Aunque ya tiene unos cuantos títulos en el mercado, la franquicia de Sword Art Online hace tiempo que estaba buscando un videojuego que le rindiera el homenaje que se merece, ¿lo habrá conseguido con este nuevo título que ha llegado a nuestras manos? Tened por seguro que nuestro análisis de Echoes Of Aincrad os va a contar con bastante detalle todo lo que os vais a poder encontrar tras enfundaros el Nerve Gear y meteros de lleno en la simulación de Sword Art Online.
¿Os apetece recorrer con nosotros los dos primeros pisos del castillo de Aincrad para ver si las promesas de ser el juego definitivo de la saga se han cumplido?
SAO para los amigos
Sword Art Online (o más conocido como SAO) es una serie de anime basada en las novelas ligeras creadas por el escritor Reki Kawahara. Su emisión en la televisión japonesa comenzó el 8 de julio de 2012 a través de la cadena Tokyo MX marcando el inicio de un fenómeno global que se ha extendido hasta el mundo de los videojuegos con unas cuantas adaptaciones hasta el momento.

El argumento del anime y de este Echoes of Aincrad que estamos analizando hoy, nos sitúa en el año 2022. Miles de entusiastas quedan atrapados el mismo día del lanzamiento en un revolucionario videojuego de rol multijugador masivo en línea de realidad virtual. El creador del mismo, Akihiko Kayaba, les revela a todos los jugadores una verdad aterradora: si mueren en el mundo virtual o si alguien intenta retirarles por la fuerza el casco NerveGear en el mundo real, un pulso de microondas destruirá sus cerebros instantáneamente. La única forma de escapar con vida es superar los 100 pisos del castillo flotante de Aincrad, derrotando al jefe de cada nivel.

Y a partir de aquí es donde Echoes of Aincraft nos ofrece una historia alternativa enlazada con la historia del anime donde en lugar de encarnar a los protagonistas de la serie, nos convertiremos en un jugador anónimo que con la ayuda de otros jugadores, que se van encontrando en su periplo por SAO, intentará sobrevivir en este mundo virtual donde morir acabará también contigo en el mundo real. Pero que ningún fan se asuste, el juego tiene reservadas una serie de cameos que a buen seguro les harán esbozar más de una sonrisa.

Aunque el anime original no llegó a tener demasiadas temporadas (de hecho la primera versión del mismo sólo tiene dos temporadas), sí es cierto que el fenómeno fue tal que a raíz de esa primera temporada ya se sacó al mercado el que sería el primer videojuego de la saga (Sword Art Online: Infinity Moment) para PSP y a raíz de este han ido surgiendo a lo largo de los años hasta otros 8 títulos más, que en mayor o menor medida tienen relación con este universo de SAO. En nuestra web podéis encontrar por ejemplo el análisis de Alicization basado en la segunda época del anime.

Y ahora nos llega este Echoes of Aincrad, que sería el décimo (o el noveno según se mire) título de la saga de videojuegos y que vuelve otra vez al principio de la historia para desarrollarla de manera independiente y no depender exclusivamente del canon del material original. Para ello, nos da la posibilidad de definir y personalizar nuestro personaje con un completo editor de personaje para que la inmersión en esta aventura sea lo más completa posible.

El castillo flotante
El juego comienza con un prólogo que no es otro que el contenido de la demo que se liberó antes del lanzamiento en la que podremos participar en la beta de SAO como si se tratase de una precuela de la historia principal. Este tramo sirve para aprender las mecánicas de combate, así como la gestión de nuestras armas, armaduras y habilidades de nuestro compañero. Porque Echoes Of Aincrad es un juego para un jugador, pero la mayoría del tiempo vamos a tener una ayuda más que necesaria en forma de un compañero.

Durante este prólogo además vamos a tener la posibilidad de conocer el pueblo de inicio, que nos servirá de refugio y centro de preparación de las misiones. Ahí vamos a encontrar localizaciones tan necesarias como la herrería, el mercader de objetos y la posada. En estas localizaciones podremos fabricar armas nuevas, mejoras las que ya tenemos, crear nuevos objetos o comprarlos y modificar el equipamiento de nuestro personaje entre otras funciones. Y esto va a ser un ciclo habitual en el juego, visitar estos sitios para prepararse e ir al pedestal de selección de misiones para continuar con el juego.

Echoes of Aincrad tiene un buen sistema de creación de ítems y armas/armaduras basado en la fusión de objetos en los que se pueden heredar las propiedades de un arma por ejemplo en otra arma. Esto hace posible que se pueda acabar obteniendo un arma muy personalizada con aquellas características con las que nos sintamos más cómodos. Además, se pueden reusar armas para fortalecer las que más nos convenga y así conseguir un equipamiento capaz de acabar con cualquier enemigo que se nos ponga por delante.

Las misiones en el juego por desgracia no van a ser especialmente variadas y la mayoría del tiempo van a consistir en ir del punto A al punto B mientras por el camino vamos desbloqueando puntos de control que nos ayudan a descansar y recuperar nuestras energía. El componente exploración existe, pero no se recompensa especialmente, ya que no aporta gran cosa a la aventura más allá de ver alguna descripción de algún elemento icónico de la serie y abrir cofres que la mayoría del tiempo no contienen nada que merezca la pena. Además, los escenarios suelen estar poco poblados y puedes pasar minutos sin encontrarte con enemigos.

Vamos a tener varios tipos de misiones que al final realmente se dividen en dos: las principales y el resto que sirven para conseguir mas col (la moneda del juego), experiencia y objetos. Alguna de estas misiones puede que desbloquean alguna característica del juego como la posibilidad de customizar los colores del ropaje del personaje, pero en general no suele ser lo habitual. En estas misiones la mayoría del tiempo tendremos que acabarlas con un enfrentamiento con un jefe que suele tener una barra de salud más que considerable.

El arte de la espada
El punto fuerte de Echoes of Aincrad es el combate, que bebe de los Souls, pero sin la dificultad excesiva de estos. Vamos a tener tres barras en nuestro personaje, la barra de salud, la barra de energía y la barra de habilidad. La barra de energía se va consumiendo en función de nuestras acciones en el combate como por ejemplo lanzar un golpe débil o uno fuerte. Pero también se va a consumir si corremos o usamos nuestro escudo para protegernos. La de habilidad nos permite ejecutar habilidades especiales muy destructivas que permiten hacer una gran cantidad de daño y se regenera también con el tiempo como la de energía.

Los enemigos suelen ser de cuatro tipos: enemigos simples (que se pueden destruir básicamente con un golpe fuerte), enemigos fuertes (con estos hay que tener algo más de cuidado, pero muerden el polvo con 4-5 golpes), mini-jefes (normalmente se encuentran al activar altares que permiten desbloquear zonas o atajos) y los jefes finales. Estos últimos suelen tener varias fase en las que recuperaran su salud tras perder algún miembro de su cuerpo a nuestras manos… incluso algunos se arrastrarán sin piernas para atacarnos porque previamente las han perdido con nuestros espadazos.

¿Y cómo acabamos con nuestros enemigos? Pues con un buen arsenal de armas de filo, que van desde la espada corta hasta la gigantesca hacha de batalla pasando por floretes, hachas de una mano y un añadido siempre interesante como los mandobles o los martillos. Dependiendo de si elegimos un arma de una mano o de dos podremos contar también con la protección de un escudo que nos servirá para bloquear los golpes del enemigo a costa de nuestra barra de energía. Pero si somos lo suficientemente hábiles podremos mitigar ese gasto bloqueando en el último momento y además así aprovechar para realizar un contrataque devastador.

Los ataques más devastadores los vamos a lanzar usando nuestras habilidades de espada. Habilidades que irán apareciendo según vayamos subiendo de nivel y mejorando la maestría con el arma que llevemos equipada. Porque aparte de ir subiendo de nivel con la experiencia conseguida en las misiones y derrotando enemigos, para cada arma existe una barra de maestría que nos permitirá mejorar continuamente las habilidades que tiene nuestro personaje. Estas habilidades harán uso de la barra de habilidad que se irá rellenado según avanza el combate.

Por último y no menos importante, tenemos las habilidades de nuestro compañero que dependiendo del tipo de compañero que elijamos para la misión van a variar entre habilidades de ataque o de apoyo. Por ejemplo, nuestro primer compañero (¿o debería decir compañera?) va a tener dos tipos de habilidades la mar de útiles. Una que lanza una zona de curación y otra que lanza un ataque circular combinado que acabará con todos los enemigos que estén a nuestro alrededor.
Realidad no tan virtual
Echoes of Aincrad es un juego desigual en lo visual, porque goza de unas escenas cinemáticas bastante detalladas con estética anime, pero luego durante el juego tiene un apartado visual bastante más modesto. Los paisajes que vemos durante las misiones (los dos primeros pisos de Aincrad) se ven demasiado vacíos y las texturas no son especialmente detalladas. Las ciudades donde vamos a poder descansar y prepararnos tampoco tienen un acabado demasiado llamativo y la mayoría del tiempo vamos a ir a las cuatro localizaciones más interesantes usando el viaje rápido.

Como suele ser habitual en muchos juegos inspirados en anime, hay un cierto componente de «fan service» en los personaje femeninos que incluso se ve reflejado en el editor de personajes donde la selección de una mujer implica que aparezca dando un saltito y mostrando la física pendular de sus pechos. Eso se aplica al vestuario de las mismas y a veces incluso a su comportamiento dependiente de los personajes masculinos de turno. Nada nuevo bajo el sol, ya que era algo que también se veía en el anime original de SAO en el que se basa.

Otro aspecto negativo son las animaciones de personajes y enemigos. Los movimientos son muy bruscos y poco fluidos que en cierta manera podría deberse a intentar asemejar el juego a lo que ocurría en aquellos primeros MMORPG de hace 10 años, pero da la sensación de no estar excesivamente cuidado. Eso sumado a la poca variedad de enemigos que acaban convirtiéndose en repetitivos únicamente diferenciados por pequeñas variaciones, deja un sabor bastante agridulce para un juego que en teoría ha tenido un tiempo de desarrollo bastante considerable.

Otra de las cosas que llama mucho la atención de Echoes Of Aincrad, aunque es muy habitual en juegos nipones, es que el protagonista no tiene voz propia y su sistema de diálogo suele tener únicamente dos opciones bastante lacónicas (no querían que fuera muy locuaz). El resto de los personajes tienen un doblaje bastante bueno, pero por desgracia en perfecto inglés. Los subtítulos en castellano son correctos aunque parecen a veces una traducción directa del inglés sin localizarse al español en determinadas expresiones.

Tanto la música de fondo como los efectos de sonido no destacan tampoco demasiado en esta nueva adaptación de SAO y son poco menos que transparentes para el jugador. Es una pena porque se podría haber aprovechado para dotar al juego de una ambientación un poco más épica acorde al anime en que se basa.
Conclusión
Echoes of Aincrad no es un mal juego, pero puede llegar a ser decepcionante para los fan de SAO. La promesa de poder entrar dentro del mundo de Sword Art Online y convertirte en un héroe más allá de los personajes arquetipo del anime no se acaba de cumplir del todo. Es un juego que aunque captura el espíritu del original animado, no acaba de destacar en ninguno de los aspectos y peca de monotonía una vez que se acaba el prólogo del juego.
Además, el hecho de contar tan solo con 2 de los pisos de los 100 que tiene el castillo de Aincrad resulta bastante decepcionante. No sabemos si la idea del estudio es ampliar esta experiencia con DLCs o expansiones, pero resulta poco justificable que se cubra un porción tan pequeña del terreno y de la historia.
Echoes of Aincrad ya está disponible para PS5, Xbox Series S|X y PC (Steam) desde el 10 de julio.
Este juego ha sido analizado en un ordenador de las siguientes características:
- Sistema Operativo: Windows 11 Pro 24H2
- Procesador: AMD Ryzen 7 9800X3D
- Memoria RAM: 32GB DDR5 6000Mhz
- Disco Duro: M.2 NVMe 7000Mbs Gen4
- Tarjeta Gráfica: AMD Radeon RX 9070XT 16GB
Echoes Of Aincrad
Un intento algo fallido de trasladar la experiencia de Sword Art Online al mundo del videojuego. Kirito y compañía tendrán que esperar para tener la experiencia que les haga un verdadero homenaje.
Lo mejor
- La ambientación muy fiel al anime original
- La variedad de movimientos de ataque
- La historia alternativa basada en el inicio del anime
Lo peor
- Las animaciones de personajes y enemigos
- La posición de la cámara en los combates
- La repetitividad de las misiones y escenarios
- La poca variedad de enemigos
- Escenarios vacíos de contenido
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Historia
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Jugabilidad
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Apartado artístico
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Apartado sonoro
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Rendimiento




