero para muchos jugadores Star Fox 64 sigue representando la esencia más pura de la saga. Precisamente por eso, este remake para Nintendo Switch 2 tenía una misión especialmente complicada: modernizar un clásico sin alterar aquello que lo convirtió en leyenda.
La guerra por Lylat – Historia
La historia de Star Fox nos traslada una vez más al sistema Lylat, una región del espacio amenazada por las fuerzas del científico Andross. Ante el avance del ejército enemigo, el general Pepper solicita la ayuda del equipo Star Fox, un escuadrón de pilotos mercenarios liderado por Fox McCloud que deberá atravesar planetas, estaciones espaciales y campos de batalla para detener la invasión antes de que sea demasiado tarde.

Sobre el papel, la premisa sigue siendo tan sencilla y directa como en el clásico de Nintendo 64. Sin embargo, esta nueva versión realiza un importante esfuerzo por reforzar la narrativa sin alterar los acontecimientos principales. La historia continúa siendo la misma, pero la forma de contarla ha evolucionado notablemente gracias a nuevas escenas, diálogos ampliados y una mayor atención al desarrollo de los personajes.

Uno de los mayores aciertos del remake es precisamente cómo consigue dar más peso al equipo Star Fox. Fox, Falco, Peppy y Slippy no solo cumplen su función dentro de la jugabilidad, sino que también se sienten más presentes durante la aventura. Sus conversaciones, bromas, rivalidades y momentos de compañerismo ayudan a construir una relación mucho más creíble entre los miembros del escuadrón.
La guerra contra Andross mantiene su esencia, pero ahora se presenta con una puesta en escena mucho más cinematográfica
Todo ello contribuye a que la guerra contra Andross se perciba como algo más grande y trascendente. Lo que en el original era una aventura espacial muy efectiva, aquí adquiere el tono de una auténtica space opera, reforzada por una puesta en escena mucho más cinematográfica y por unas secuencias que ayudan a dar contexto y personalidad a un universo que siempre tuvo mucho potencial, pero que hasta ahora nunca se había sentido tan vivo.
Pilotando un recuerdo – Jugabilidad
Aunque Star Fox para Nintendo Switch 2 introduce nuevas opciones de control, funciones multijugador y una presentación completamente renovada, la base jugable sigue siendo la misma que convirtió a Star Fox 64 en uno de los shooters espaciales más recordados de Nintendo. Y lo mejor que se puede decir de este remake es que esa fórmula continúa funcionando tan bien como entonces.

Desde los primeros minutos, el Arwing transmite una sensación de control excelente. Los movimientos son rápidos y precisos, permitiendo reaccionar con facilidad a los constantes cambios de ritmo que plantean los escenarios. El tutorial inicial introduce de forma progresiva las distintas mecánicas de vuelo, enseñando tanto los movimientos básicos como funciones más avanzadas, entre ellas el uso del indicador G para acelerar o reducir la velocidad de la nave según las necesidades de cada situación.
A medida que avanzamos por la aventura, el juego demuestra que bajo su aparente sencillez sigue escondiendo una sorprendente profundidad. No se trata únicamente de disparar a todo lo que aparece en pantalla. Gestionar la velocidad, esquivar obstáculos, proteger a nuestros compañeros o perseguir rutas alternativas sigue siendo tan importante como la propia puntería.

El sistema de daños también aporta personalidad a cada enfrentamiento. Las alas del Arwing pueden resultar dañadas durante el combate, afectando al control de la nave y obligándonos a extremar las precauciones hasta encontrar algún ítem que nos permita recuperarnos. Son pequeños detalles como este los que ayudan a que cada impacto tenga consecuencias visibles más allá de una simple barra de vida.
El control del Arwing sigue siendo tan satisfactorio como recordábamos, combinando accesibilidad y profundidad en cada misión
Nintendo también ha aprovechado las posibilidades de Switch 2 para incorporar nuevas formas de jugar. Entre ellas encontramos la compatibilidad con el modo ratón de los Joy-Con, una opción que puede ofrecer una mayor precisión en determinadas situaciones. Sin embargo, tras nuestras pruebas, el esquema tradicional mediante sticks analógicos continúa siendo la alternativa más cómoda e intuitiva para disfrutar de la experiencia.
Por supuesto, tampoco faltan algunos de los elementos más recordados de la saga. Las rutas secretas, los caminos alternativos, la obtención de medallas o la búsqueda de puntuaciones cada vez más altas siguen aportando una rejugabilidad enorme a una campaña que invita constantemente a volver sobre sus pasos para descubrir nuevos secretos y perfeccionar nuestras habilidades como pilotos.

Lo más sorprendente es que, incluso con todas las mejoras realizadas, la sensación sigue siendo la misma que hace décadas. Cada combate, cada maniobra evasiva y cada barrel roll consiguen transmitir exactamente aquello que hizo especial al original: la fantasía de formar parte de un escuadrón de élite luchando para salvar la galaxia.
Más allá del escuadrón Star Fox – Online y contenido adicional
La principal novedad es el modo cooperativo para dos jugadores, que permite dividir las tareas dentro del Arwing. Mientras uno de los participantes se encarga de pilotar la nave, el otro controla el apuntado y los disparos utilizando los controles de Nintendo Switch 2. Se trata de una propuesta curiosa y accesible, especialmente pensada para compartir la experiencia con jugadores menos habituados al género o para disfrutar de partidas más relajadas en compañía.

A ello se suma un modo multijugador competitivo que enfrenta a dos equipos de cuatro jugadores en combates espaciales con distintos objetivos. Más allá de limitarse a derribar rivales, las partidas incorporan misiones específicas que obligan a coordinarse con el resto del equipo, aportando una mayor variedad a los enfrentamientos.
Las partidas también incluyen enemigos controlados por la inteligencia artificial y sistemas de puntuación que premian tanto la participación en los objetivos como la habilidad individual durante el combate. Sin embargo, la sensación general es que este modo funciona mejor como un añadido complementario que como una propuesta destinada a competir con los grandes referentes del juego online actual.

Por último, Nintendo ha incorporado varias funciones exclusivas de Switch 2, incluyendo la compatibilidad con GameChat y la posibilidad de utilizar avatares animados inspirados en los personajes de Star Fox mediante la cámara de la consola. Aunque se trata de una característica claramente orientada a la diversión y la interacción social, encaja sorprendentemente bien con el tono desenfadado de la saga y aporta un toque de personalidad a las partidas compartidas.
El multijugador amplía la experiencia con modos cooperativos y competitivos, aunque la campaña sigue siendo la auténtica protagonista
Pero pese a todo, el corazón de la experiencia sigue estando donde siempre ha estado: en la campaña principal y en la búsqueda constante de nuevas rutas, mejores puntuaciones y desafíos cada vez más exigentes.
Cuando el recuerdo alcanza la realidad – Apartado gráfico y sonoro
Resulta difícil hablar del apartado audiovisual de Star Fox sin volver constantemente a la misma idea: esta es la versión que recordábamos, no la que realmente existía. Nintendo no se ha limitado a aumentar la resolución o añadir más detalles visuales. Ha reconstruido el universo de Star Fox con el objetivo de acercarlo a la imagen que muchos jugadores conservaban en su memoria desde los tiempos de Nintendo 64.
Star Fox no parece una reinterpretación moderna del clásico. Parece el recuerdo que muchos jugadores llevaban décadas guardando en su memoria
Los escenarios son el mejor ejemplo de ello. Corneria ya no parece una sucesión de edificios y estructuras sobre las que sobrevuelan unas cuantas naves enemigas. Ahora se siente como una auténtica ciudad en guerra. Las explosiones, el humo, los incendios y la actividad constante en pantalla ayudan a transmitir una sensación de escala mucho mayor, haciendo que el conflicto contra Andross resulte más creíble y espectacular.

Los modelos de los personajes también han sido objeto de una profunda revisión. Aunque parte de la comunidad mostró ciertas dudas ante el nuevo estilo visual cuando fue presentado por primera vez, la realidad es que funciona mucho mejor en movimiento de lo que podían transmitir las capturas o los tráilers. Fox, Falco, Peppy y Slippy mantienen toda su personalidad, pero ahora cuentan con un nivel de detalle y expresividad que ayuda a reforzar su presencia durante la aventura.
La misma atención al detalle se aprecia en las naves y en los efectos visuales. El Arwing luce fantástico durante el combate, mientras que las explosiones y los disparos aportan una sensación de impacto constante que encaja perfectamente con el tono épico de la propuesta. Todo ello acompañado por una fluidez ejemplar durante la acción, algo especialmente importante en un juego donde la velocidad y la precisión son fundamentales.

Sin embargo, si hay un apartado que merece una mención especial es el sonoro. La banda sonora vuelve a demostrar por qué sigue siendo una de las más recordadas de Nintendo. Las nuevas versiones orquestales elevan todavía más unas composiciones que ya eran memorables, acompañando cada misión con una sensación permanente de aventura, heroísmo y espectáculo.
El doblaje tampoco se queda atrás. Las voces ayudan a reforzar la personalidad de cada miembro del equipo Star Fox y aportan una naturalidad que hace que las conversaciones resulten mucho más creíbles. Gracias a ello, la relación entre Fox, Falco, Peppy y Slippy se siente más cercana que nunca, reforzando el componente humano —o animal, según se mire— de una historia que siempre ha girado en torno al trabajo en equipo.

Todo ello da forma a una experiencia que logra algo muy difícil de conseguir en un remake. No solo mejora el original desde un punto de vista técnico. También consigue capturar las emociones que despertaba en nuestra memoria. Y eso es precisamente lo que convierte a esta nueva versión en algo mucho más valioso que una simple actualización gráfica.
El remake que mi memoria llevaba décadas jugando – Conclusión
Reconozco que cuando Nintendo anunció una nueva versión de Star Fox 64 mi primera reacción no fue precisamente de entusiasmo. Como muchos aficionados a la saga, mi deseo era ver una entrega completamente nueva que llevase a Fox McCloud y al equipo Star Fox hacia territorios inexplorados. Después de todo, hablamos de una franquicia que llevaba años esperando una nueva oportunidad para despegar.
Sin embargo, tras completar esta aventura, resulta difícil no reconocer el enorme mérito que tiene el trabajo realizado por Nintendo. Porque Star Fox para Nintendo Switch 2 no se limita a rehacer uno de los títulos más importantes de Nintendo 64. Consigue algo mucho más complicado: capturar la sensación que muchos jugadores conservábamos en nuestro recuerdo.

La historia sigue siendo la misma. Las rutas alternativas siguen estando ahí. Los combates, los personajes y las misiones continúan respetando la esencia del original. Pero todo ello se presenta ahora con una confianza, una escala y una espectacularidad que permiten que el sistema Lylat se sienta más vivo que nunca.
La mejora audiovisual, la ampliación de los diálogos, el excelente trabajo realizado con los personajes y una jugabilidad que sigue siendo tremendamente divertida demuestran que todavía había espacio para reinterpretar este clásico sin traicionar su identidad. Y quizá esa sea la mayor victoria de este remake: entender perfectamente qué debía cambiar y qué debía permanecer intacto.

¿Me habría gustado ver una entrega completamente nueva? Sí. Pero después de jugarlo, también entiendo por qué Nintendo ha decidido empezar por aquí. Porque si alguna vez hubo un juego de la compañía que merecía recibir una reconstrucción a la altura de lo que representó para toda una generación, probablemente era este.
Star Fox ya está disponible en exclusiva para Nintendo Switch 2 a partir del 25 de junio de 2026.
Star Fox para Nintendo Switch 2 no me ha hecho redescubrir Star Fox 64. Me ha permitido jugar, por fin, a la versión de Star Fox 64 que llevaba décadas existiendo en mi memoria.
Star Fox
Star Fox para Nintendo Switch 2 es un remake muy cuidado, espectacular y tremendamente disfrutable, que entiende a la perfección qué hacía especial al clásico de Nintendo 64. No reinventa la saga ni convierte su historia o multijugador en sus mayores bazas, pero lo compensa con una jugabilidad magnífica, una presentación audiovisual sobresaliente y esa difícil capacidad de sentirse como el recuerdo idealizado que muchos conservábamos del original.
Lo mejor
- Reinterpretación de un clásico
- Jugabilidad increíblemente satisfactoria
- Apartado audiovisual sobresaliente
Lo peor
- Historia relativamente sencilla
- Multijugador mas un complemento que un reclamo
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Historia
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Jugabilidad
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Apartado artístico
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Apartado sonoro
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Multijugador




