Ariana Grande y Final Fantasy. No, no me he vuelto loco: compartieron videojuego. Y ahora, de las cenizas de Final Fantasy Brave Exvius, ha resurgido una aventura que devuelve a la saga a sus raíces con combates por turnos y aroma a clásico.
Final Fantasy Resonance recupera personajes e historia del juego para móviles y los traslada a un mundo HD-2D de cristales, melodrama y guiños a toda la saga. Nos adentramos en este regreso para descubrir si la magia sigue ahí… y qué escondía, en realidad, aquel Final Fantasy que muchos dejamos pasar.
Los inicios del JRPG
El JRPG —el juego de rol japonés, para entendernos— pareció entrar en una época en la que tenía que demostrar que podía reinventarse a toda costa. Durante años, nos había llevado de historias cotidianas a aventuras épicas, con personajes de marcada personalidad y combates por turnos. Pero, a finales de los 2000 y durante la década siguiente, muchas de sus grandes sagas empezaron a experimentar con nuevas formas de jugar.

Final Fantasy no fue ajeno a esa búsqueda. Final Fantasy XII (2006) apostó por combates en tiempo real y un sistema que permitía programar las acciones del grupo; Final Fantasy XIII (2009/2010) mantuvo una base estratégica, pero nos llevó por una aventura mucho más lineal. Después llegaron el combate de acción de Final Fantasy XV (2016) y el espectáculo casi de hack and slash de Final Fantasy XVI (2023). La saga nunca ha tenido miedo a cambiar; a veces, parecía tener miedo de quedarse quieta.
Hoy el panorama del JRPG es enorme y está lleno de propuestas espectaculares, desde aventuras de acción hasta juegos que siguen explorando los combates por turnos. Octopath Traveler fue pionero en combinar personajes pixel art con escenarios tridimensionales en el estilo HD-2D, y ayudó a demostrar que mirar a los clásicos también podía servir para crear algo nuevo. En ese escenario aparece Final Fantasy Resonance: una aventura nacida en móviles que recupera los turnos y trae de vuelta una faceta de la saga que muchos echaban de menos.

Final Fantasy Resonance parte de Final Fantasy Brave Exvius, el RPG gratuito para móviles que estuvo en activo entre 2015 y 2025. De allí recupera a Rain, Lasswell y Fina, pero convierte su aventura en un juego independiente, sin gachapón ni microtransacciones. ¿Qué historia vivieron estos personajes y cómo vuelve a contarla Resonance? Para descubrirlo, toca empezar por el principio… y si, si vienes de la saga Final Fantasy sabes que esto equivale a cristales.
La historia que regresó de entre los muertos
En Final Fantasy, mencionar los cristales suele ser la forma más rápida de poner en marcha una aventura para salvar el mundo.

En Final Fantasy Brave Exvius, los cristales son mucho más que piedras brillantes con poderes misteriosos: son una fuente de magia que da vida al mundo. Cuando un grupo de guerreros acorazados conocido como los Veritas empieza a destruirlos, Rain y Lasswell, dos caballeros del reino de Grandshelt, se ven envueltos en una misión para detenerlos. En el camino conocen a Fina, una joven que aparece ligada a uno de esos cristales y que guarda sus propios misterios. La aventura arranca con una premisa muy de la casa: un peligro que parece concreto y un viaje que pronto se hace mucho más grande.

Esta es la historia de la primera temporada de Brave Exvius, recuperada y reconstruida para contarla como una aventura de rol tradicional. No hace falta conocer el juego para móviles: Resonance presenta a sus protagonistas, el funcionamiento de los cristales y la amenaza de los Veritas desde el principio. Para quienes sí conocen la saga, hay aquí muchos ingredientes familiares: fantasía, amistad, conflictos entre reinos y enemigos con armadura suficiente para que nadie les vea la cara.

Resonance apuesta por una historia de fantasía clásica y directa, y ahí está parte de su encanto: deja que el viaje reúna a sus personajes y vaya desplegando sus conflictos. Pero este regreso a las raíces no se queda en la historia. También se nota en la forma de jugar, con un sistema de combate por turnos que devuelve a los héroes —y a nosotros— el tiempo para pensar cada movimiento.
Un combate por turnos con sabor a Final Fantasy clásico
Final Fantasy Resonance recupera los turnos de toda la vida, pero los organiza alrededor de una línea que muestra quién actuará y cuándo. La clave está en preparar cada movimiento: los personajes tienen ataques físicos y mágicos de distintos elementos, y descubrir las debilidades de cada enemigo permite llenar su barra de aturdimiento. Golpear a lo loco puede funcionar un rato; contra rivales duros, conviene fijarse en esa barra y pensar bien el orden de las acciones.

El aturdimiento recuerda especialmente a Final Fantasy XIII, que convirtió en una de sus señas de identidad la idea de presionar al enemigo hasta desestabilizarlo y abrir una ventana para castigarlo. La diferencia está en cómo aprovecha esa oportunidad cada juego. En XIII, el aturdimiento multiplica el daño durante el combate activo; en Resonance, romper la defensa del rival concede acciones adicionales para sacar partido de la ventaja.
Hay un paralelismo interesante con Persona 5: golpear una debilidad activa una «Ronda Extra» y permite atacar de nuevo. Resonance comparte esa satisfacción de encadenar acciones al explotar los puntos débiles, aunque aquí la recompensa llega al llenar la barra de aturdimiento. Si se desestabiliza a todos los enemigos —o al único jefe que tengamos delante—, se activa una fase en la que todo el grupo puede sumarse al castigo. Y al final llega el ataque de Resonancia, una ofensiva especial ligada a una de las Visiones equipadas.

Las Visiones son ecos de personajes de otros Final Fantasy y permiten que cada miembro del grupo acceda a habilidades y posibilidades distintas. El sistema recuerda al de los trabajos de Final Fantasy V: Cloud o Lightning no se incorporan como miembros permanentes del equipo, pero sí prestan sus habilidades para personalizar a Rain y compañía. Así podemos ajustar los elementos que llevamos al combate, probar combinaciones y decidir qué Visión encaja mejor con cada personaje.
El resultado mezcla familiaridad y espectáculo: primero estudiamos al enemigo, luego rompemos su defensa y, si todo sale bien, llega el momento de repartir hasta que la pantalla se llena de ataques. Y esos momentos también dependen de cómo se ven y suenan los golpes, las habilidades y las invocaciones; ahí es donde el apartado audiovisual termina de darle personalidad al combate.

Y cuando termina el combate, Resonance nos deja recorrer un mundo que parece construido a mano, entre píxeles, escenarios tridimensionales y juegos de luz. El sistema de batalla tiene personalidad, pero su universo también merece que nos detengamos a mirar.
El HD-2D convierte la nostalgia en espectáculo
El primer vistazo a Resonance deja claro que el HD-2D no está aquí para disfrazar un juego antiguo, sino para darle vida nueva a una fantasía clásica. Los personajes y monstruos conservan el encanto del píxel, pero se mueven sobre escenarios tridimensionales que parecen pequeñas maquetas. La cámara, la profundidad de campo y la iluminación hacen que ese contraste tenga volumen y que cada plano parezca cuidadosamente compuesto.

Aquí es donde más me gusta fijarme en cómo trabaja el juego con la luz y el color. Las paletas ayudan a distinguir los lugares y a marcar su personalidad: no transmite lo mismo una ciudad de aire industrial que un enclave mágico suspendido en las alturas. La arquitectura también hace mucho por esa identidad. Edificios, calles y espacios abiertos cuentan qué tipo de mundo estamos pisando antes incluso de que la historia nos lo explique. Es ese cuidado por el escenario lo que hace que el viaje se sienta algo más que una sucesión de mapas bonitos.
La cámara fija permite crear esas composiciones tan vistosas, aunque a veces juega en contra de la exploración. Hay rincones y elementos del decorado que pueden tapar el camino o esconder un cofre, y en algunas localidades cuesta orientarse a la primera. Es el pequeño precio de convertir cada escenario en una diorama: a veces la postal se interpone un poco entre el jugador y el mapa.

La música, por su parte, recupera composiciones de Brave Exvius y las presenta con arreglos nuevos que encajan con esta aventura de mayor escala. Los temas de las localizaciones ayudan a definir su atmósfera, mientras que los combates suben la intensidad con cambios musicales mucho más atrevidos. La interpretación vocal en inglés y japonés también aporta presencia a los personajes y acompaña el tono de sus escenas.
No todas las transiciones mantienen la misma armonía: algunas secuencias CGI de las invocaciones chocan con el estilo HD-2D que domina el resto del juego. Aun así, cuando imagen y música se alinean, Resonance consigue que la nostalgia deje de ser solo una referencia y se convierta en algo que apetece contemplar. Con la historia, los combates y el apartado audiovisual sobre la mesa, ya podemos valorar qué consigue el conjunto.
Conclusión: El Final Fantasy clásico que llevaba años escondido
Final Fantasy Resonance recupera una faceta de la saga que muchos echábamos de menos: una aventura de fantasía con cristales, un grupo de héroes y combates por turnos. Su sistema de aturdimiento y las Visiones le dan un giro propio a esa fórmula, mientras que el HD-2D y una banda sonora llena de personalidad hacen que el viaje tenga un envoltorio a la altura. La historia conserva algunos de los tópicos más conocidos de la saga, pero también ese encanto de ponerse en marcha para salvar el mundo y descubrir quiénes serán tus compañeros de viaje.

Para mí, lo más especial es que este Final Fantasy clásico haya vuelto de un lugar tan inesperado: un juego para móviles que muchos dejamos pasar. Resonance no necesita renunciar a sus raíces para sentirse actual; las recupera y las presenta con una puesta en escena capaz de despertar esa ilusión de iniciar una gran aventura.
Final Fantasy Resonance está disponible desde el 22 de octubre de 2026 para Nintendo Switch 2, Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, a través de Steam y Microsoft Store. La versión que hemos analizado es la de Nintendo Switch 2.
Hemos analizado Final Fantasy Resonance gracias a un código de prensa facilitado por Square Enix.
Final Fantasy Resonance
Final Fantasy Resonance recupera con acierto el sabor clásico de la saga. Su combate por turnos y su apartado artístico son sus mayores fortalezas, mientras que la historia y la música no alcanzan el mismo nivel. Un regreso disfrutable y lleno de encanto, aunque algo irregular, que demuestra que todavía hay magia en esta fórmula.
Lo mejor
- El combate por turnos
- El apartado HD-2D
- Las Visiones
Lo peor
- Una historia entretenida, pero que recurre a tópicos conocidos
- La cámara fija puede dificultar la exploración y ocultar algunos caminos o cofres
-
Historia
-
Jugabilidad
-
Apartado artístico
-
Apartado sonoro




