Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok llega como una expansión ambiciosa para el action RPG de Cygames, pero también como una nueva oportunidad para mirar hacia una saga que ha construido su propio lugar dentro del JRPG moderno. Nuevos personajes, sistemas adicionales, ajustes de balance, más contenido y una estructura pensada tanto para quienes ya viajaron por Zegagrande como para quienes quieren subirse ahora al Grandcypher.
Vamos a repasar qué aporta Endless Ragnarok a la experiencia de Relink, cómo se integran sus novedades, qué tal funciona su combate, y si esta expansión consigue ser algo más que una simple ampliación de contenido. Prepara la tripulación: toca volver a mirar al cielo.
Granblue Fantasy siempre ha tenido algo especial. En nuestro reportaje previo ya hablábamos de cómo la saga de Cygames ha pasado de ser un RPG móvil a convertirse en uno de los nuevos legados del género, un universo aventurero, luminoso y fascinante que ha sabido expandirse a través de distintos formatos sin perder su identidad. Relink fue, para muchos jugadores, la puerta de entrada más directa a ese mundo de islas flotantes, primordiales, tripulaciones imposibles y combates llenos de espectáculo anime.

Endless Ragnarok parte precisamente de esa base. No intenta sustituir lo que ya funcionaba en Granblue Fantasy: Relink, sino ampliarlo con nuevas capas de contenido, personajes y sistemas que buscan hacer la experiencia más completa, más vibrante y más generosa. Su propuesta no se limita a añadir misiones o recompensas: también reajusta el viaje, refuerza la progresión y ofrece motivos para experimentar con un plantel que ya era uno de los grandes atractivos del juego original.
Relink ya era una aventura luminosa; Endless Ragnarok llega para teñir ese mismo cielo con una promesa más peligrosa

Lo interesante es que esta expansión llega con una doble lectura. Para quienes ya completaron Relink, Endless Ragnarok supone una invitación clara a regresar y profundizar en su endgame. Pero para quienes llegan por primera vez, también puede funcionar como una versión renovada y más redonda de la aventura, con mejor balance, más contenido integrado desde el inicio y una sensación constante de descubrimiento. Y esa es, precisamente, una de las grandes virtudes de Granblue: incluso cuando no lo entiendes todo, incluso cuando su universo parece enorme, siempre hay un personaje, una melodía o una batalla capaz de hacerte sentir parte de la tripulación.
Historia: una nueva sombra bajo los cielos de Zegagrande
Endless Ragnarok no presenta sus novedades como un simple añadido externo, sino como una amenaza que intenta integrarse dentro del propio universo de Relink. La expansión arranca con la aparición de Crónica, un personaje que pone sobre la mesa la existencia de unos misteriosos portales conocidos como La Vorágine, una anomalía que pronto deja de sentirse como una curiosidad para convertirse en el eje de un nuevo conflicto.

A partir de ahí, Endless Ragnarok construye su premisa de forma bastante inteligente. Primero nos invita a explorar La Vorágine como fenómeno jugable, dejándonos ver cómo funciona y qué papel puede desempeñar dentro del mundo. Después, la expansión da un paso más y conecta esos portales con la aparición de criaturas alteradas y con una amenaza de escala mucho mayor. Es en ese momento cuando la historia empieza a elevar su tono y a sugerir que detrás de estas anomalías podría esconderse algo cercano a un auténtico apocalipsis.
La expansión acierta cuando convierte sus nuevos sistemas en parte del misterio, como si cada portal fuera también una pregunta que el mundo todavía no sabe responder
La intervención de personajes como Siete y Song ayuda mucho a transmitir esa gravedad. Su presencia no solo aporta peso al relato, sino que refuerza la sensación de que no estamos ante una misión secundaria cualquiera, sino ante un problema que obliga a movilizar a figuras clave del universo Granblue. La propia forma en que se presentan las misiones relacionadas con esta amenaza —con protocolos, confidencialidad y pruebas de acceso— ayuda a dar empaque a la trama y a hacer que el conflicto se sienta importante dentro del equilibrio de Zegagrande.

Narrativamente, Endless Ragnarok no parece buscar una revolución total en la fórmula de Relink, sino ampliar su horizonte con una historia que mezcla misterio, amenaza creciente y ese gusto tan propio del JRPG por escalar desde lo extraño hasta lo catastrófico. La expansión entiende bien que parte del atractivo de Granblue Fantasy está en esa sensación de aventura luminosa que poco a poco se ve ensombrecida por fuerzas más grandes que la propia tripulación, y utiliza esa idea para darle a su nueva campaña un tono épico sin perder del todo el espíritu aventurero que define al juego base.

Quizá lo más interesante es que esta nueva trama no se limita a justificar contenido adicional, sino que sirve para dar coherencia al conjunto de sistemas y modos que introduce la expansión. La Vorágine no se percibe solo como una actividad aparte, sino como una manifestación directa del conflicto narrativo. Esa unión entre historia y estructura jugable hace que Endless Ragnarok se sienta más orgánico de lo que cabría esperar, y convierte su arranque en una invitación bastante efectiva a seguir investigando qué se oculta realmente tras esa nueva sombra que amenaza los cielos de Zegagrande.
Jugabilidad: combate, personajes y la sensación de encontrar tu main
Si algo sostiene a Granblue Fantasy: Relink desde sus primeros compases es la solidez de su combate. Endless Ragnarok no cambia esa base, pero sí la lleva a un terreno donde sus virtudes se aprecian todavía más: acción rápida, habilidades espectaculares, esquivas, bloqueos, ataques en equipo y una sensación constante de estar participando en una batalla anime llevada al terreno jugable. Es un sistema directo en apariencia, fácil de disfrutar desde el primer momento, pero con muchas capas como para seguir descubriendo matices muchas horas después.

La gran diferencia está en cómo el juego entiende a sus personajes. El enorme plantel de Relink no funciona como una simple colección de héroes intercambiables, sino como una selección de estilos de juego casi independientes. Cada personaje tiene su propio ritmo, sus recursos, sus tiempos y una forma concreta de relacionarse con el combate. Cambiar de personaje no es solo cambiar de arma o de animaciones: es cambiar la manera en la que lees una batalla. En ese sentido, Relink tiene algo muy cercano a la sensación de elegir main en un juego de lucha. Puedes probar a muchos, pero tarde o temprano hay uno que encaja contigo de una forma especial.

Esa variedad puede resultar abrumadora al principio. Hay muchos personajes, muchas habilidades, muchas armas, insignias, árboles de progreso y sistemas que asimilar. Pero Endless Ragnarok funciona mejor cuando dejamos de verlo como una lista de deberes y empezamos a entenderlo como una invitación a curiosear. No hace falta dominar a toda la tripulación ni jugar con cada personaje de forma perfecta. Basta con que el juego despierte esa curiosidad de gastar una carta de tripulación, probar a alguien nuevo y descubrir si ahí hay un futuro favorito.
Cuando un personaje encaja contigo, el combate deja de ser una sucesión de botones y empieza a sentirse como un idioma propio
De las nuevas incorporaciones, Beatrix es un buen ejemplo de esa filosofía. Su estilo gira en torno al Reloj Delta, que le permite alternar entre enfoques orientados al ataque, la defensa o la curación, mientras carga la barra de Embrasket al completar combos. Una vez llena, puede activar Devoradora de la causalidad, un modo potenciado que aumenta su velocidad y refuerza sus cadenas ofensivas. Es un personaje flexible, vistoso y con esa sensación tan satisfactoria de ir entrando en ritmo hasta desatar su verdadero potencial. Eustace, por su parte, propone un enfoque más técnico y pausado, valioso para demostrar que Endless Ragnarok no busca que todos sus personajes respondan al mismo molde.

Lo más interesante es que esta profundidad no se queda en la teoría. Cuando Endless Ragnarok decide apretar, lo hace de verdad. Algunos combates avanzados dejan claro que no basta con llegar a nivel alto o confiar en el espectáculo visual: hay que preparar el equipo, revisar el POD recomendado, ajustar insignias, entender la composición del grupo y aprender patrones. La prueba contra Siete y Song resume muy bien esa exigencia. Es un combate largo, intenso y técnico, donde cada porcentaje de vida ganado cuesta, y donde la victoria no llega solo por insistir, sino por empezar a entender qué te está pidiendo el sistema.
En esos momentos, Relink deja de ser únicamente un festival de efectos, partículas y ataques imposibles para convertirse en algo mucho más satisfactorio: una conversación a golpes. El enemigo presiona, el jugador aprende a responder, y poco a poco la batalla empieza a tener sentido. La música, las animaciones, los impactos y la necesidad de defender o atacar en el momento justo generan una tensión que puede recordar a los grandes duelos de acción, no porque el juego quiera convertirse en un soulslike bastante lejos de eso, sino porque entiende el placer de superar un muro que al principio parecía demasiado alto.

Endless Ragnarok también amplía la progresión con sistemas pensados para el contenido avanzado. El Nivel Master permite seguir desarrollando personajes que ya han alcanzado el nivel 100, utilizando PDM para desbloquear estilos como Ascensión, Esencia o Valía. Esta capa de especialización refuerza la idea de que el nivel máximo no es el final del camino, sino el punto de partida de una fase más centrada en optimizar, especializar y adaptar a cada personaje a nuestro estilo de juego.
Todo esto hace que la jugabilidad de Endless Ragnarok funcione especialmente bien porque no se limita a añadir más enemigos o más números. La expansión entiende que el verdadero placer de Relink está en combatir, probar personajes, mejorar poco a poco y sentir que cada ajuste tiene impacto. Puede abrumar si intentamos controlarlo todo desde el principio, pero cuando el juego consigue que dejemos de pensar en la obligación de dominarlo y empecemos a disfrutar del descubrimiento, su sistema de combate brilla con una fuerza enorme.
Granblue Fantasy Relink – Endless Ragnarok: nuevas capas para una aventura más completa
Endless Ragnarok no se limita a sumar unas cuantas misiones nuevas sobre la base de Relink. La expansión añade personajes, modos, sistemas de progresión e invocaciones, pero lo hace con una idea bastante clara: reforzar aquello que ya funcionaba en el juego original y darle más motivos al jugador para seguir combatiendo, experimentando y mejorando a su tripulación.
Nuevos Personajes
Las nuevas incorporaciones amplían un plantel que ya era uno de los grandes atractivos de Relink. Beatrix y Eustace son los primeros nombres que podemos probar dentro de Endless Ragnarok, y sirven para recordar lo bien que entiende el juego la variedad entre personajes. Beatrix apuesta por un estilo más rápido y flexible, mientras que Eustace resulta más técnico y pausado. No hace falta detenerse demasiado en cada uno para entender la idea: la expansión no añade personajes como simples extras, sino como nuevas formas de jugar.
La Vorágine: combatir por el puro placer de seguir adelante
La Vorágine es una de las novedades más acertadas de Endless Ragnarok porque entiende perfectamente qué hace divertido a Relink. Su estructura nos lleva a avanzar por diferentes zonas, elegir rutas, superar combates, obtener poderes temporales y recoger recompensas. Hay áreas de combate, zonas de sosiego para reorganizar el grupo, salas especiales y pequeñas decisiones que hacen que cada incursión tenga su propio ritmo.

No se siente como un modo completamente distinto, y esa es precisamente parte de su virtud. La Vorágine funciona como una extensión natural del combate de Relink: un espacio donde entrar, probar personajes, mejorar recompensas y dejarse llevar por ese impulso de “una más y lo dejo”. No reinventa el juego, pero sí concentra muy bien su bucle más adictivo.
Progresión, ajustes y contenido avanzado
Endless Ragnarok también refuerza la progresión más allá del nivel máximo. Alcanzar el nivel 100 ya no supone detener el crecimiento del personaje, sino abrir nuevas vías de mejora mediante sistemas como el Nivel Master, que permite especializar a cada combatiente con diferentes estilos de progreso.
Además, el contenido avanzado empieza a exigir una preparación más cuidadosa. El POD recomendado, las insignias, el equipo y la composición del grupo ganan peso real en ciertas misiones, dejando claro que no basta con tener personajes fuertes: también hay que entender cómo construirlos y cómo aprovechar sus fortalezas.

Invocaciones y sistemas postgame
Las invocaciones son otra de las grandes incorporaciones de Endless Ragnarok. Gracias a los cuarzos invocatorios, la expansión convierte una de las imágenes más espectaculares del universo Granblue en una mecánica jugable. Poder llamar a estas réplicas durante determinados combates añade escala, impacto visual y una sensación de poder muy acorde con el tono apocalíptico de la expansión.
En conjunto, todas estas novedades hacen que Endless Ragnarok se sienta como una ampliación generosa y bien integrada. No busca sustituir la aventura original, sino hacerla más completa, más flexible y con más razones para seguir mirando al siguiente portal.
Multijugador: una tripulación limitada por la build de análisis
El multijugador sigue siendo una parte importante de Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok, especialmente por la propia estructura de misiones, jefes y contenido avanzado. El juego mantiene esa sensación de aventura cooperativa en la que cada personaje aporta su estilo al grupo, y las misiones que hemos podido probar online han funcionado sin problemas, ofreciendo una experiencia muy cercana a la del Relink original.
Dicho esto, es importante matizar que la build de análisis cuenta con un entorno online separado. Los usuarios de esta versión solo pueden emparejarse con otros jugadores de la misma build, por lo que no ha sido posible valorar el multijugador en condiciones equivalentes a las que tendrá la versión comercial tras el lanzamiento. Esto limita especialmente la valoración del matchmaking, la población de jugadores y el comportamiento del online a largo plazo.
Aun así, lo que hemos podido probar funciona correctamente y mantiene intacto uno de los atractivos de Relink: la sensación de formar parte de una tripulación donde cada jugador puede asumir un papel distinto. Endless Ragnarok añade sistemas y desafíos que parecen pensados para reforzar esa cooperación, aunque la prueba completa de su comunidad online tendrá que llegar una vez el juego esté disponible para todos los jugadores.
Arte y sonido: fantasía anime con alma de JRPG clásico
Uno de los grandes encantos de Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok sigue estando en su dirección artística. El juego apuesta por una fantasía anime tridimensional con cel shading muy cuidado, personajes expresivos y escenarios que parecen construidos para sentirse como ilustraciones en movimiento. No busca el realismo, sino una belleza luminosa, cálida y muy reconocible, capaz de convertir cada ciudad, ruina o bosque en una postal de aventura.

Los personajes destacan especialmente por cómo se integran en ese mundo. Sus modelos tienen volumen, presencia y detalle, pero conservan una limpieza visual muy cercana al anime. No parecen simples figuras 3D intentando imitar una ilustración: funcionan como personajes animados dentro de un escenario vivo. Esa sensación se refuerza con animaciones de combate espectaculares, ataques cargados de efectos y una puesta en escena que sabe cuándo exagerar para que cada habilidad parezca más grande de lo que realmente es.
Los escenarios también mantienen un nivel muy alto. Las ciudades combinan arquitectura europea de fantasía, plazas abiertas, torres ornamentadas, mercados y una verticalidad que encaja perfectamente con la idea de un mundo suspendido bajo cielos infinitos. La iluminación es uno de sus mayores aciertos: sombras marcadas, luz solar intensa y contrastes muy claros que acercan sus entornos a la composición visual del anime. Incluso en zonas más oscuras o amenazantes, Endless Ragnarok conserva una identidad visual fuerte, apoyándose en colores intensos y atmósferas muy definidas.
El sonido acompaña esa misma idea de aventura clásica. La banda sonora mezcla melodías orquestales, flautas, cuerdas y temas de combate que refuerzan tanto la épica como los momentos de exploración. No siempre busca dejar una melodía grabada en la memoria al instante, pero sí consigue algo igual de importante: vestir cada zona con una emoción concreta. Hay temas que funcionan como atmósfera, como un pequeño empujón emocional que hace que el viaje se sienta más grande, más cálido y más propio.
Los escenarios de Relink combinan arquitectura de fantasía, luz anime y una calidez visual muy propia de Granblue
En algunos momentos, esa forma de acompañar la exploración con melodías aventureras y fondos orquestales puede recordar a la sensibilidad de los grandes JRPG clásicos, especialmente a esa manera de hacer que un lugar parezca tener historia incluso antes de que lleguemos a él. Endless Ragnarok no solo suena épico cuando toca; también sabe sonar íntimo, sereno y melancólico cuando la aventura baja el ritmo. Y esa combinación entre espectáculo visual, música de viaje y sensibilidad anime es una parte fundamental de su identidad.
Rendimiento y conclusiones: una expansión generosa y una nueva puerta de entrada a Granblue Fantasy
A nivel técnico, Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok mantiene el excelente comportamiento del juego base. En los equipos donde lo hemos probado, la experiencia ha sido fluida y estable, sin problemas reseñables de rendimiento.
- Laptop: Intel i7, 16 GB de RAM y una Nvidia GTX 1070, el juego se ha movido con soltura y unos solidos 60 FPS
- Laptop: AMD Ryzen 7, 16 GB de RAM y Nvidia RTX 4050 la fluidez ha sido sencillamente impecable
- Steam Deck: El resultado ha sido muy satisfactorio. Aunque el juego no cuenta con el sello de verificado y aparece como «jugable», Endless Ragnarok se mueve a unos 30 FPS sólidos, ofreciendo una experiencia perfectamente disfrutable en portátil. Es posible rascar algo más de rendimiento ajustando opciones y sacrificando batería, pero incluso con una configuración más contenida el resultado convence. La única pega clara está en el tamaño del texto, que puede verse algo pequeño en la pantalla de la Deck, especialmente en menús, descripciones y sistemas más densos.
Como expansión, Endless Ragnarok es una propuesta generosa. Añade nuevos personajes, La Vorágine, invocaciones, sistemas de progresión, contenido avanzado y ajustes que hacen que Relink se sienta más completo. No todo se entrega de golpe, y parte de sus novedades más potentes quedan ligadas al progreso avanzado o al endgame, pero esa estructura también ayuda a que la expansión se despliegue por capas y no como una simple lista de añadidos.

Lo más importante es que Endless Ragnarok entiende muy bien qué hacía especial a Relink. Su combate sigue siendo espectacular y satisfactorio, sus personajes siguen invitando a encontrar un main, su mundo conserva esa fantasía luminosa tan característica y sus nuevas capas de contenido refuerzan el deseo de seguir mejorando, probando y entrando una vez más al siguiente combate. Cuando el juego aprieta, puede hacerlo con mucha fuerza, pero esa exigencia también deja algunas de las mejores sensaciones de la expansión.
Endless Ragnarok no solo amplía Relink: le da más motivos para seguir volando
Por eso, Endless Ragnarok funciona en una doble dirección. Para quienes ya completaron Granblue Fantasy: Relink, es una razón muy sólida para regresar y profundizar en su contenido avanzado. Pero para quienes todavía no se habían subido al Grandcypher, también puede ser una de las mejores formas de descubrir la saga: una versión más completa, más equilibrada y más rica de una aventura que sigue teniendo alma de JRPG clásico y energía de anime moderno.

Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok no reinventa el cielo de Zegagrande, pero sí lo expande con ambición, cariño y mucho contenido. Una expansión que sabe mirar hacia quienes ya estaban dentro, pero que también abre la puerta a nuevos navegantes dispuestos a dejarse atrapar por sus personajes, su música, sus combates y esa promesa constante de que siempre queda una isla más al otro lado de las nubes.
Granblue Fantasy: Relink - Endless Ragnarok
Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok es una expansión generosa, vibrante y muy bien integrada, capaz de reforzar todo aquello que ya hacía especial al action RPG de Cygames. Su historia cumple mejor como marco que como gran motor emocional, pero el combate, los nuevos sistemas, La Vorágine, las invocaciones y la progresión avanzada convierten el regreso a Zegagrande en una experiencia tremendamente satisfactoria. Para veteranos supone una razón clara para volver, y para nuevos jugadores puede funcionar como una versión más completa y atractiva de una aventura que sigue brillando por sus personajes, su dirección artística y esa energía JRPG que invita a mirar siempre hacia el siguiente cielo.
Lo mejor
- El combate es espectacular
- La Vorágine y los sistemas de progresión
- Apartado artístico sobresaliente
Lo peor
- La historia no alcanza el nivel del combate
- Abrumador en sistemas, opciones y personajes
-
Historia
-
Jugabilidad
-
Apartado artístico
-
Apartado sonoro
-
Multijugador
-
Rendimiento




