Microsoft ha sorprendido a la comunidad con un anuncio inesperado… Y no es nada bueno. A través de un comunicado oficial en Xbox Wire, la compañía ha confirmado una reestructuración inmediata en los precios de su hardware. A partir del 1 de agosto de 2026, adquirir una consola Xbox supondrá un desembolso significativamente mayor para todos nosotros, los jugadores.
Xbox sube de precio justo tras las reservas de GTA VI
El anuncio ha caído como un jarro de agua fría, pero lo que más nos ha llamado la atención es el momento elegido para dar la noticia. Esta revisión «al alza» se ha hecho pública apenas unas horas después de que se abrieran oficialmente las reservas globales del esperadísimo GTA VI. El juego de Rockstar Games ya se puede reservar, y solo un suspiro después, Microsoft comunica que hacerse con la máquina necesaria para jugarlo costará bastante más.

La actualización afecta a casi toda la línea actual. En concreto, la Xbox Series S de 512 GB experimentará un incremento de 100 dólares sobre su precio recomendado —entendemos que en euros la subida será equitativa—. Por su parte, la subida de Xbox Series X será de 150 dólares. Además, Microsoft dejará de fabricar el modelo de 2 TB de almacenamiento, retirándolo de su catálogo mundial.
Crisis de componentes, el encarecimiento de las memorias…
Desde el equipo de Xbox explican los motivos financieros detrás de este movimiento. Según alega la compañía, esta decisión se toma tras varios meses de negociaciones con sus proveedores. Microsoft ya había incrementado los precios de sus máquinas el pasado octubre entre 20 y 70 dólares en Estados Unidos, esperando no repetir la medida. Sin embargo, la situación actual ha hecho que la compañía estadounidente tenga que repetir de nuevo la misma jugada.
El factor principal radica en el precio de las memorias y de los SSD. Microsoft detalla que el coste de estos componentes se ha multiplicado por más de 2,5 en los últimos meses, y las proyecciones apuntan a que volverá a duplicarse para el otoño de 2027 —justo cuando se prevé el anuncio de la nueva generación de consolas—. Toda la industria de electrónica está sufriendo este encarecimiento, pero el impacto es más severo en las videoconsolas. A diferencia de otros dispositivos, las consolas no se suelen vender con margen de beneficio, sino que se comercializan por debajo de su coste real de fabricación, amortizando las pérdidas mediante la venta de software y suscripciones.
Medidas alternativas para mitigar la subida de precios
Para intentar suavizar el impacto que este incremento tendrá en los bolsillos de los consumidores, Microsoft ha detallado una serie de iniciativas de accesibilidad en colaboración con diferentes cadenas comerciales:
Financiación y opciones de pago flexibles
La multinacional ha expandido las opciones de pago aplazado dentro de sus tiendas de Microsoft Store, permitiendo fraccionar el pago de hardware en cuotas a corto plazo libres de intereses. Asimismo, se ha cerrado un acuerdo con Amazon mediante el cual los usuarios que adquieran su consola Xbox podrán disfrutar de una financiación con un 0% de interés durante un periodo máximo de 12 meses, ofreciendo cuotas mensuales reducidas.
Programas de segunda mano y productos reacondicionados
Otra gran apuesta consiste en el impulso del mercado de segunda mano. Microsoft está diseñando una campaña de entrega de hardware antiguo junto a sus socios comerciales. Quienes decidan renovar su sistema o ya no utilicen su plataforma actual podrán entregarla en establecimientos participantes a cambio de dinero o crédito en tienda. Esas consolas se reacondicionarán y se venderán a precios reducidos. En paralelo, Microsoft Store seguirá ofreciendo sistemas reacondicionados oficiales con un descuento de hasta 100 dólares respecto al precio recomendado.
A pesar de esta reestructuración, la Xbox Series S se mantiene como la vía de entrada más económica para disfrutar de grandes lanzamientos futuros como Assassin’s Creed Black Flag Resynced, Call of Duty: Modern Warfare 4 o el propio Grand Theft Auto VI.



